<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840</id><updated>2012-02-16T19:29:05.712-05:00</updated><category term='Edward Hopper'/><category term='Edward Hopper.'/><category term='The Reader'/><category term='2009.'/><category term='Barcelona'/><category term='abril de 2009.'/><title type='text'>AzulQuitapenas</title><subtitle type='html'>Me declaro culpable: 
De querer ser narradora interminable. De querer ir al cine de tres, seis, nueve. De enamorarme siempre hasta los tuétanos. De pasarme el día entero hilvanando y escribiendo historias que no sé quién podrá leer. De mi adicción por comprar     libros,  música y películas. Y también me declaro culpable por tener en la entrada de mi casa dos maletas de viaje         listas, una para el invierno y otra para el verano que me    esperan en cualquier lugar.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>93</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-7180634763853635537</id><published>2011-07-09T09:18:00.000-05:00</published><updated>2011-07-09T09:18:53.301-05:00</updated><title type='text'>Yoga para Colibríes</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Bqo4FdKCB0g/Thhh1sxQocI/AAAAAAAAAdU/rpmPl5Xlf6o/s1600/yogaparacolibr%25C3%25ADes.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="282" m$="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-Bqo4FdKCB0g/Thhh1sxQocI/AAAAAAAAAdU/rpmPl5Xlf6o/s400/yogaparacolibr%25C3%25ADes.png" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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Adusto Rojas y Circunstancia Flores viven hace más de diez años en el ancianato “El remanso del Ermitaño multicolor”. Allí se conocieron y allí se enamoraron ante las miradas estupefactas de sus compañeros y de los enfermeros del lugar, quienes por ningún motivo pudieron detener el amor senil que nació en el par de viudos que apenas se encontraron, le dieron permisos a la sinrazón y al amor. &lt;/div&gt;
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A los pies cansados que habitan el hogar donde en cada rincón se suman demasiados siglos y melancolías, ya ni siquiera les importa el escándalo que propiciaron las primeras madrugadas en que Adusto y Circunstancia no consintieron que les separaran la cama doble que armaron, juntando las dos angostas literas que se empeñaban en separarlos. &lt;/div&gt;
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Ahora sólo los recuerdan por la otra locura a la que le dieron rienda suelta mientras se pasaban largas y enteras tardes mirando el desaforado vuelo de los Ermitaños multicolores y todos sus miles de familiares que llegaban a las acacias, a los mieleros y borracheros para danzar y volar de un lado a otro, de izquierda a derecha y de arriba abajo, sin guía ni aparente motivo.&lt;/div&gt;
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Adusto y Circunstancia se pasaban las horas mirando a todas las especies de colibríes que llegaban a su remanso y parecían siempre en fiesta o en un conciliábulo que los viejos no podían entender. Por eso decidieron que con mirarlos no bastaba. “No podemos seguir aquí alelados y acechándolos, vieja, tenemos que primero clasificarlos y luego…” ¿Y luego, qué? Mi amado Adusto, le dijo Circunstancia, con su cara más acontecida. “Pues luego los podremos organizar de alguna forma, vieja, les podemos, no sé… ¡Ya, pero cómo no se me había ocurrido antes! Les enseñamos yoga para que se relajen un poco, ¿no te parece que son como demasiado nerviosos?”, le dijo muy serio y apropiado de sus ideas el viejo Adusto.&lt;/div&gt;
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Los meses transcurrieron y nadie entendía qué era lo que tanto anotaban el par de viejos en unos cuadernos más ancianos que ellos dos juntos. Cuando reunieron a los otros abuelos para comunicarles los avances de su gran investigación, los longevos negaban con la cabeza alegando que habían perdido el tiempo en boberías, ellos preferían el dominó, las cartas y el ajedrez, una observación de tal envergadura necesitaba de muchos desocupados y ellos no estaban para destrozar el poco tiempo que les quedaba en asuntos tan poco divertidos. Adusto y Circunstancia sólo arquearon sus pesados hombros, se tomaron de la mano y continuaron solos su ardua indagación. No se lo dijeron a nadie, pero ya habían logrado establecer que los Ermitaños, no sólo eran muy cercanos familiares de los Picos y los Alas de sable, sino que los Mangos, Sables y Tucusitos, viajaban siempre acompañados de Coquetas, Zafiros, Diamantes, Topacios, Esmeraldas cubanas y dominicanas, Amazilias, Chivitos y Chispitas, que por lo general son llamados solamente: Picaflores. &lt;/div&gt;
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El problema lo conocieron fue en el momento en que intentaron enseñarle a esta cantidad de géneros, las clases a las que eran sometidos semanalmente para respirar, relajarse, comer adecuadamente, pensar positivo y meditar. Con una gran cantidad de borracheros hicieron un sembradío para fijar la atención de las especies revoloteadoras, pero fue imposible, la gran mayoría se hastiaron rápidamente y huyeron buscando los naranjales de la otra huerta que no estaba al alcance de Adusto ni de Circunstancia. Algunas especies se quedaron acompañando a los viejos en su gran gesta, pero más porque ya disfrutaban tanto de mantener borrachos, que se volvieron hasta adictos al beleño. Los ancianos no se dieron por vencidos y persuadieron a Ramtés, su profesor de yoga, para que agregara a las posturas básicas sobre la cabeza, los hombros, la de arado, la del pez, la de la cobra y el cuervo, la que ellos habían bautizado como Postura del Ermitaño multicolor. El profesor los miró un poco extrañado, pero cuando comprobó que los colibríes yogui acudían cada tarde apenas eran convocados por sus nombres y con la palabra “OM”, decidió hacerle caso a la pareja de viejos por su esmerada labor, aunque sabía muy bien que no necesitaba de muchas Torsiones espinales ni de Pinzas verticales, para comprender que los “nuevos yogui” habían encontrado su Prana en el néctar de dioses y de embelesos que los viejos habían inventado para ellos.&lt;/div&gt;
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&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-6PlDEwvVzQo/TffjY-z61-I/AAAAAAAAAdQ/pC8eB-vsTlI/s1600/klimt.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;img border="0" height="196" src="http://4.bp.blogspot.com/-6PlDEwvVzQo/TffjY-z61-I/AAAAAAAAAdQ/pC8eB-vsTlI/s400/klimt.jpg" t8="true" width="400" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Al despertar todos lo habían olvidado. Sabían donde se encontraban, sus ojos les explicaron en el primer parpadeo, reconocieron, tal vez recordaron, pero aún no entendían muy bien qué. El lugar era amplio, la luz penetraba todos los resquicios de lo que parecía un gran invernadero rodeado de un bosque no demasiado tupido. Internándose un poco, una cascada fresca, cristalina, ideal. Aunque ninguno comprendía quién y cuándo se había implantado tal ideal.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Tenían conciencia clara de lo que significaban sus piernas, avanzaron solitarias sin que se les marcaran los pasos, con certeza servían para caminar y correr, pero había algo mejor, zangolotearse al ritmo del viento que se esparcía en ese atardecer cuando ya el sopor de quién sabe cuántos crepúsculos anteriores los había distraído. Sabían también cómo usar sus manos, frente a ellos encontraron sus herramientas de trabajo y nadie tuvo que enseñarles la razón de cada artefacto, ni el proceso a seguir. Encajaron en cada mano como si los hubieran diseñado a su justa medida, los presentes se acercaron al instrumento que creían acordes a sus medidas y emprendieron sin chistar sus labores. Y sí, ninguno musitó palabra, pero ya sabían que las frases emanaban de sus bocas, o mejor, unos pocos susurros casi imperceptibles comenzaron a escucharse cuando penetró en el invernadero un aroma de jazmines tan poco discreto como un fandango.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Alguno de los invernantes, &lt;em&gt;el Curioso&lt;/em&gt;, mojó sus labios instintivamente y sin preverlo emitió un quejido que llamó la atención de los otros, pero nadie se atrevió a mirarlo a los ojos. Volvieron a concentrarse en sus artefactos que ya parecían activarse con exclusiva independencia. &lt;em&gt;El curioso&lt;/em&gt; preguntó a sus compañeros si era él solamente o si todos sentían el mismo vacío que intentaba doblegarle la espalda, ese olor que no se explicaba de dónde provenía le recordó que debía alimentarse. Él no la había visto, pero los otros le señalaron una gran despensa donde encontraría todo tipo de víveres para saciarse. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Al regresar pasó una mano por el vientre y una leve sonrisa satisfecha surcó su boca mientras caminaba hacia los invernantes. Lo que todos esperaban era que se sentara para retomar su oficio sin provocar un nuevo desatino. Pero no fue así. Otro, &lt;em&gt;el Cercano&lt;/em&gt;, no soportó la curiosidad, la felicidad que parecía salirse por los poros de su compañero. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;em&gt;El Cercano&lt;/em&gt; observó acucioso al que continuaba satisfecho, y éste le sonrió a sus anchas. Los dientes brillaron perfectos, cosa curiosa en los presentes, las dentaduras eran casi idénticas, de seguro esculpidas por el mismo artesano y hasta con colores tan exactos que no habría duda de su mismo origen. Aunque no coincidían sólo en ello, vestían de igual manera, sus masas corporales eran demasiado similares. Algo tendría que diferenciarlos, eso pensaban sin atreverse a pronunciarlo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;Faltaba poco para que entendieran. ¿Comenzaron a recordar? ¿Qué era lo que se abandonaba en olvido? ¡Eran o no distintos! &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;El Cercano&lt;/em&gt; no lo resistió más y también le sonrió &lt;em&gt;al Curioso&lt;/em&gt;. Después ya no hubo quién pudiera detenerlos. &lt;em&gt;El Curioso&lt;/em&gt; se incorporó aunque los invernantes, incluso el implicado comenzaron a sentir temor. Entonces detuvieron la rutina y se permitieron observar al &lt;em&gt;Curioso&lt;/em&gt; que se acercaba fascinado al Cercano. Le tocó los labios despacio, ¿tenía migajas de algo? No, no era eso. ¿Eran sus dientes los que lo deslumbraban? Tampoco. Se acercó más, lo olió, saboreó el aliento que gorgoteaba desde los labios que volvieron a mojarse. Y se acercó aún más, para acariciar los labios a escasos centímetros, con los suyos. Después, ya no pudo contenerse. El control no era lo que iba a reinar. Entendió qué era lo que le hacía falta. Ahora lo sabía, cada prolongación de su cuerpo no sólo era una prueba de eficacia, el porqué se hacía desmemoria&amp;nbsp;hacía parte de&amp;nbsp;otro asunto. Pero lo imperdonable era no recordar que además de hablar, comer y sentir, la boca, además, besaba. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Los otros atraparon al primero que sus ojos tuvieron cerca y la tarea siguiente fue imitarlos. Los&amp;nbsp;pareja inicial, ya imparables, comenzaron a entrar en el sopor que los hizo perderse en medio de ninguna parte. De un momento a otro la inenarrable escena provocada por la fantástica poesía que burbujeaba de los labios invernantes produjo temblores y tal éxtasis que se escucharon primero unos cuantos gritillos, luego, gemidos escandalosos, hasta que finalmente llegó el desmayo de toda la comuna, ése que los llevó de nuevo al ensueño y al olvido. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Adriana Villamizar Ceballos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Junio 9 de 2011.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-5901625877445380916?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/5901625877445380916/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=5901625877445380916' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/5901625877445380916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/5901625877445380916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2011/06/fantastica-poesia.html' title='Fantástica Poesía'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-6PlDEwvVzQo/TffjY-z61-I/AAAAAAAAAdQ/pC8eB-vsTlI/s72-c/klimt.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-7193004970317973905</id><published>2010-12-22T17:07:00.000-05:00</published><updated>2010-12-22T17:07:56.440-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/TRJ2Avi8r9I/AAAAAAAAAdA/uOUZlLof4A4/s1600/nacionalcuentoPG.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="360" n4="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/TRJ2Avi8r9I/AAAAAAAAAdA/uOUZlLof4A4/s640/nacionalcuentoPG.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-7193004970317973905?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/7193004970317973905/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=7193004970317973905' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/7193004970317973905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/7193004970317973905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2010/12/blog-post.html' title=''/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/TRJ2Avi8r9I/AAAAAAAAAdA/uOUZlLof4A4/s72-c/nacionalcuentoPG.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-7895491272918951323</id><published>2010-10-26T21:19:00.000-05:00</published><updated>2010-10-26T21:19:47.397-05:00</updated><title type='text'>La mano extendida</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/TMeMAeS1LoI/AAAAAAAAAc0/RUlDyF6r-Tk/s1600/opioenlasnubes.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="103" nx="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/TMeMAeS1LoI/AAAAAAAAAc0/RUlDyF6r-Tk/s400/opioenlasnubes.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Habían transcurrido varios días pero la imagen seguía allí, indeleble; de pronto llegaba a su mente como obligándole a recordar que sí, eso era lo cierto, cada instante era sólo producto de un sueño corto, pero igual, por alguna insistente razón permanecía en sus desvelos. Conocía perfectamente a la mujer de su sueño, la escuchaba y se deleitaba con sus resplandores púrpuras, nunca le molestó que ella invadiera sus secretos con toda la perspicacia y amor que lo sorprendían, pero, como siempre estaba allí la palabreja; María se lo había dicho con todos los preámbulos y en los idiomas que había logrado aprender en los yonosecuántos años que decía llevarle de vida, de amores, desamores y tantas, demasiadas, melancolías. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Amos Rey lo único que quería, por ahora, porque él tampoco podía vislumbrar en qué tamaño de enredo se quería dejar envolver, por eso sólo ansiaba entender el porqué de la alucinación que lo invadió aquella noche, cuando sintió que tocaba a María. Aquella misma noche en que celebró por el amor más allá de la muerte entre Adriano y Antinoo, finalmente se liberó de ese encantamiento sin razón en el que había caído por alguien, que hoy, ya ni deseaba pronunciar con las palabras del amor.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
María descubrió ante los ojos de Amos el poema de Pessoa y qué iba a imaginar si quiera lo que le sucedería, no pretendía nada distinto, que pudiera sentir ese mismo goce que se desbordó en ella la primera vez que disfrutó cada una de esas palabras. Es verdad, sólo eso intentaba y seguía repitiéndole diariamente que no lograrían vencer los mil y uno intríngulis, aunque para no andar con muchos rodeos, lo cierto es que a ella le tocaba nombrarlos día y de noche para no caer en el embeleso saciado de borbotones y efervescencias que Amos le producía. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
La mano de Amos seguía extendida, en el sueño, y ahora en la duermevela de María que hasta le exigía que saliera despavorido de su vida, aunque muy adentro, allá en su mar de melancolías se preguntara si era justo con ella misma que se hubiera impuesto como filigrana el nombre de la canción de Annie Lenox; ¿por qué martillaba en su vida y en su cuerpo estigmas de No more I love you’s? Ni ella misma lo entendía. Pero aireada levantaba el rostro para imaginarse las palabras en su frente, escritas como en aquella historia de Peter Greenaway.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
¿Por qué no? Le preguntó Amos con el ímpetu que revelan los descubrimientos. ¿Qué importa ahora si es lo que queremos, lo que sentimos? Se lo dijo en el sueño, se lo estaba diciendo ahora con más frenesí. María, como en su eterno insomnio, negó rotunda con sus labios insobornables y el dolor de volver a prohibirse lo que más esperaba le exigió recordar que en esa indestructible vigilia era ella quien se había deslumbrado varios días atrás con las palabras, la mirada y la mano extendida de Amos, que hoy sigue sin entender el porqué del sempiterno silencio de aquella mujer que aún no ha terminado de encontrar.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-7895491272918951323?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/7895491272918951323/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=7895491272918951323' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/7895491272918951323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/7895491272918951323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2010/10/la-mano-extendida.html' title='La mano extendida'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/TMeMAeS1LoI/AAAAAAAAAc0/RUlDyF6r-Tk/s72-c/opioenlasnubes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-4803911245640714950</id><published>2010-07-27T10:32:00.001-05:00</published><updated>2011-11-13T20:32:35.890-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/TE78jcscooI/AAAAAAAAAbc/6dALN9b8fIk/s1600/chaparromadiedo_11.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="272" hw="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/TE78jcscooI/AAAAAAAAAbc/6dALN9b8fIk/s400/chaparromadiedo_11.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-4803911245640714950?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/4803911245640714950/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=4803911245640714950' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/4803911245640714950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/4803911245640714950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2010/07/blog-post.html' title=''/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/TE78jcscooI/AAAAAAAAAbc/6dALN9b8fIk/s72-c/chaparromadiedo_11.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-5526784945822414567</id><published>2010-05-15T18:48:00.001-05:00</published><updated>2010-05-15T18:52:12.317-05:00</updated><title type='text'>Coliflor en Nieblas, Héctor Abad Faciolince.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-8yBA-F2AI/AAAAAAAAAag/PVDuk1HbCaI/s1600/readerhopp.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="222" src="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-8yBA-F2AI/AAAAAAAAAag/PVDuk1HbCaI/s400/readerhopp.jpg" width="400" wt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Haces volteretas con el cuerpo y la imaginación para evadir la tristeza. ¿Pero quién te ha dicho que se prohíbe estar triste? En realidad, muchas veces, no hay nada más sensato que estar tristes; a diario pasan cosas a los otros, a nosotros, que no tienen remedio, o mejor dicho, que tienen ese único y antiguo remedio de sentirnos tristes.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
No dejes que te receten alegría, como quien ordena una temporada de antibióticos o cucharadas de agua de mar a estómago vacío. Si dejas que te traten tu tristeza como una perversión, o en el mejor de los casos como una enfermedad, estás perdida: además de estar triste te sentirás culpable. Y no tienes la culpa de estar triste. ¿No es normal sentir dolor cuando te cortas? ¿No arde la piel si te dan un latigazo?&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Pues así el mundo, la vaga sucesión de los hechos que acontecen (o de los que no pasan) crean un fondo de melancolía. Ya lo decía el poeta Leopardi: “como el aire llena los espacios entre los objetos, así la melancolía llena los intervalos entre un gozo y otro”.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Vive tu tristeza, pálpala, deshójala entre tus ojos, mójala con lágrimas, envuélvela en gritos o en silencio, cópiala en cuadernos, apúntala en tu cuerpo, apúntala en los poros de tu piel. Pues sólo si no te defiendes huirá, a ratos, a otro sitio que no sea el centro de tu dolor íntimo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-8yfgRHGbI/AAAAAAAAAao/HfzpnsOnhQI/s1600/DSC04575.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="103" src="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-8yfgRHGbI/AAAAAAAAAao/HfzpnsOnhQI/s400/DSC04575.JPG" width="400" wt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Y para degustar tu tristeza he de recomendarte también un plato melancólico: coliflor en nieblas. Se trata de cocer esa flor blanca y triste y consistente, en vapor de agua. Despacio, con ese olor que tiene el mismo aliento que desprende la boca en los lamentos, se va cociendo hasta ablandarse. Y envuelta en niebla, en su vapor humeante, ponle aceite de oliva y ajo y algo de pimienta y sálala con lágrimas que sean tuyas. Y paladéala despacio, mordiéndola del tenedor, y llora más y llora todavía, que al final esa flor se irá chupando tu melancolía sin dejarte seca, sin dejarte tranquila, sin robarte tu tristeza, pero con la sensación de haber compartido esa flor inmarchitable, con esa flor absurda, prehistórica, con esa flor que los novios jamás piden en las floristerías, con esa flor de col que nadie pone en los floreros, con esa anomalía, con esa tristeza florecida, tu misma tristeza de coliflor, de planta triste y melancólica.&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href="http://blogs.elespectador.com/habad/"&gt;Del Tradado de Culinaria para mujeres tristes.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-5526784945822414567?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/5526784945822414567/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=5526784945822414567' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/5526784945822414567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/5526784945822414567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2010/05/coliflor-en-nieblas-hector-abad.html' title='Coliflor en Nieblas, Héctor Abad Faciolince.'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-8yBA-F2AI/AAAAAAAAAag/PVDuk1HbCaI/s72-c/readerhopp.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-2527587297722977324</id><published>2010-05-11T08:48:00.001-05:00</published><updated>2010-05-11T08:48:55.569-05:00</updated><title type='text'>"La ortografía también es gente", Fernando Pessoa.</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-lfbgduxVI/AAAAAAAAAZo/rM570ceKUTA/s1600/Diapositiva1.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-lfbgduxVI/AAAAAAAAAZo/rM570ceKUTA/s400/Diapositiva1.JPG" tt="true" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-lffiXwQsI/AAAAAAAAAZw/TMqk5khHce4/s1600/Diapositiva2.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-lffiXwQsI/AAAAAAAAAZw/TMqk5khHce4/s400/Diapositiva2.JPG" tt="true" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-lfiGnkAbI/AAAAAAAAAZ4/XpRGMbdXxt4/s1600/Diapositiva3.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-lfiGnkAbI/AAAAAAAAAZ4/XpRGMbdXxt4/s400/Diapositiva3.JPG" tt="true" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-2527587297722977324?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/2527587297722977324/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=2527587297722977324' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/2527587297722977324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/2527587297722977324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2010/05/la-ortografia-tambien-es-gente-fernando.html' title='&quot;La ortografía también es gente&quot;, Fernando Pessoa.'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S-lfbgduxVI/AAAAAAAAAZo/rM570ceKUTA/s72-c/Diapositiva1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-6918045875932483803</id><published>2010-04-02T10:36:00.001-05:00</published><updated>2010-11-07T14:39:05.150-05:00</updated><title type='text'>A Solas con Margarita Rosa de Francisco</title><content type='html'>&lt;object height="385" width="640"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/y19UpkLlk2s&amp;hl=en_US&amp;fs=1&amp;color1=0x402061&amp;color2=0x9461ca"&gt;

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&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
En este bendito y&amp;nbsp;de vez en cuando&amp;nbsp;maldito intrígunlis que se le vuelve a uno la vida, se es de emociones y de razones. Cuando&amp;nbsp;son las&amp;nbsp;emociones, en pocos momentos, que ojalá fueran muchísimos más, viene la maravillosa perspicacia, en muchas ocasiones a hacernos aterrizar y a darnos golpetazos de los que a ratos es muy complicado incorporase invicto. Pero también, ¿y&amp;nbsp;por qué no?,&amp;nbsp;es delicioso entregarse sin miedo a las emociones, ésas, quedan indelebles, las sensateces se recuerdan, aunque no dejen tantas huellas como los estremecimientos. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Así no aparezca en ninguno de los diccionarios del español, no hay tal vez nada mejor que &lt;em&gt;destutanarse&lt;/em&gt; por lo que se siente, por lo que se sueña, por&amp;nbsp;los sobresaltos de otros que nos turban también a nosotros. Finalmente es por eso que se atraviesa de un lugar a otro, por&amp;nbsp;sobrecogerse al mirar, al leer, al cantar, al escuchar una historia que tal vez se escuchó de antes, se vivió, se miró de cerca o de lejos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Aunque lo he intentado, juro que lo he hecho, pocas veces he logrado que la&amp;nbsp;mesura le gane a los excesos, como ayer en la noche cuando volvieron a ganar las conmociones y en&amp;nbsp;el marco del &lt;a href="http://www.festivaldeteatro.com.co/"&gt;Festival de Teatro&lt;/a&gt; estuve en el estreno de &lt;a href="http://www.margaritarosa.net/"&gt;A Solas&lt;/a&gt;&amp;nbsp;con Margarita Rosa de Francisco, del gran&amp;nbsp;escritor y director &lt;a href="http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_autor&amp;amp;id=37"&gt;Sandro&amp;nbsp;Romero Rey&lt;/a&gt;.&amp;nbsp;No podría ser distante ni objetiva, por una y otra coincidencias que me permitieron estar cercana a varios de los momentos&amp;nbsp;de la historia que Margarita Rosa entrega sin reservas, como si estuviera&amp;nbsp;&lt;em&gt;A Solas&lt;/em&gt;, en su más profunda intimidad. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Hace mucho tiempo ya, tanto que ni importan las fechas exactas, de nuevo, lo que interesan son los sobresaltos, en esas épocas en los que mis profesores intentaban calmar tantos ventarrones, comenzó un nuevo año escolar y llegaron al colegio un grupo de chicas que muy pronto llamaron la atención, pero una de ellas, aunque hacía varios esfuerzos por no hacerlo, no podía pasar desapercibida. Su nombre era Margarita Rosa, hija de dos seres maravillosos, ella, reina de belleza y diseñadora, él, un arquitecto que prefería cantar y actuar. Al poco tiempo después, Margarita no sólo aparecía en diversas publicidades, hacía también parte de una película dirigida por Pascual Guerrero, a la que llamaron &lt;em&gt;Tacones&lt;/em&gt;. Nuestros encuentros largos eran en el baño del colegio, coincidíamos cuando nos habían obligado a peinarnos porque pretendíamos hacerle la competencia al león de la Metro Goldwyn Mayer, ahí comencé a conocerla, aunque no creo que se termine de conocer nunca su fuerza, su desmesura, su entrega y su grandeza. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Después llegaron otras maravillosas casualidades, comencé a escribir para &lt;em&gt;El País&lt;/em&gt;, de Cali y la entrevisté, luego un amigo en común, el maravilloso pintor Carlos Alberto Zuluaga, nos hizo reencontrar. Pero tal vez el momento imborrable fue en 1993 cuando tuvimos un inmensa reunión para un proyecto al que muy pocos le apostaban y la desproporción de su éxito nunca nadie la alcanzó a calcular. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Recuerdo como si fuera ayer aunque ya han transcurrido diecisiete años esa primera escena que grabamos en la que Margarita se desplazaba de un lugar a otro en un hotel&amp;nbsp;con su personaje, Teresa, que aún no se había cambiado el nombre a Carolina Olivares. No hablaba, sólo caminaba y yo desde la móvil haciendo mi trabajo de script me quedé mirando como ella, experta manejando zapatos altos en su trabajo como modelo, torció los tacones y caminó con la inseguridad de una recolectora de café a la que llamaban Gaviota, aunque aún no habíamos siquiera mirado un cafetal. Mire muy seria a Pepe Sánchez y le dije, &lt;em&gt;Pepe, esta mujer va a enloquecer a Colombia entera&lt;/em&gt;, pero jamás imaginé lo que propiciaría ese fenómeno llamado &lt;em&gt;Café con aroma de mujer&lt;/em&gt;. Era ella y nadie más que ella, no nos digamos mentiras, claro, no se puede dejar de un lado la historia, el mejor elenco de actores, el inmenso director, todos los que conformábamos el equipo técnico que durante dos años contamos esa historia, pero ese magnetismo, esa fascinación es intrínseca de Margarita Rosa, aquélla&amp;nbsp;a la que la cámara en cualquier formato adora y la que desde el proscenio envuelve al público que hoy hechizado no deja&amp;nbsp;de aplaudirla.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Vino después Antonia, la corredora de bolsa de &lt;em&gt;Hombres&lt;/em&gt;, aquí hago un alto porque&amp;nbsp;mi trabajo como editora de esta serie en&amp;nbsp;televisión es lo&amp;nbsp;que más me hace enorgullecer, por infinidad de motivos, pero en primera fila, reencontrarme con Margarita Rosa, asombrarme de nuevo con su entrega, su capacidad para arrollar, y claro, en el mismo renglón, todo lo que aprendí del Maestro, del amigo, de&amp;nbsp;esa desmesura llamada Carlos José Mayolo. &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Pasan los años y ahora que me atrevo a confesar que mi gran proyecto es contar historias,&amp;nbsp;siempre vienen a mis recuerdos esos momentos y muchas histriones que me asombraron y lo siguen haciendo, pero nadie como ella, seguramente es por eso que se convierte en el Jean Pierre Léaud de Francois Truffaut, o en el Robert de Niro, hoy Leonardo Di Caprio de Martín Scorsese, tal vez también, razón por la que&amp;nbsp;es&amp;nbsp;la imagen de&amp;nbsp;Margarita Rosa con su inmensa capacidad de entrega la que llega a posesionarse del personaje femenino que está en cada guión que he venido escribiendo en estos años de querer sólo narrar.&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
Bastó que comenzara la función para que ella lo reafirmara, y claro, no podría negar que me sentí demasiado cercana porque esa historia también hace parte de mis vericuetos, pero hay un mucho más allá, sólo Margarita Rosa podría haber ofrecido esta renuncia a lo más profundo de su ser, sólo ella en la búsqueda de "este desenlace feliz",&amp;nbsp;tendría la entereza que mostró en su estreno para brindar su más íntima esencia y su verdad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-6918045875932483803?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/6918045875932483803/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=6918045875932483803' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6918045875932483803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6918045875932483803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2010/04/solas-con-margarita-rosa-de-francisco.html' title='A Solas con Margarita Rosa de Francisco'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-1516600076926844844</id><published>2010-02-23T17:37:00.003-05:00</published><updated>2010-02-23T17:46:26.565-05:00</updated><title type='text'>Desde el más infame desastre… La creación*</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: cyan;"&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;&lt;strong&gt;Olor a carne quemada&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;. Diáspora. &lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Equipajes.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Schächter. &lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;La noche.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Humareda. &lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;SELECCIÓN.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Chimeneas.&lt;span style="background-color: white;"&gt; &lt;strong&gt;Ghetto.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; Joyas. &lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Libertad.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Birkenau. &lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Auschwitz.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Doctor Mengele. &lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Elie Wiesel.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Pan. &lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Lágrimas.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Padre. &lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Kapos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Bajo pena de muerte. &lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;A-7713.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Cucharada de nieve.&lt;span style="background-color: white;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Trabajo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Terror. &lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Hambre.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Libertad.&lt;span style="background-color: white;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;&lt;strong&gt;Dios.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;No nos une el amor sino el espanto.&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Jorge Luis Borges.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S4RVlcRBcgI/AAAAAAAAAVA/ZRVTZLoHheQ/s1600-h/berl%C3%ADn.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="300" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S4RVlcRBcgI/AAAAAAAAAVA/ZRVTZLoHheQ/s400/berl%C3%ADn.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Un niño es obligado a encarnar el rostro y el cuerpo de un hombre, corre para olvidar el hambre, corre para&amp;nbsp;ahuyentar el miedo, corre para huir del espanto. Otros, miles, en la misma e intensa marcha se desmadejan y no lo resisten. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;En su cabeza retumba aún el eco de la mujer que profetizó el fuego desde ese vagón de piaras en que se han convertido. Esos lamentos que nadie quiso escuchar llegan hasta las humaredas de las chimeneas, como queriendo expiar con sus lágrimas a tantas almas atormentadas. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S4RWGtPwOjI/AAAAAAAAAVI/4ba78VlFIiA/s1600-h/berl%C3%ADndosJPG.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="300" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S4RWGtPwOjI/AAAAAAAAAVI/4ba78VlFIiA/s400/berl%C3%ADndosJPG.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;
&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;La sinagoga parecía una gran estación: equipajes y lágrimas.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: right;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Elie Wiesel.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Su nombre en los campos no importa, es un número: A-7713. Un número más en los brazos izquierdos de tantos. Lo único que le importa es no olvidar que su padre permanece a su lado, no puede abandonarlo, no puede permitir que desfallezca así presientan que ha llegado el final. Frente a él: restos, los retazos de familias rotas a las que alcanzó la muerte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;En el portal del infierno le prometen que encontrará la liberación en su labor diaria, pero lo que encuentra es el odio, lo que pierde es a su Dios, lo que no vuelve a recuperar es el alma que abandonó en los días finales de enero de 1945.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;El niño relevado por el amargo hombre no flaquea en su contienda, tiene que saltar encima de miles de cuerpos inertes y avanza a prisa sin detenerse para no hacer parte de la selección del nombrado genetista, para que no lo alcancen la muerte, el hambre y la barbaridad, o peor aún, los&lt;em&gt; Kapos&lt;/em&gt; y sus balas a diestra y siniestra. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Y se salva, aún del horror. Camina solo y deja atrás los cuerpos muertos de su familia que hasta olvidó la tierra prometida, pero lo que jamás olvidará es esa noche eterna en la que dejó de creer, esa noche eterna en la que maldijo los recuerdos de la llama negra que se posesionó de su alma y lo devoró. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;*&lt;/strong&gt;Una mirada tras la lectura de La Noche, de Elie Wiesel, texto que pertenece al material de análisis en el seminario-taller La escritura del desastre: Trauma y Testimonio, impartido por Anthony Sampson. Universidad Javeriana, feb-marzo de 2010.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-1516600076926844844?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/1516600076926844844/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=1516600076926844844' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1516600076926844844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1516600076926844844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2010/02/desde-el-mas-infame-desastre-la.html' title='Desde el más infame desastre… La creación*'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/S4RVlcRBcgI/AAAAAAAAAVA/ZRVTZLoHheQ/s72-c/berl%C3%ADn.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-9133708015006319625</id><published>2009-12-29T10:07:00.001-05:00</published><updated>2009-12-29T10:09:38.108-05:00</updated><title type='text'>Laudos para el 2010</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SzoYtpT5V6I/AAAAAAAAARA/RcVOeAEf-dc/s1600-h/LAUDOS2010.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="414" ps="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SzoYtpT5V6I/AAAAAAAAARA/RcVOeAEf-dc/s640/LAUDOS2010.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SzoZjUInWPI/AAAAAAAAARQ/XBfFcJc8m7E/s1600-h/lluviap%C3%BArpurayringletejpg.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ps="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SzoZjUInWPI/AAAAAAAAARQ/XBfFcJc8m7E/s640/lluviap%C3%BArpurayringletejpg.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-9133708015006319625?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/9133708015006319625/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=9133708015006319625' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/9133708015006319625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/9133708015006319625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/12/laudos-para-el-2010.html' title='Laudos para el 2010'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SzoYtpT5V6I/AAAAAAAAARA/RcVOeAEf-dc/s72-c/LAUDOS2010.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-4849482769267239488</id><published>2009-12-11T15:27:00.003-05:00</published><updated>2010-06-05T10:33:54.066-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Edward Hopper.'/><title type='text'>Connecticut Street Motel... Hooper y sus historias en cada pintura... Una escaleta que aún no es guión.</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SyKplv4k32I/AAAAAAAAAQw/EZq8kwlMl6I/s1600-h/Hopper%2520-%2520Western%2520Motel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ps="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SyKplv4k32I/AAAAAAAAAQw/EZq8kwlMl6I/s400/Hopper%2520-%2520Western%2520Motel.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;1. INT. HABITACIÓN MOTEL DE PASO. ATARDECER.&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Julia, una mujer de unos 35 años, delgada, pelo rubio y ondulado, boca pintada de un rojo muy encendido, lleva un vestido vinotinto con escote y pegado al cuerpo.&amp;nbsp;Mira con expectativa hacia la puerta y está sentada casi al borde&amp;nbsp;de una cama grande de una habitación amplia que tiene un gran ventanal, por el que penetra la luz naranja del atardecer. A un lado de la cama hay dos maletas medianas y abultadas y sobre un asiento que está frente a Julia descansa una chaqueta blanca de piel y el estuche de un contrabajo. Al fondo, en la calle se alcanza a ver la trompa de un convertible reluciente y nuevo, un Studebaker rojo 52 que avanza y se estaciona frente al motel. Afuera se enciende el neón del aviso del motel, las letras atraviesan por la ventana y se leen sobre la colcha oscura que cubre la cama: Connecticut Street Motel. En la puerta se escuchan dos golpes. Julia sonríe con placer. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;JULIA (CASI SUSURRANDO) &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Llegaste, por fin llegaste. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;SAM &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Ábreme nena. Casi no logro escapármeles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Julia vuelve a sonreír y se incorpora. Se mira en un espejo que está detrás del sillón donde se encuentra su chaqueta de piel. Limpia en las comisuras un poco de labial que se le ha salido y se admira su cuerpo en el espejo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;2. EXT. CALLES. DÍA.&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Sam, un hombre de 40 años, de baja estatura, un poco calvo y con una incipiente barriga, lleva un traje completo de paño negro, sombrero también negro, y unos zapatos bastante gastados y sin ningún brillo. Empuja con dificultad un contrabajo que lleva en su estuche. Sam camina apresurado por una calle transitada por carros de los años cincuentas. Una mujer pasa por su lado y le mira los zapatos con un poco de asco, lleva un sombrero con un tul que le cubre parte del rostro y va muy elegante con un vestido rosa a la rodilla. Sam se percata de la actitud de la mujer y se detiene en una vitrina para mirarse de cuerpo entero, descansa el contrabajo y se embelesa con lo que ve. En la vitrina están exhibidos diversos zapatos, a un lado sobre un atril brillan unos zapatos de hombre con lengüeta en charol y en blanco y negro. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;3. INT. TIENDA DE ZAPATOS. DÍA. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Las manos regordetas de Sam lustran con un pañuelo las lengüetas de unos zapatos en charol negro y blanco. En el dedo anular tiene un anillo en oro con una incrustación de una esmeralda en el centro. Sobre las piernas cae un estuche grande en cuero de un contrabajo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;4. EXT. CAFÉ HOOPER. DÍA.&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;El café está situado en una esquina de una calle de barrio. Un gran ventanal lo circunda y permite ver hacia adentro donde hay una gran barra diseñada de la misma manera de la construcción, un largo mesón que voltea hacia la otra pared del lugar donde también hay un ventanal. Dentro de la barra está John, 30años, es un hombre rubio con uniforme blanco que prepara café en una gran cafetera con un águila en la tapa. Frente a él se encuentra Julia, lleva un vestido azul petróleo con mangas hasta la mitad de los brazos, el pelo suelto y la boca muy roja. En una de las mesas que mira hacia el otro lado de la calle se encuentra dándoles la espalda Joseph, un hombre de 50 años, lee un periódico en el que hay un titular que anuncia que el senador Mc Carthy puso preso al escritor Dashiell Hammet, lleva sombrero y un vestido azul oscuro completo con camisa azul clara y corbata de rayas. y zapatos en material y lustrados impecables. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;span id="goog_1260562109369"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_1260562109370"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span id="goog_1260562109413"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_1260562109414"&gt;&lt;/span&gt;5. INT. CAFÉ HOOPER. DÍA.&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;John coloca un café frente a Julia, ella le hace una seña cómplice y él busca en unos estantes que tiene abajo de la barra, saca una botella de licor blanco y le pone un poco al café. Vuelve a colocarlo frente a Julia y ella le sonríe agradecida. John parece desfallecer con su belleza. En la puerta se escucha un sonajero que anuncia la llegada de alguien que entra. Julia y John voltean a mirar. Joseph baja un poco el periódico y mira de reojo a Sam que se lustra sus zapatos de charol con un la bota del pantalón y se trastabilla en la puerta del café mientras mira hacia el suelo y evade el peso del estuche del contrabajo. Joseph hace un gesto de desagrado, mientras Julia mira enternecida a Sam que suda a mares y se acerca a la barra. John lo saluda con un gesto amigable. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;6. INT. CAFÉ HOOPER. ATARDECER.&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Afuera se desprende una gran lluvia. Joseph deja el periódico y mira molesto hacia la barra donde Sam se sonríe con Julia que lo mira embelesada y habla con él como si fuera un viejo conocido. Joseph se incorpora de su asiento y se dirige hacia el fondo del café donde se divisan los baños tras una columna. Se acomoda en un sitio estratégico donde sólo lo ve Sam y le hace una seña para que se acerque. Sam se baja torpe del taburete de la barra y se acerca al lugar donde lo espera Joseph. Sam lo mira asustado, le dice que no sabía que era con él la cita. Joseph le advierte que detrás del rostro angelical de las mujeres siempre se esconde una bruja. Sam se pone nervioso y le pregunta cuál es la misión que le ha mandado el jefe. Joseph se ríe y le dice que al menos ya comenzó con la labor, esa libertina de la que se hizo amigo es su misión, tiene que seguirla a donde vaya, es la nueva mujercita del jefe, pero sabe muy bien que Julia es una bandida que en cualquier momento lo va a dejar abandonado. Sam traga entero, ya comenzaba a gustarle Julia, y por su cabeza pasa una advertencia, porqué siempre se enamora de quien no es. Joseph se burla abiertamente de él y le dice que tenga cuidado, le entrega un dinero para que comience con la labor, el resto se lo dan cuando llegue con las pruebas de Julia. Sam asiente aburrido y Joseph entra al baño. Sam camina desolado hacia la barra, Julia le pregunta dónde estaba, le dice que quiere que la acompañe hasta su casa porque se siente muy sola. Sam asiente como un autómata. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;span id="goog_1260562109367"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_1260562109368"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SyKrch91pYI/AAAAAAAAAQ4/sg1U2x_0kJw/s1600-h/hopper-nighthawks.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ps="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SyKrch91pYI/AAAAAAAAAQ4/sg1U2x_0kJw/s400/hopper-nighthawks.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;7. EXT. CALLE CASA JULIA. NOCHE. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Julia y Sam caminan evadiendo varios charcos que se han formado en la calle, llegan hasta la fachada de una casa republicana y ella se detiene, ahí vive, lo mira seria y embelesada y le confiesa abierta que nunca le había pasado algo igual con nadie, él respira confianza, ella quisiera alguien como él para que la acompañara siempre, además adora que sea músico. Sam mira con tristeza el estuche de su contrabajo, está a punto de derretirse y de contarle su verdad, ella le dice que si van a estar juntos necesita confesarle que hay un hombre en su vida, él pretende que ella haga todo lo que él dice, pero no la quiere sino para exhibirla y para amante de turno porque sabe muy bien que George es casado. Le pide ayuda a Sam, él asiente, baja la cabeza y le dice que él también tiene que contarle algo, no le importa si la puede perder, pero se lo va a decir. &lt;span id="goog_1260562109358"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_1260562109359"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_1260562109356"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_1260562109357"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span id="goog_1260562109371"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_1260562109372"&gt;&lt;/span&gt;8. INT. OFICINA DE GEORGE. DÍA.&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;El lugar es una oficina muy elegante donde hay varias cajas contramarcadas de un aceite de carros, y está situada en un espacio estratégico de un lugar de venta de carros Ford y Studebaker. George, se pasea cerca de un escritorio grande de madera, es un hombre de 60 años, canoso y con rostro severo, golpea con fuerza y con el puño de sus manos sobre la mesa. Joseph asegura que Sam los ha engañado, lo evadió cuando ya lo tenía entre manos, quién va a creer pero ese gordo tiene su tumbao, no sabe en qué momento se le voló, pero lo que sí sabe es que Julia seguramente lo estará esperando en el Connecticut Street Motel, ahí se han hospedado en los últimos días, George está a punto del infarto, le dice a Joseph que el mismo irá a matarlos, pero Joseph no se lo permite, le dice que recuerde lo mal que ha estado del corazón, los médicos le han advertido que no puede exponerse a emociones fuertes, le promete que los encontrará con las manos en la masa. Sólo le toca esperar a que Sam aparezca en el café donde se citan todas las tardes y seguirlo. George grita lleno de furia que los quiere en primera plana y muertos al día siguiente. Joseph asiente y sale apresurado de la oficina. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;9. EXT. CAFÉ HOOPER. DÍA.&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;El Studebaker está estacionado frente al café, en la barra se encuentra John, está solo y limpia el mesón. Frente al carro y mirándolo sospechoso se encuentra Sam, lustra sus zapatos de charol con la bota del pantalón y limpia con un pañuelo unas gotas de sudor que le caen de la calva hacia el rostro. Mira hacia todos lados, pero la calle está completamente desolada. Se acerca al ventanal del café, John lo saluda amigable desde adentro, Sam le responde, mira hacia el carro de nuevo, revisa las esquinas de las calles y no se ve un alma. Emprende carrera por una de las calles y se pierde en una esquina. Al fondo se escucha el motor del Studebaker que es encendido. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;10. INT. HABITACIÓN MOTEL. PASILLOS. ATARDECER.&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Julia se arregla el escote de su vestido vinotinto y abre la puerta ansiosa. Sam se le abalanza y ella lo besa enamorada, pensó que nunca iba a llegar, quiere que le cuente cómo se le escabulló al lavaperros de Joseph, lo atribula con mil preguntas, pero él sólo quiere besarla. Sam le pide que entren, tienen que irse de allí porque tal vez Joseph ya sabe donde están. Julia lo abraza emocionada y cuando va a cerrar la puerta alcanza a ver una sombra que se mueve en los pasillos del motel. Como un francotirador Joseph sale de una de las esquinas y apunta a la pareja. Julia lo mira aterrada, mientras Sam voltea su rostro hacia el pasillo lleno de pánico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;span id="goog_1260562109361"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_1260562109362"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-4849482769267239488?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/4849482769267239488/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=4849482769267239488' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/4849482769267239488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/4849482769267239488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/12/connecticut-street-motel-hooper-y-sus.html' title='Connecticut Street Motel... Hooper y sus historias en cada pintura... Una escaleta que aún no es guión.'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SyKplv4k32I/AAAAAAAAAQw/EZq8kwlMl6I/s72-c/Hopper%2520-%2520Western%2520Motel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-6039134189733682745</id><published>2009-11-04T15:35:00.000-05:00</published><updated>2009-11-04T15:35:40.310-05:00</updated><title type='text'>Del Cielo Azul</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SvHcwvHeAXI/AAAAAAAAAP0/eBGbsF4HhFw/s1600-h/sebastres.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SvHcwvHeAXI/AAAAAAAAAP0/eBGbsF4HhFw/s320/sebastres.jpg" vr="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;La historia era sobre un hombre llamado Mario, viajaba a su interior haciéndose muchas preguntas. Un dolor, varios dolores viejos le molestaban, lo herían. Estaba firmado por un chico llamado Sebastián. Me asombré, y qué grata era mi sorpresa. Me pregunté quién era, cómo era y cuántos años tendría el estudiante que escribía esta historia. Al día siguiente&amp;nbsp;se me acercó curioso para saber&amp;nbsp;si había leído su trabajo. Le pregunté varias veces si realmente él lo había escrito. Frente a mí tenía a un joven muy guapo,&amp;nbsp;con un&amp;nbsp;cuerpo&amp;nbsp;armonioso y una sonrisa que encantaba desde el primer instante. Me pregunté cómo el ejemplo claro del estudiante por el que deliran todas sus compañeritas podía escribir una historia tan conmovedora, emocional, y tan llena de melancolías, como el relato en el que me había sumergido la noche anterior. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;Y tal vez como una advertencia, como un sino que nos acompaña aún hoy, casi tres años después, se lo aseguré: "Si tú escribiste esto no descansaré, ni permitiré en ningún momento que uno de tus sueños más grandes en el camino que apenas vislumbras no sea escribir. Te voy a exigir mucho, tal vez demasiado, y en ningún momento bajaré la guardia, porque cada día tienes que ser mejor como escritor, lo que se viene no es nada fácil, pero tienes que hacerlo".&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;Y así ha sido, a ratos desfallece, a ratos se pierde intentando cumplir mil y uno de los proyectos que muchos dejan en sus manos y no encuentra la manera de de rechazarlos, tampoco lo quiere, y&amp;nbsp;vuelve a intentarlo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;Desde ese momento nos ha unido no sólo la&amp;nbsp;necesidad por contar historias, sino la complicidad en cada gesto y en cada sueño que nos acerca al&amp;nbsp;perfecto amor que tanto buscamos, sin miedos a sentirlo, sin miedos para decirlo y con esa necesidad primordial de sentir más allá del simple caminar por los trechos que ya una vez fueron trazados.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;Y es esa capacidad de vibrar ante la aventura lo que lo ha llevado a tantas nuevas experiencias, a permanecer con los ojos abiertos y los brazos extendidos para que el universo mismo penetre por sus poros, para que la gente que lo rodee, se deslumbre ante sus travesías y ante las historias que sólo él podría contar. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;Yo quisiera que&amp;nbsp;con sus palabras se dibujaran los recovecos que en algunos años me gustaría leer, pero también esas mismas palabras podrían ser las de un gran orador que devuelva&amp;nbsp;el aliento&amp;nbsp;a quienes lo escuchan y cumpla realmente con lo que sólo también él comprende que otros pueden necesitar, porque ante cada estancia, cada camino recorrido, sólo él podrá hacernos reír, soñar y entristecer a través de&amp;nbsp;esa&amp;nbsp;mirada suya que no se cansa de explorar. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-6039134189733682745?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/6039134189733682745/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=6039134189733682745' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6039134189733682745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6039134189733682745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/11/del-cielo-azul.html' title='Del Cielo Azul'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SvHcwvHeAXI/AAAAAAAAAP0/eBGbsF4HhFw/s72-c/sebastres.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-8717030508953194278</id><published>2009-10-31T09:02:00.000-05:00</published><updated>2009-10-31T09:02:44.262-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='abril de 2009.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Barcelona'/><title type='text'>Desgarrar historias</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;“Gunard quedó desnudo en el sofá del estudio, sin creer lo que había ocurrido y con un ángel en la garganta, al decir de Rilke. Por primera vez sentía que algo podría distraerlo completamente del mundo. De su propio mundo, y así estuvo dos días, sentado en el sofá, desnudo, esperando a Cécile, sin querer quitarse de encima su olor”. Santiago Gamboa, Necrópolis. Norma. 2009. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SuxChDAD2EI/AAAAAAAAAPc/wHD7nIdYo-Q/s1600-h/PICT0123.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SuxChDAD2EI/AAAAAAAAAPc/wHD7nIdYo-Q/s400/PICT0123.JPG" vr="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Es tal vez uno de los pocos travesaños que estás seguro de querer andar, en esas se la pasa uno desde el momento en que lo decide, aunque si se trata de precisarlo es muy difícil acertar con la fecha o el momento en que se decretó que en la vida lo que se quería con más fuerza era contar historias, y lo mejor, afinar una especie de don que poco a poco se adquiere, no el de escribir porque ese te asalta, se presenta como un hacer irreversible y se adquiere después de mucho rato de teclear, después de muchas manchas de tinta en los dedos, en las manos y hasta en la cara; es mejor una suerte de aura que toma los tonos que se quieren, un haz de luz quitapenas que te permite penetrar en las historias que aún no entiendes por qué la gente te cuenta. O tal vez esté en el rostro y ni uno mismo lo ha descubierto, o en la voz, ¡quién sabe! Pero es un ese algo que hace que la gente se desmorone en frente tuyo, sin ni siquiera sospechar que te pasás la vida arañando historias. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Ayer una vez más sucedió, como tantas otras veces, pero esos instantes aunque fueron muy cortos, permitieron que el aliento se detuviera para imprimirlos hoy en líneas, y mañana seguramente en trozos de celuloide. Salía de Muelle del Hipopótamo, un bar restaurante de unos amigos en el que semanalmente se hace un cineclub más alterno que todos los cines alternos porque el sólo interés es dejarse envolver un rato por esas historias contadas en imágenes. La cita era con &lt;em&gt;Párpados Azules&lt;/em&gt;, ópera prima del mexicano Ernesto Contreras. Cada vez que la veo me gusta más, le encuentro más detalles que antes no había tenido en cuenta, y eso que para muchos es la historia más lenta del mundo y en la que no pasa nada. A ratos, quisiera tener el desabroche de un público que gritaba: “agárrala, dale un beso de una vez, emociónate aunque sea un poquito”, tal como sucedió la primera vez que la vi en el Festival Internacional de cine de la Habana en el 2007. Dos soledades en medio de la ciudad latinoamericana más grande de todas: El D.F., dos seres anodinos que intentan recuperarse de un sentir que ya no tienen, de una pasión que ya no existe o simplemente los ha olvidado. Dos tristezas, como las que había descubierto el día anterior cuando tuve que detenerme un rato y preguntarme si lo que había visto no era la realidad de un documental sino la ficción más cruda, la más amarga. Aún está indeleble en mi memoria cada tramo del estreno de &lt;em&gt;La Sangre y la Lluvia&lt;/em&gt;, de Jorge Navas, aún duele la historia de Jorge, un taxista derrotado por la muerte inexplicable de su hermano, aún golpea y me hace estremecer el cuerpo el injusto desenlace cuando encuentra en medio de su dolor a Ángela, una mujer que además de solitaria parece como si quisiera desbordarse totalmente en sus delirios; el resultado, como es lógico no puede ser nada esperanzador. Es impecable la película de Jorge Navas, pero tan supremamente dura que pasarán varios días antes de poder regresar a sus crudas aunque bellas imágenes. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;A partir de ahora podrá mirarse de otra manera al taxista que te lleve al destino que le marcas, y eso seguramente fue lo que sucedió anoche porque apenas saludé al que me llevaría a mi casa, sin preguntárselo, sin ni siquiera sugerirlo comenzó a contármelo: -Mire, estoy más ardido con esa novia que tengo, ¿a usted qué le parece? -Yo sólo abrí los ojos y sonreí como si me fuera a contar la mejor historia de aventuras. ¿Cómo así le dije? Cuénteme qué fue lo que pasó. En medio de su historia le fui diciendo hacia dónde iba, y el dejó de hacer parte de un simple relato en el momento en que con el mayor ahínco me dijo: -Es que a usted qué le parece, imagínese, yo llevaba 36 horas, 36 horas sin verme con ella- ¡Y uno creyendo que estas sensibilidades de contar las horas y las ausencias no pueden ser más que femeninas!, pues no, ahí está la clara evidencia de que no es así. -Pues sí, 36 horas sin verla, la llamo y le digo estoy aquí cerca de su casa mi amor, salga que tengo muchas ganas de verla ya. Pasé por la casa y ella entró al carro, me puse a darle besos y besos y se emputó, ¿usted puede creer que una mujer se empute porque uno le quiere dar besos y consentirla? - &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Yo aún queriendo llamarme al orden me decía, ya, la película la dejaste en el bar, ésta es otra, una más real que la de anoche, la de ahora, y la que seguramente miraras mañana o pasado. -Y más encima la ex está ahí rondando, machacando a diario.-Ah, eso es otra cosa, le dije yo, de razón está tan molesto, ¿no será que usted lo que quiere es sacarle el cuerpo? No, aseguró. -Yo me quiero quedar con ésta, estoy dispuesto a todo con ella, pero me saca la piedra que sea tan agria, tan aletosa, ya quisiera yo que fueran conmigo como yo soy con ella, cantidad de mujeres se mueren porque uno sea así, pero va a ver, la voy a dejar esperando hoy, no la busco más a ver si se muerde. - Si le gusta tanto, pues insístale, de pronto es que nunca la habían tratado así y le da miedo. Ahí estaba yo nuevamente armando historias, hilvanando sentimientos que no me pertenecen, pero que me han contado como lo hizo este taxista, un hombre que ha podido llamarse Jorge, como el personaje principal de &lt;em&gt;La Sangre y la Lluvia&lt;/em&gt;, pero éste no era un personaje, aunque hoy ya lo sea cuando se insiste siempre en que el primer y único deseo es desgarrar historias. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-8717030508953194278?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/8717030508953194278/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=8717030508953194278' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/8717030508953194278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/8717030508953194278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/10/desgarrar-historias.html' title='Desgarrar historias'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SuxChDAD2EI/AAAAAAAAAPc/wHD7nIdYo-Q/s72-c/PICT0123.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-3564735228079214110</id><published>2009-10-18T15:10:00.001-05:00</published><updated>2009-10-18T15:20:22.444-05:00</updated><title type='text'>"Buscar las canciones... Es como ir de pesca"</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Stt1losjsuI/AAAAAAAAAOc/obV5_nYhmkc/s1600-h/2_tomwaits.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Stt1losjsuI/AAAAAAAAAOc/obV5_nYhmkc/s320/2_tomwaits.jpg" vr="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;"Mucho gusto", dice en casi perfecto castellano una voz inconfundible. Grave, cascada, como si llegara desde el fondo de un pozo oscuro. Esa voz que alguien definió hace tiempo como "Louis Armstrong cantando desde el infierno". &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Tom Waits, como una voz, aparece y desaparece del candelero a su gusto. Durante seis años no editó nada de nada. Tras el largo silencio, en 1999, salió a la venta "Mule variations" (que, inesperadamente, vendió más de un millón de copias) y, hace un par de meses, se despachó con dos álbumes en simultáneo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;"Alice" y "Blood money". Ambos, fruto de trabajos teatrales junto a Robert Wilson. Su castellano -asegura Waits- tiene explicación. "Mi padre era profesor de español, así que cuando era chico pasábamos cada tanto algún tiempo en México, en los bares, las barberías, los cafés. Tengo muy buenos recuerdos de esos viajes." Bares, barberías, dice. Allí, se sospecha, empezó a descubrir esos personajes marginales que convertiría en relatores de sus canciones, en protagonistas de historias de perdedores y freaks. Y de la propia. En algunas entrevistas ha dicho que nació en el asiento trasero de un taxi, en otras sitúa el origen en un camión. Coincide el lugar, Pomona, California. Y la fecha, diciembre de 1949. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;"El origen de mis canciones siempre es algo muy pequeño -cuenta-. Un breve intercambio de palabras en el mercado, o una persona que veo, sola, en la parada del autobús, o alguien que busca a otro en un bar la noche de Año Nuevo. O recuerdo a alguien que conocí cuando era chico. Luego, es como soñar despierto, parte verdad, parte ficción. A veces, simplemente, estoy cantando sin saber bien qué. Es algo que no podés evitar y que los chicos hacen todo el día. Por ejemplo ayer, estuve en la playa y había cinco pequeñas niñas jugando, gritando, riendo, llorando, corriendo. Ese sonido que hacían es el mismo en cualquier parte del mundo".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Los dos discos están basados en proyectos teatrales, ¿es diferente a cómo trabajas para otros álbumes? -Pienso que las canciones son películas para los oídos y las películas son canciones para los ojos. Cuando buscás las canciones, es como si dieras vuelta los ojos para mirar dentro de tu cabeza. Si te quedás quieto y tenés habilidad, podés conseguir las mejores. Es como ir de pesca. Los peces grandes son los más inteligentes, por eso son grandes, porque no se han dejado cazar (dice, y lanza una risotada). A las pequeñas las tenés un ratito y después las volvés a tirar al agua. A Waits le gustan las metáforas, y no sólo las de pesca. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ha dicho que las mejores canciones salen de la tierra, como las papas, o que tienen que ser como un martillo, simple y fácil de agarrar. Y recurre a lo cotidiano y culinario para hablar del trabajo en colaboración con su esposa, la dramaturga y guionista Kathleen Brennan, con quien comparte la autoría de las canciones de estos álbumes. "Es difícil decir cómo lo hacemos. Es como las tareas de la casa, como hacer una comida. Uno hace compras, otro abre la lata, otro pasa el queso". Y agrega que para componer muchas veces utilizan los sueños de ella. "Tiene ese tipo de sueños sabáticos, estilo Jerónimo Bosch. Los recuerda y los escribe. Yo no. O tal vez éste sea el sueño y, cuando vamos a dormir, la verdadera vida comienza. Como eso de si el hombre sueña que es una mariposa o la mariposa sueña que es un hombre; la de Li Po." Su admiración por su esposa parece no tener límites: "Es la mejor. Es la Mujer Maravilla. Usa un traje enterizo, capa y máscara y se para en el techo, frente al viento. Ella es quien lee los libros y me los cuenta", confiesa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Dos caras de una moneda Las canciones de "Alice" fueron compuestas para la obra de Wilson estrenada en 1992 -fue, durante años, el "gran disco perdido de Waits"- y está basada en la relación fascinada de Lewis Carroll con Alice Liddell, la niña a quien le contaba los cuentos que luego se convirtieron en libros. "Sí, no es la historia del País de las Maravillas, sino la de la hipotética obsesión que el autor tiene con esta joven niña, que le dispara algo inesperado en su cerebro, como si tuviera un clavo oxidado en su mente. En verdad, empieza siendo sobre Carrol, pero en el fondo es sobre todos. Sobre obsesión, romance, locura y fiebres en la mente. Fiebre cuando me besás, fiebre cuando me abrazás fuerte, fiebre en la mañana, fiebres durante la noche". &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;El otro, "Blood Money", cambió su título en el pasaje del teatro -"Woyzeck", de Georg Büchner, adaptada por Wilson- al disco. Y, también, es sobre pasión y locura. En este caso, la de ese soldado que, entre experimentaciones médicas e infidelidad conyugal termina en el crimen. Los autores en que se basó -Carroll, Büchner- son europeos y del siglo XIX. Waits decidió quitarle protagonismo a la guitarra, en favor de instrumentos extraños: pump-organ, chamberlain, calliope, stroh violin. Igualmente, ambos se distinguen entre sí. En "Alice" predomina el clima de cabaret alemán y de canciones de bar, mientras que "Blood money" suena a carnaval oscuro y extraviado. "Grabé ambos en el mismo período de tiempo -cuenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Fue un desafío hacer que cada uno sonara único, con diferentes texturas y climas. -Ese desafío, ¿fue una elección? -No lo sé, las cosas buenas vienen de a pares. Y decidí sacarlos juntos porque estaban terminados, simplemente. Estamos fertilizando la era del comercio (agrega y ríe con ganas e ironía). Estos discos son como socios en el tiempo, vinieron como mellizos. En otros discos, Waits acostumbraba grabar en el exterior, fuera del estudio. En estos dice, lo ha utilizado sólo para grabar el calliope (un instrumento voluminoso utilizado por los circos). "Cuando elijo grabar afuera es porque pienso que el mundo va a colaborar. Los aviones cambian los acordes, están los gallos, los niños. Cualquiera puede entrar en una habitación, cerrar la puerta a prueba de ruido y grabar. Pero la grabación afuera tiene otro gusto. Todo lo que escucho suena como música para mí, y no encuentro motivo para eliminarlo, me gustan los sonidos del mundo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Es en su auto, también, donde dice que le gusta escribir canciones. "Siempre llevo un grabador, de los comunes, y me voy grabando". -"What´s he building?", del CD anterior trataba sobre la desconfianza al extraño. ¿Se ha agravado ello? -Sí, tenemos miedo uno del otro. Se respira mucho desprecio y temor, la gente imagina cosas terribles de los otros. Yo tiré mi televisor a la pileta de natación porque prefiero leer diarios. Podés hacerlo a tu ritmo y podés guardarlos. En cambio, la tele pasa a través tuyo como el agua. Es un tiempo difícil. Todo el mundo está en llamas, y yo no tengo respuestas. A la vez, es interesante, crisis y oportunidad son una misma letra en el alfabeto chino. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Stt118FEL4I/AAAAAAAAAOk/lLEiWzDh00o/s1600-h/tom-waits-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Stt118FEL4I/AAAAAAAAAOk/lLEiWzDh00o/s320/tom-waits-2.jpg" vr="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;-Has trabajado mucho en cine; ¿hay algún proyecto futuro? -No por ahora. Aunque tal vez el camino me lleve por allí otra vez. Me interesa el cine, pero prefiero las canciones porque estoy a cargo (y vuelve a reír, tal vez de ese sí mismo a cargo). Son mis películas, las invento y logro habitarlas. En cambio el cine es algo enorme. Aunque siempre estoy en contacto con Jarmush. Lo quiero mucho, haría cualquier cosa con él. Con respecto a los discos dice que sólo saldrá a tocarlos por unas pocas ciudades. Sí, se sabe que no le gustan mucho las giras. Y cuando lo hace, como para "Mule variations", son apenas unos pocos shows, breves -de una hora- y a precios caros. Pero lanza una carcajada cuando la pregunta es si no le gusta la vida de la ruta o si se aburre de tocar algunas canciones. "Hay algo de cierto en eso. A veces las canciones comienzan a disolverse cuando las llevás a la ruta. Algunas sabés enseguida que las vas a estar cantando por 20 años, y otras que las vas a cantar una vez y nunca más. Es como si tuvieran su propia vida. Algunas están dispuestas a salir al mundo y hacer dinero, otras tienen miedo de dejar la casa."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Adriana Franco &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;

&lt;object width="445" height="364"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/pCbMw9oDgB0&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;color1=0x402061&amp;color2=0x9461ca&amp;border=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/pCbMw9oDgB0&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;color1=0x402061&amp;color2=0x9461ca&amp;border=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="445" height="364"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-3564735228079214110?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/3564735228079214110/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=3564735228079214110' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3564735228079214110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3564735228079214110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/10/buscar-las-canciones-es-como-ir-de.html' title='&quot;Buscar las canciones... Es como ir de pesca&quot;'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Stt1losjsuI/AAAAAAAAAOc/obV5_nYhmkc/s72-c/2_tomwaits.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-3870011845699728114</id><published>2009-10-11T18:59:00.001-05:00</published><updated>2009-10-11T19:03:20.918-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Edward Hopper'/><title type='text'>Ya no</title><content type='html'>Gracias a Héctor Abad Faciolince que se ha enamorado de estos&amp;nbsp;maravillosos versos...&amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/StJwyIgvvbI/AAAAAAAAAM4/7vQrsV5hKtI/s1600-h/hopper17.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img $r="true" border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/StJwyIgvvbI/AAAAAAAAAM4/7vQrsV5hKtI/s320/hopper17.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya no será&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ya no&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
no viviremos juntos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
no criaré a tu hijo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
no coseré tu ropa&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
no te tendré de noche&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
no te besaré al irme&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
nunca sabrás quién fui&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
por qué me amaron otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No llegaré a saber&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
por qué ni cómo nunca&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ni si era de verdad&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
lo que dijiste que era&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ni quién fuiste&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ni qué fui para ti&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ni cómo hubiera sido&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
vivir juntos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
querernos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
esperarnos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
estar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya no soy más que yo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
para siempre y tú&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ya&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
no serás para mí&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
más que tú. Ya no estás&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
en un día futuro&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
no sabré dónde vives&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
con quién&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ni si te acuerdas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No me abrazarás nunca&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
como esa noche&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
nunca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No volveré a tocarte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No te veré morir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;Idea Vilariño&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href="http://www.poema-de-amor.com.ar/poemas-de.php?autor=667"&gt;http://www.poema-de-amor.com.ar/poemas-de.php?autor=667&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-3870011845699728114?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/3870011845699728114/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=3870011845699728114' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3870011845699728114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3870011845699728114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/10/ya-no.html' title='Ya no'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/StJwyIgvvbI/AAAAAAAAAM4/7vQrsV5hKtI/s72-c/hopper17.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-1407412931288203359</id><published>2009-10-07T16:20:00.001-05:00</published><updated>2009-10-07T16:22:28.403-05:00</updated><title type='text'>UNA MANCHA...</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Ssz3VCfeSvI/AAAAAAAAAMo/V_tJx2mfdz4/s1600-h/IMGP0071.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img $r="true" border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Ssz3VCfeSvI/AAAAAAAAAMo/V_tJx2mfdz4/s320/IMGP0071.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;El semestre estaba llegando a su fin y había poca gente en la universidad donde había enseñado ese semestre, era lo único que hacía por esos días: clases de guión. Dos grupos, inmensos, chicos muy jóvenes de diversas ciudades de Colombia que me&amp;nbsp;escrutaban como si pensaran que a través de mi mirada descubrirían el mundo. Me acerqué a uno de ellos, John, desde su primer ejercicio de escritura supe que tenía muchas&amp;nbsp;historias por contar. Ahora mis clases ya se acababan y yo sentía que a él le faltarían muchas más decir. Me dijo: "profe, me voy", lo miré un tanto asombrada, cómo, le dije, si te ha ido tan bien acá, sos muy bueno. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;No profe, no me ha entendido, me voy a estudiar literatura,&amp;nbsp;usted me cambió la vida, profe. Ya hablé con mis padres y ellos están de acuerdo. A mí en ese momento no me importó un ápice que se me llenaran los ojos de lágrimas, la partida de John era tal vez la primera gran pulsión que necesitaba para amar con gran fuerza la docencia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Trebuchet MS;"&gt;Pero no lo dejamos ahí, decidimos unos pocos reunirnos los sábados con el sólo interés de leer y escribir por un rato, era similar a un taller, pero sin reglas, sin maestros, o sí, los grandes escritores que leíamos.&amp;nbsp;Después, una sola&amp;nbsp;intención y una sola intensidad: contar historias. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Trebuchet MS;"&gt;Algunos años han pasado desde esa tarde,&amp;nbsp;hoy me llegado este&amp;nbsp;mensaje que nace de esos sábados en la tarde, me llena tanto de emoción que simplemente lo reproduzco junto&amp;nbsp;a un&amp;nbsp;cuento de John:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Rezagos de las lecturas en voz alta y de los talleres de escritura: Esto lo publicó una amiga mía casi sin darme cuenta, hasta que hoy alguien me llamó por teléfono y me dijo q' le había gustado lo que escribí; no sabía de qué me estaba hablando, hasta que me dio el link y me puse a buscar en esta revista. No sé pero de todos modos chequeénlo, e igual, cuando lo leí me acordé de las tardes en que todavía escribía como una cascada y en el que las palabras eran como imágenes rápidas sin que todavía llegara la pausa, en esas veces en que ibamos los fines de semana a escribir donde la "profe".&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Una mancha, una casa, dos manchas, un vecindario,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;tres manchas, un barrio, un bloque,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;una azotea, un ladrillo, unos muros, un potrero, un&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;caño, muchos muros. Una mancha, un paradero, dos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;manchas, el camino de un zorrero, tres manchas, los&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;parqueaderos y los autos abandonados, un ladrillo, fin&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;de la ciudad, un bloque, muchos bloques. Ladrillos, pedazos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;de tierra esparcidos por las periferias, muros de&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;arena que ocultan el oriente, construcciones de cubos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;de arcilla donde todos se hacinan, donde los parlantes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;escupen música por las esquinas, los buses devoran a las&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;personas, donde no hay aire y espacio, donde todos sueñan,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;nadie dormita y alguien se busca la vida gritando&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;en las esquinas. En todos los ladrillos que observo, en&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;todo lo que se escapa con el letrero de EMERGENCIA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;de los vidrios y que hace parte del paisaje por la ventana,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;en los derredores de la ciudad, todo esto que cuelga,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;que se amarra a través de las laderas de los cerros y de&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;los inmensos árboles que se estancan en los humedales,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;hay personas que viven suspendidas, pendiendo a través&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;de nudos, colgados con sus casas sobre tendederos de&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;ropa, sujetados por ganchos que se aferran al cielo, más&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;allá de los puentes y los edificios altos. Y los ladrillos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;los muros, las calles, los barriales, las vitrinas, las verduras,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;los puestos de madera y las astromelias, los avisos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;de colores, expuestos al sol y al agua, tendidos bajo el&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;hedor de los basureros y los mosquitos del río. La gente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;va y viene, astillando las montañas, pulverizando a&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;la tranquilidad, sujetándose como puede para no caer,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;para no desengancharse y dar contra el suelo, subsistir&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;a través del viento y sobrevivir de los fuertes aguaceros&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;de la sabana y resignarse. Los ladrillos, los bloques, las&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;casas, las manchas. Y alrededor de la ciudad gente colgando,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;personas a millares, chocándose unas con otras&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;como termitas y carcomiendo lo que encuentran con el&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;favor de Guadalupe, el Divino Niño y el Señor de Monserrate,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;sobre un inmenso pedazo de madera a punto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;de colapsar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;John Edison Carrillo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Ssz3-sWLYYI/AAAAAAAAAMw/_hjv-B__Y-g/s1600-h/IMGP0045.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img $r="true" border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Ssz3-sWLYYI/AAAAAAAAAMw/_hjv-B__Y-g/s320/IMGP0045.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-1407412931288203359?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/1407412931288203359/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=1407412931288203359' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1407412931288203359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1407412931288203359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/10/una-mancha.html' title='UNA MANCHA...'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Ssz3VCfeSvI/AAAAAAAAAMo/V_tJx2mfdz4/s72-c/IMGP0071.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-1971261935288392869</id><published>2009-10-05T11:52:00.000-05:00</published><updated>2009-10-05T11:52:07.318-05:00</updated><title type='text'>Entrevista a Piero</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SsokJrkwZyI/AAAAAAAAAMY/ygcy8cnauBc/s1600-h/mercedes_sosa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img $r="true" border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SsokJrkwZyI/AAAAAAAAAMY/ygcy8cnauBc/s320/mercedes_sosa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href="http://www.blogger.com/%3Ciframe%20scrolling='no'%20frameborder='0'%20src='http://www.wradio.com.co/playermini.aspx?id=889935' marginheight='0' name='20080119csrcsrnac_5' height='190' marginwidth='0'&amp;gt;&amp;lt;/iframe&amp;gt;"&gt;&lt;iframe frameborder="0" height="190" marginheight="0" marginwidth="0" name="20080119csrcsrnac_5" scrolling="no" src="http://www.wradio.com.co/playermini.aspx?id=889935"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-1971261935288392869?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/1971261935288392869/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=1971261935288392869' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1971261935288392869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1971261935288392869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/10/entrevista-piero.html' title='Entrevista a Piero'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SsokJrkwZyI/AAAAAAAAAMY/ygcy8cnauBc/s72-c/mercedes_sosa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-2679903381260740444</id><published>2009-09-30T16:40:00.001-05:00</published><updated>2009-09-30T16:43:08.331-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='2009.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='The Reader'/><title type='text'>Prometo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SsPQPb7XOHI/AAAAAAAAAMQ/kEpuA4uB8jI/s1600-h/reahopp.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" iq="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SsPQPb7XOHI/AAAAAAAAAMQ/kEpuA4uB8jI/s320/reahopp.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Lo intentaré, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;prometo hacerlo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Prometo &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;no mirarme en tus ojos azul quitapenas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Prometo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;no desgarrar palabras&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;para enamorarte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Prometo &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;no creer,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;y menos decir&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;que sos el hombre &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;de la esquina encantada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Prometo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;no querer llamarme Heloísa,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;porque vos no podés ser el maestro Abelardo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Prometo &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;no contar los días &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;en las lunas de Júpiter.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Prometo &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;no inventar nostalgias en colores,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;para encontrarte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Prometo &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;no emocionarme con tus recuerdos &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;que parecen novelas de intrigas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;y por entregas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Prometo &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;no amarte, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;aunque de tantas promesas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;tal vez, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;ya no lo intente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-2679903381260740444?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/2679903381260740444/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=2679903381260740444' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/2679903381260740444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/2679903381260740444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/09/prometo.html' title='Prometo'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SsPQPb7XOHI/AAAAAAAAAMQ/kEpuA4uB8jI/s72-c/reahopp.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-435687092806973634</id><published>2009-09-26T17:33:00.004-05:00</published><updated>2009-09-26T17:39:00.796-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='abril de 2009.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Barcelona'/><title type='text'>El intelectual está siempre luciéndose</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Sr6UMPaAKrI/AAAAAAAAAME/lQsVnK91Pac/s1600-h/PICT0124.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" iq="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Sr6UMPaAKrI/AAAAAAAAAME/lQsVnK91Pac/s320/PICT0124.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;El intelectual está siempre luciéndose,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;el amante, siempre perdiéndose.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;El intelectual se escapa.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Por miedo a ahogarse;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;todo el asunto del amor&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;es ahogarse en el mar.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Los intelectuales planean su reposo;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;los amantes se avergüenzan de descansar.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;El amante siempre está solo.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Aun si está rodeado de personas;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;como el agua y el aceite, él permanece separado.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;El hombre que se toma la molestia&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;de dar consejos a un amante,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;no consigue nada. Es burlado por la pasión.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;El amor es como el almizcle. Atrae la atención.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;El amor es un árbol, y los amantes, su sombra.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Rumi&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-435687092806973634?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/435687092806973634/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=435687092806973634' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/435687092806973634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/435687092806973634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/09/el-intelectual-esta-siempre-luciendose.html' title='El intelectual está siempre luciéndose'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Sr6UMPaAKrI/AAAAAAAAAME/lQsVnK91Pac/s72-c/PICT0124.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-5278609951334075061</id><published>2009-09-12T17:17:00.004-05:00</published><updated>2009-09-12T17:28:18.048-05:00</updated><title type='text'>Para Un Tribunal del Amor</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
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&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SqwYt7lImYI/AAAAAAAAAK0/wvsPZhA8J7A/s1600-h/intermedio.JPEG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" mq="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SqwYt7lImYI/AAAAAAAAAK0/wvsPZhA8J7A/s400/intermedio.JPEG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Hoy se me antoja responderte con palabras que si la poesía me invistiera, las cantaría para ti. Pero se me antoja aún más recordar a la mujer de Aquitania, para hilvanar los &lt;em&gt;paragraphes&lt;/em&gt; de un Tribunal del amor. Reclamar por esta ilusión que nunca más podrá ser, recordarte que he logrado despedirme por una y otra vez, pero insistes en tus presencias que no son más que el anuncio de nuestras eternas separaciones. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Te convoco aunque intente olvidarte, para repetir por última vez este adiós que ha alcanzado tan diversas formas, que se agota en ficciones&amp;nbsp;inventadas para apartarte, en danzas interminables que no logran liberarme, y en palabras ya gastadas que no alcanzan su efecto y amenazan con no parecer deseadas. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Recurro al Tribunal y exijo, me pongo un traje para ondear una bandera en nombre de mi libertad que olvide estos miles de años, de melancolías y abandonos tuyos. Demando no vislumbrar más tus quimeras para dejar que se posesione de mi alma un camino que así tenga unas cuantas piedras en sus primeros tramos, no lo he zanjado yo; simple y renovador, ha aparecido en este tramo, sin que imaginara al menos que vendría sin anunciarse. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Regresa de una buena vez entonces, despídete sin prisas y sin valijas que te esperen en la entrada de mi casa que ha postergado cualquier antesala tuya. Pronuncia finalmente esa última despedida que sin treguas me devuelva la calma. Y no regreses más que en los recuerdos adolescentes que ya han dejado de aturdir para albergar silencios, sabidurías y sorpresas que tengo por descubrir en las nuevas esquinas que ahora transito.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
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&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-5278609951334075061?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/5278609951334075061/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=5278609951334075061' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/5278609951334075061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/5278609951334075061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/09/para-un-tribunal-del-amor.html' title='Para Un Tribunal del Amor'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SqwYt7lImYI/AAAAAAAAAK0/wvsPZhA8J7A/s72-c/intermedio.JPEG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-783704825715841139</id><published>2009-08-30T22:14:00.003-05:00</published><updated>2009-09-26T16:14:46.552-05:00</updated><title type='text'>"Aguarda sin partir y siempre espera"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Sabe esperar, aguarda que la marea fluya - así en la costa un barco - sin que al partir te inquiete. Todo lo que aguarda sabe que la victoria es suya; porque la vida es larga y el arte es un juguete. Y si la vida es corta y no llega la mar a tu galera, aguarda sin partir y siempre espera, que el arte es largo y, además, no importa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span style="font-family: Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Antonio Machado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Sps8sHE2nuI/AAAAAAAAAJ8/opHUjk5zRjM/s1600/cine+gratis.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;img border="0" lk="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Sps8sHE2nuI/AAAAAAAAAJ8/opHUjk5zRjM/s320/cine+gratis.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Dice Joan Manuel Serrat que De vez en cuando la vida te invita a salir con ella a escena, pero tú dices que ese de vez en cuando es siempre, la vida se parece más a una puesta en escena que los muchos fragmentos de ilusiones por los que has respirado. Y aunque a ratos, casi siempre, la vida es mejor en eso, en el cine; los vericuetos, inicios y finales de la jornada en muy pocas ocasiones logran ser fielmente reconstruidos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Un día te despiertas y lo descubres, ya está en ti inmerso, como si fuera parte de tu química, de tu física, y como si lo exhalaras con cada aliento; tu persistencia retiniana se empeña en las anomalías y sólo puedes ver tu relato a 24 cuadros por segundo. Todo lo que piensas y lo que cuentas quieres que se parezca a una historia de amor, o a la del más grande gángster, o quizá a una historia de piratas, como dice otra canción, la del pescador de Pedro Guerra que menciona escaleras de palabras, o a una más en la que habla sobre la gente que muere en el borde, también, de calda palabra. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Te quedas allí entonces, con las canciones, los poemas, los cuentos, las novelas, las películas, en fin, historias, ficciones; allí es donde te embelesas cada vez que quieres que te cuenten aunque desde siempre tuviste claro que tú eras el que quería contar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Y caminas, andas muchos tramos, infinitos caminos, y sólo para buscar esos instantes inolvidables, para hacerlos inmemorables, pero de pronto te das cuenta que las grandes pasiones sólo las sientes cuando las luces se apagan, y cuando en la pantalla se proyectan una hilera de besos interminables que en vez de reír te hacen llorar de melancolía, y a mares, como Girondo y Cortázar juntos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Pero no te conformas con sólo mirar, también tú quieres contar, también quieres ilusionar. Te quieres convertir en el mago que sorprende al que mira. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Luego buscas con quién mirar, con quién mostrar y a quién te diga que lo has transformado, pero te equivocas una y mil veces. Y te agotas, crees que lo has inventado, que nunca existirá más que en tus páginas, esas que tal vez permanecen abandonadas en los armarios del olvido. Te deslumbras en tantas ocasiones que encegueces, hasta que simplemente lo dejas en el abandono porque crees que ni siquiera te puede pertenecer. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Entonces vuelves a caminar, en solitario, lanzando de vez en cuando unos dardos que no sabes si apuntaron exactos en la diana y menos aún, si lograste acertar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Avanzas por recovecos hasta que te encuentras frente a varios ojos que brillan y te miran a veces con asombro, otras con rabia, con celos, embeleso, y unas pocas, como si fueras el perfecto ser para reinventar. Y eso te da un poco de temor, pero te quedas ahí por varios años dejando que te observen y aprendan de ti, que te arraiguen, que te enorgullezcan, que también te decepcionen hasta que el dolor te haga encorvar tu cuerpo. Luego, aunque no lo quieras, también te llega el hastío y vuelves a preguntarte dónde quedaron tus sueños, tus historias, las que querías contar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;En la madrugada llegan de nuevo las preguntas, el porqué has olvidado lo que siempre soñaste hacer y el porqué ahora te entregas sin más y hasta los tuétanos, a esos sueños que no son los tuyos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Recuerdas entonces que una tarde se te fue el aliento cuando en uno de esos instantes de 24 cuadros por segundo viste a la mujer en la que te querías convertir en algunos años, hacia el final, cuando pensaras que habías saldado varias de las cuentas que el camino se había encargado de cobrarte. Su imagen, su ser, su lealtad y su amor siguen en tu mente indelebles, mientras, en la imagen ella continúa escribiendo y maldiciendo para encontrar la mejor frase que plasme su historia. Sigue en frente de una playa mientras el otoño le permite la llegada al invierno, y junto a ella el hombre al que siempre ha admirado y al que quiere acompañar hasta que uno de los dos pronuncie el último adiós. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Nuevos viajes y nuevas valijas te hacen embriagar con aquellos territorios que creías lejanos. Te sientas en las escaleras del muelle, hueles despacio la sal del mar que te trae historias del mundo, miras por largo rato los rostros de uno y otro lugar, escuchas sus voces en idiomas que no conoces, pero quieres aprender. Ellos también te observan como queriendo depositar en ti los mil y un relatos que traen bajo sus hombros. Y prometes regresar a esa arena porque lo reconoces como tu lugar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Y aunque los dolores viejos te habían hecho cerrar las otras puertas y ventanas, una sonrisa, una voz, la historia que creías una de tus tantas quimeras es tan cierta como esa existencia que te hace renacer, que te llena de emoción, como el vértigo que te produce la grúa desde donde oteas la ciudad y el más allá de su mar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div align="justify" style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Emprendes una travesía con él cuando te invita a entrar a sus jardines llenos de magia y fantasía, y ahora, aprendes de nuevo, sólo esperas, despacio, como el pescador que en silencio aguarda a que la marea amaine y desentrañe el atardecer en su horizonte.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-783704825715841139?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/783704825715841139/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=783704825715841139' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/783704825715841139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/783704825715841139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/08/aguarda-sin-partir-y-siempre-espera.html' title='&quot;Aguarda sin partir y siempre espera&quot;'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Sps8sHE2nuI/AAAAAAAAAJ8/opHUjk5zRjM/s72-c/cine+gratis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-3161232064616457294</id><published>2009-07-03T12:12:00.000-05:00</published><updated>2009-07-03T12:13:02.938-05:00</updated><title type='text'>Autopistas No. Piero en su momento más rockero. Adoro esta canción.</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/v26QmVCVsWo&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/v26QmVCVsWo&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-3161232064616457294?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/3161232064616457294/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=3161232064616457294' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3161232064616457294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3161232064616457294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/07/autopistas-no-piero-en-su-momento-mas.html' title='Autopistas No. Piero en su momento más rockero. Adoro esta canción.'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-6323183491141644946</id><published>2009-06-13T06:20:00.001-05:00</published><updated>2009-06-13T06:27:31.613-05:00</updated><title type='text'>Aunque tú no lo sepas, Enrique Urquijo y Quique González</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/EMviE1r6yR4&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/EMviE1r6yR4&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-6323183491141644946?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/6323183491141644946/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=6323183491141644946' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6323183491141644946'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6323183491141644946'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/06/aunque-tu-no-lo-sepas-enrique-urquijo-y.html' title='Aunque tú no lo sepas, Enrique Urquijo y Quique González'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-50946958113145274</id><published>2009-06-01T16:50:00.006-05:00</published><updated>2009-06-01T17:23:00.041-05:00</updated><title type='text'>..."Me abandona a mi locura</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SiRRcXkTB9I/AAAAAAAAAG4/2t55O-d4FNU/s1600-h/PICT0168.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342484605772695506" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SiRRcXkTB9I/AAAAAAAAAG4/2t55O-d4FNU/s400/PICT0168.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;como a la vera de una mujer que se ama”.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;

&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;Aún no entiendo cómo tantas personas han terminado casándose y jurando amores eternos después de haberse conocido por una cámara web. Tal vez ahí sí se explica uno muy bien el cuento de las difrencia en las generaciones, este mundo líquido, difuso, como dice el fantástico Bauman. Las cámaras web son lo más frío y distante, puedes decir las mentiras más grandes del mundo, y si además tienes la imagen para ayudarte... Bueno, no sé, tal vez es porque me dedico por completo a escribir mentiras sobre el teclado, puede ser. Pero lo que sí no puedes disimular es la emoción inmensa cuando llevas muchos años sin ver a alguien y ahí está su imagen de nuevo, por esa cámara web, a veces difusa, con problemas de audio, pero que logra ponerte en frente ese rostro que así haya cambiado muchísimo, también evidencia que tus recuerdos siguen indelebles, tal vez la mirada que recordabas, algo en la sonrisa que no desapareció de la memoria. Eso me pasó contigo hace unos meses cuando te vi, después de… Esta vez no voy a contar los años, muchos, simplemente eso. Un amigo me había encontrado buscándome en Google, y pensé, ¿no lo encontraré? La última vez que supe de vos te habías ganado una beca para estudiar diseño de joyas en Florencia, sabía muy bien, lo supe desde siempre que eras una artista con mayúsculas, y claro, ahí estabas, un blog con tu trabajo, una página donde anunciaban tus joyas. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://elfidesign.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;http://elfidesign.blogspot.com/&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;
&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;¡Por Dios!, si ya eras un artista cuando yo era una infeliz adolescente que se acercaba al arte porque le encantaba el programa de Marta Traba en la tele, vos ya habías sobrepasado todas mis expectativas. Te envié un mensaje y esperé, pero ni sombra tuya, luego me fui a tú página, pensé que era imposible que no llegara al correo de información sobre tu trabajo, puse un nuevo mensaje y minutos más tardes llamabas desde Italia. Una larga hora te escuché sin poder creer que te tenía al otro lado de la línea. Hasta ese día supe que tenías una compañera en Bellas Artes que se llamaba igual a mí, ¿eres mi compañera de la Escuela o fuiste la novia chiquita que tuve? La novia, te respondí, cómo me iba a olvidar de vos, si creo que soy la única boluda que la noche antes de salir de viaje de excursión de último año de bachillerato se ennovió. Muy en la playa y con toda la juerga enfrente, yo no hice otra cosa que suspirar pensando en cuando te volviera a ver el siguiente sábado, en la misma discoteca donde nos habíamos conocido, porque apenas si te llevaste el teléfono y no sabía aún si recordabas cómo llegar a casa porque la noche que nos conocimos nos habíamos despedido en la madrugada y en la puerta cuando yo tenía que entrar directo a bañarme y salir corriendo para Cartagena, la Cartagena de Colombia, no la de España.
&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342480656729717938" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SiRN2gPFPLI/AAAAAAAAAGw/uuwPucAXUFY/s400/PICT0175.JPG" border="0" /&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;Los días pasaron y volvimos a hablar por la cámara hasta que por fin tenía una fecha exacta para reencontrarnos, destino Valencia-Pisa, de ahí Arezzo y luego Monte San Savino… Y esta nueva coincidencia: inquebrantable, poco a poco comencé a recordar tus expresiones, todo lo que me encantó de vos cuando era una adolescente, la sensibilidad por la belleza, tus sueños, la forma como renegabas, y ahí estabas, idéntico, pero con canas, muchos años después y con esa maravillosa mujer que te acompaña, te adora y con la que podrías simplemente comenzar una frase, que ella luego completa con toda su dulzura.
&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;Lo han llamado el Síndrome de Stendhal, porque fue el primero en describirlo, dicen que ataca a los turistas y sobre todo a las mujeres que viajan solas y no pueden dominar sus sentimientos ante la belleza que descubren en cada esquina de Italia, pero así se llegara con advertencia y prescripciones, no sería fácil escabullírsele al tremendo, pero embelesador virus que remueve todo tu cuerpo y tu alma al estar frente a la perfección.
&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;No sólo ha sido entonces caminar por las callejuelas de Arezzo, cerrar los ojos y recordar a Juliette Binoche casi danzando en una cuerda mientras mira los frescos de Piero de la Francesca, sentarme en el café donde se filmó La vida es bella, avanzar buscando una placa y de pronto encontrarme con la imponente y tantas veces admirada columna de Trajano, tocar el agua de la Fontana de Trevi y sonreír por la majestuosidad de Fellini, tomar el metro, subir unas escaleras y en el último escalón voltear la mirada y encontrar Cinecitta, llorar sin vergüenza frente al Nacimiento de Venus y la Primavera, casi desmayar ante el Juicio Final, la Pietá, el David, respirar hondo para tocar la ancestral piedra del Coliseo; Gargonza, los trenes de ida y vuelta, el pasillo de los Ufizzi, el carrusel antiguo, las plazas, las callecitas, las estaciones de Monte San Savino y Arezzo, Siena, los tres y Elfo, sentados en la plaza, el sol, el vino, la pasta, los trozos de pan, sonreír y carcajearse, Florencia y Roma; mi corazón en verdad no creo que hubiera podido soportar Venecia y su Plaza de San Marcos o el Puente de los Suspiros, tendrá que ser en otra vuelta, en otros años, ojalá cercanos, para regresar a su hogar, a ese lugar donde se respira la ternura, el cariño que comienza con Elfo pidiéndote un saludo, con Veronique que dice &lt;em&gt;Coucou&lt;/em&gt; y te invita a un café, y sigue con vos, para compartir un cigarro mientras se habla un poco de los años que han pasado y del mundo que has construido lejos de casa, ese nido donde entre el español, el francés y el italiano, todo se entiende porque el lenguaje es el más universal, el del amor. Por eso más que una crónica de viaje, tiene un poco más de toda la melancolía que me ha dejado este maravilloso reencuentro y lo que pretende es agradecer inmensamente con estas pocas palabras el conocer lo que tantas veces había imaginado, aunque todavía no recupere el aliento por todo el esplendor que ustedes dos me han compartido en esta travesía. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/azulquitapenas/"&gt;http://www.flickr.com/photos/azulquitapenas/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-50946958113145274?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/50946958113145274/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=50946958113145274' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/50946958113145274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/50946958113145274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/06/me-abandona-mi-locura.html' title='...&quot;Me abandona a mi locura'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SiRRcXkTB9I/AAAAAAAAAG4/2t55O-d4FNU/s72-c/PICT0168.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-3006049873187255366</id><published>2009-05-26T11:08:00.003-05:00</published><updated>2009-05-26T11:13:25.190-05:00</updated><title type='text'>Los Mejores, de Pedro Guerra, con Ismael Serrano</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Eqc6Cm24LT4&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Eqc6Cm24LT4&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;

&lt;strong&gt;
&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Con esta canción correrán los créditos de &lt;em&gt;Mano Negra&lt;/em&gt;... yo sé que sí.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-3006049873187255366?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/3006049873187255366/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=3006049873187255366' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3006049873187255366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3006049873187255366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/05/los-mejores-de-pedro-guerra-con-ismael.html' title='Los Mejores, de Pedro Guerra, con Ismael Serrano'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-3752134323413009353</id><published>2009-05-20T15:54:00.006-05:00</published><updated>2009-05-20T16:14:09.901-05:00</updated><title type='text'>Tildar a la Magdalena</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/ShRvCR9EUoI/AAAAAAAAAGg/02lKxmeIboQ/s1600-h/hopper_car_293.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338013543310840450" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 351px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/ShRvCR9EUoI/AAAAAAAAAGg/02lKxmeIboQ/s400/hopper_car_293.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div&gt;


&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/ShRumskVheI/AAAAAAAAAGY/BUquNeGO5KQ/s1600-h/hopper_car_293.jpg"&gt;&lt;/a&gt;



&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;El viernes 15 de mayo era el día del maestro, como donde estoy ahora me separan siete horas de casa, pensé en varias frases que quería fueran encontradas por mis compañeros apenas abrieran sus correos en cada oficina, pero sólo dos ínfimas frases brotaron ese día, la razón: en mi correo no sólo no había aún recordatorios, alientos, besos a distancia, lo que había era un mensaje de un estudiante en el que me informaba simplemente que había decidido no contar más conmigo en un proyecto que trabajamos desde hace varios meses. No sólo, también, no existe ninguna razón valedera para que esto suceda, sino que la exclusión se resume a justificaciones, si se les puede llamar así, del mayor talante de mediocridad, infantilismo, provincianismo y el que podría tener los mayores “ismos” posibles aunque no pueda ahora conjugarse, la ignorancia pura.
Y claro, se quiere en principio solucionar de la mejor manera, pero vienen entonces a la mente los mil y uno cuestionamientos del significado que implica ser maestro, ser un guía, un amigo, un experto en el que se depositan a veces, demasiadas expectativas, otras, erróneas creencias.
Muchas veces me he preguntado por qué soy maestra, hace no sé, pueden ser quince años. Recuerdo muy bien que Fernando Vélez, especial amigo y renombrado director de cine me dijo hace muchos años, cuando apenas estaba saliendo de la Universidad del Valle, que él iba a ser parte de la primera y única escuela de cine que se estaba fundándose en Colombia, la de la Universidad Nacional, me dio pánico total, le dije que no estaba preparada para enseñar en una Facultad de Cine cuando apenas había estado en contacto con un rodaje y cuando sentía que sería muy difícil igualar o al menos alcanzar un poco a maestros como los que tuve en la universidad, entre ellos Carlos Mayolo, Óscar Campo, Ramiro Arbeláez, Jesús Martín Barbero, Sergio Ramírez, Margarita Garrido, y se me quedan, varios más.
Años, varios años después, lo llamé para decirle ahora sí, estoy preparada. En ese momento comencé a dictar clases. Y claro, de la manera menos académica. Mi experiencia estaba en los rodajes, en el día a día, en todos los momentos que logré evadir las extenuantes horas de grabación y montaje para escabullirme a un cine o leerme las teorías sobre el cine que me hacían, me siguen y me seguirán haciendo falta.
De esa manera “poco” académica comenzaron a nacer tantas, pero tantas pasiones que hoy están en los créditos de varias películas, en series de televisión, en directores, en guionistas, en muchos chicos que se han contagiado de esta obsesión por contar historias y realizarlas audiovisualmente, de muchos que como decía Carlos Mayolo se dejaron inocular este mal, el virus de hacer cine que sólo obtiene su antídoto cuando se está en el estreno, pero el virus se inocula nuevamente porque mientras se está en la premier se tienen bajo la manga cuatro o cinco historias más.
La gran mayoría lo han entendido con una o dos frases, otros no. Eso también debe hacer parte de ser maestro, aunque como profesor lo que más se quiere es que, como en varias ocasiones ha pasado un estudiante venga y te diga: “profe, me has cambiado la vida”. No estudié para ser maestra, pero sí lo aprendí, de la vida diaria, de tantas experiencias, de los viajes, del cine, de la literatura, de la música. Pero llegó de casa, mis padres son maestros, fueron maestros durante muchos años en la Universidad del Valle, y llegó también en primera instancia de la persona que tomé como modelo de lo que era ser un profesor: Margarita Garrido que primero fue mi vecina; cuando tenía 12 años me enseñó a ser la niñera de su hija menor, luego me enseñó lo poco que sé de conducir un auto, en su casa había un póster inmenso de El Árbol de los Zuecos, de Ermano Olmi y las Odas de Neruda, y muchos libros que dejó a mi albedrío, ella me regaló el día que me gradué de bachiller un libro de memorias de Liv Ullman, la actriz y esposa de Ingmar Bergman, ella también en ese momento era mi profesora de historia, luego lo volvió a serlo en la universidad. Y nunca confundimos ni por la más mínima instancia, qué diferencias había entre una y otra relación. Ella me llevó también de la mano para presentarme profesores de arquitectura primero, luego de comunicación, soy de las pocas que puede decir que pudo estar de oyente en clases de nada menos y nada más que de Jesús Martín Barbero, y todo gracias a ese apoyo que ella como maestra y amiga me dio. Hoy, nos tomamos un café de vez en cuando y siempre la recuerdo como una de las personas que cambió mi mundo y abrió muchas puertas que no sabía que estaban allí esperándome para cumplir mis sueños.
Por eso ella fue ese modelo y lo que hice fue imitarla a ella y a los profesores que tuve luego. Así fui buscando de alguna forma ser particular, si se quiere especial. Salgo muy bien librada de las terroríficas evaluaciones y también a veces hay excesos de cariño, de expresiones, tal vez por la pasión que me desborda por lo que hago y muy pocas veces puedo dominar.
De lo que sí no salgo bien librada casi nunca es de los fanatismos y también de lo que producen en otros los excesos y expresiones de amor que han profesado en tantísimas ocasiones los chicos que hoy veo convertidos en profesionales. De lo que no salgo tampoc bien librada es de los juzgamientos por todo el amor que dejo en cada uno de los proyectos que emprendo con mis estudiantes.
Pensaba tomarme más días para escribir sobre esto, intentaba, ahora que he vuelto a ser estudiante, reflexionar desde el otro lado del camino y comprender. Pero es muy difícil la comprensión cuando la vida, no los libros, te dicen que la razón está de tu lado. Es muy sencillo tildar y acusar cuando lo único que realmente se está haciendo es entre otras, juzgar con la misma vara con la que se mide.
La analogía podrá ahora ser más que tildada, pero realmente me importa poco. Pensaba hoy en Magdalena, en la mujer que por su visión fue apartada y acusada de la manera más primaria e ignorante. Lo más inaudito es que tantos miles de años después se siga recurriendo a ese acto tan absurdo de tachar a una mujer de prostituta para instaurarla en el muro donde cualquiera puede ir a escupir sus odios y sus impotencias. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;

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Sigo sin entender el porqué, y esto hay que reconocerlo, es una estrategia tan estúpidamente femenina que avergüenza completamente. Cada vez que se quiere contaminar, manchar o borrar toda la labor de alguien lo más sencillo es asegurar que todo lo ha conseguido como lo hizo, según las inmensas mentiras que nos han contado desde milenios atrás la Magdalena.
Es como hundir la tecla borrar del computador y querer desaparecer la historia que llevamos años escribiendo con pasión, con dolor, con amaneceres y sacrificios de uno y otro tipo, sólo con decir que todo se ha conseguido ejerciendo el más viejo de los oficios.
Y podría ser así, por qué no, tal vez se parecen mucho estos dos oficios, en su mayor porcentaje los hombres que recurren en su iniciación a una prostituta lo hacen para que ella los ilustre en las lides del amor de los que ellos son completamente inexpertos, algunos aprenderán como el mejor de los alumnos, otros confundirán la pasión de los cuerpos con el amor que creen comenzar a sentir por esta mujer hábil en ese sentimiento más viejo que ella. Algunos nunca olvidarán esa experiencia y otros se irán sin siquiera agradecer todo lo que aprendieron.
Los maestros de alguna forma entonces somos como esas mujeres erróneamente llamadas Magdalena, impartimos nuestros viejos saberes, compartimos secretos antes no dichos, y además muy pocas veces, como ellas, recibimos un pago que realmente valores el coste de todos los años que dedicamos a nuestras labores. Y por si fuera poco, como las prostitutas, muy pocas veces se reconoce ante nadie dónde aprendieron y adquirieron la experticia que hoy los hace superiores.
O como en este caso, recibimos del que menos esperábamos porque se había convertido de alguna forma en uno de nuestros más cercanos o preferidos, porque somos humanos, y también nos cautiva alguien más que otro, nos asombra, nos sorprende, nos supera y por ello pensamos que estos actos de admiración de alguna forma serán una forma de valorar a los que nos debemos, pero no siempre es así, seguimos sin aprender aunque enseñemos, el pequeño milagro es que seguramente seguiremos intentándolo.&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;
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&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338014321404074290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 319px; CURSOR: hand; HEIGHT: 94px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/ShRvvkk82TI/AAAAAAAAAGo/LTsMIuYObIk/s400/firma%2520adriana%2520villamizar.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-3752134323413009353?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/3752134323413009353/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=3752134323413009353' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3752134323413009353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3752134323413009353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/05/tildar-la-magdalena.html' title='Tildar a la Magdalena'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/ShRvCR9EUoI/AAAAAAAAAGg/02lKxmeIboQ/s72-c/hopper_car_293.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-517765784804106365</id><published>2009-03-13T03:02:00.000-05:00</published><updated>2009-03-13T03:04:07.482-05:00</updated><title type='text'>Miami International Film Festival</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/GCohEoZHNYs&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/GCohEoZHNYs&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-517765784804106365?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/517765784804106365/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=517765784804106365' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/517765784804106365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/517765784804106365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2009/03/miami-international-film-festival.html' title='Miami International Film Festival'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-2536413336234077525</id><published>2009-01-23T06:18:00.001-05:00</published><updated>2011-11-13T20:31:59.592-05:00</updated><title type='text'>5000 años, Pedro Guerra</title><content type='html'>&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/b9EYW7chEJE&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;
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&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;A mi Sebas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SSB-n9IV0PI/AAAAAAAAAFk/I3Qidw9vyxc/s1600-h/antonio1.jpg"&gt; &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5269350788913025266" src="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SSB-n9IV0PI/AAAAAAAAAFk/I3Qidw9vyxc/s400/antonio1.jpg" style="cursor: hand; display: block; height: 325px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px;" /&gt;&lt;br /&gt;
foto de Sebastián Miquel&lt;br /&gt;
www.sebastianmiquel.com&lt;br /&gt;
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&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SSB-n9IV0PI/AAAAAAAAAFk/I3Qidw9vyxc/s1600-h/antonio1.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Antonio Behrens es un hombre que está cercano a cumplir sus ocho décadas, vive en Buenos Aires hace unos pocos años, pero su lugar de origen y nostalgias es Misiones. Sebastián, el menor de sus hijos, un fotógrafo renombrado por su excelente trabajo, lo ha instalado en una pequeña casa junto a la suya para que el “viejo” no se muera de tristeza y para tenerlo cerca porque teme por sus actos. Hace ocho años murió Norma, su esposa, única novia y amor de toda la vida. Nunca nadie pudo probarle al “viejo” alguna infidelidad, y mucho menos a ella. Se amaron hasta el último día como si fueran dos adolescentes y se ufanaban contándole a sus hijos, nietos y bisnietos que por siempre iban a agradecerle a los padres de lado y lado por su gran labor como Capuletos y Montescos, gracias a eso, ellos habían luchado por su amor y por demostrarle a todos que si el querer se renovaba cada mañana al ver los ojos de la persona que se adora como si fuera la primera vez que se tuviera en frente, no había necesidad de buscar en otros lugares a nadie más. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Norma murió en un viaje que habían hecho ella y Antonio a Buenos Aires para visitar a su familia, una tarde el par de enamorados se habían citado en el metro viejo para escaparse a bailar en La Viruta, pero Norma nunca llegó a la cita porque saliendo de la casa de uno de sus hijos tuvo un ataque al miocardio y murió. A partir de ese momento aunque Antonio y Norma se habían prometido ser como un par de robles si cualquiera de los dos moría, tanto el ánimo como la salud de Antonio, sobretodo en el aspecto mental, comenzaron a decaer. Sebastián le permitió a su padre pasar una temporada más en la casa de Misiones, pero algunos vecinos le contaron que el viejo iba a morirse de física hambre porque se la pasaba en casa a punta de mate y alfajores de chocolate y no recibía nada más. Por eso se lo trajo a Buenos Aires y lo acomodó en la casita que en alguna época había sido su laboratorio fotográfico. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Antonio se ha acostumbrado a la vida de la ciudad, aunque la verdad sale muy poco. Los nietos lo visitan los fines de semana y se divierten con sus historias, pero en su rostro siempre hay una inmensa melancolía por el recuerdo de su adorada Norma. Este año ha sido más complicado, Sebastián no sabe cómo manejar lo que parece ser la llegada del Alzheimer para su padre, y lo que menos entiende es que los médicos dudan si realmente Antonio está enfermo o sólo ha olvidado lo que necesita olvidar, le han pedido paciencia, pero es muy difícil no sólo aceptar que su padre pueda estar entregándose voluntariamente a la muerte o que realmente poco a poco lo está perdiendo. Lo adora como se adora a los abuelos porque fue el hijo que nació cuando Norma estaba cercana a cumplir cincuenta años, todos sus hermanos ya habían dejado el hogar, dos ya casados y con hijos y los otros dos estudiando maestrías en el exterior. Sebastián entonces fue el motivo de muchas burlas para el par de enamorados que sabían muy bien cómo aprovechar la eterna luna de miel en la que vivían, y por eso también Norma y Antonio se dedicaron no a consentirlo sino a malcriarlo como un par de abuelos irresponsables; el resultado, un hombre muy dulce y apegado completamente al par de viejos. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Pero hoy ha sucedido algo que tiene a Antonio con la mente enmarañada. Esta mañana preparó el café, se lo sirvió y mientras lo tomaba se fue quedando dormido de nuevo con el periódico en su regazo, minutos después y con los ojos entrecerrados escuchó algo en la cocina pero no le dio importancia, luego sintió el ambiente pesado, abrió los ojos de repente y fue a mirar, no se había percatado pero había dejado que el gas de la estufa escapara por toda la casa, miró todo alrededor lleno de pánico, apagó la estufa y abrió todas las ventanas y la puerta para que el gas saliera del lugar. Se paró en el porche, miró hacia la ventana de la casa de su hijo y tocó en la puerta vecina un rato, luego recordó que Sebastián llegaría hasta la noche porque estaba en un viaje tomando fotos para la revista donde trabaja. Y pensó que si no se hubiera dado cuenta a tiempo tal vez hubiera muerto. ¿Y eso no sería lo mejor?, también eso pensó. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Qué hacía allí en ese lugar alejado de su verdadera casa, sin Norma, sin la mujer con la que siempre quiso despertar, conversar. Extrañaba su cuerpo, sí, tan viejo como el de él, pero era lo único que quería, estar con ella de nuevo. Ya estaba muy cansado, no recordaba muchas cosas y aunque Sebastián no lo quisiera reconocer se le había convertido en una horrible carga. Y sí, Juana lo acompañaba y lo hacía divertir con sus ocurrencias de vez en cuando, pero nunca lograría llenar el tremendo vacío que había dejado Norma en sus días. Juana, era la abnegada enfermera, dama de compañía y cuidandera que Sebastián le había asignado porque era imposible por su trabajo hacerse cargo de Antonio. Por eso le daba tanto dolor con su hijo, él tenía que salir del nido y volar alto, pero con este viejo a cuestas iba a ser imposible. Morirse era la solución más simple para Behrens, el problema era cómo. Otras veces lo había intentado; una de las tantas tardes que logró escapársele a Juana estuvo a punto de lanzarse de una terraza de un edificio de más de 50 pisos, pero cuando ya estaba listo para hacerlo lo encontró un viejo amigo del colegio que estaba de paso por Buenos Aires y entre el brandy y la conversa se le olvidó a qué iba a la terraza. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Esto del gas podría ser fácil, pensó. Pero Juana no demoraba en llegar y ya no tendría tiempo para morirse como lo tenía planeado. Al rato entró la eterna compañera y se le borraron de la memoria sus planes. La tarde avanzó con el aburrimiento y el frío del otoño, Juana estaba embelesada viendo la telenovela de las seis y Antonio aprovechó para escapársele. Cuando salió de casa no sabía muy bien para dónde iba, lo único que sabía era que tenía una cita a las siete en el viejo metro. Se acicaló frente al espejo, se puso su chaqueta negra, lustró con paciencia los zapatos, bajó las escaleras sigiloso porque sabía que Juana no se atrevería a interrumpir su lectura de la &lt;em&gt;Montaña Mágica&lt;/em&gt;, el libro que más le gustaba y leía cada día como si fuera la primera vez, porque además tenía alrededor de treinta ediciones que había ido coleccionando cumpleaños tras cumpleaños, cuando sus familiares le regalaban una &lt;em&gt;inconseguible y antiquísima&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;la más nueva y hasta con modernas ilustraciones&lt;/em&gt;. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Antonio mira el reloj de la estación y compara la hora con su reloj de pulso, el mismo que Norma le había comprado un día antes de su muerte, cuando paseaban tomados de la mano por la Avenida Corrientes. Se queda un rato mirando la vitrina donde hay unos alfajores, pero recuerda que el médico le ha dicho que intente no comer más de dos diarios, ya su ración de hoy se la ha comido a las cuatro. Camina entonces un rato, ya faltan cinco minutos para las siete, sonríe. Norma está por llegar, la cita es en La viruta para bailar toda la noche. En el reloj de la estación y en el de su pulso ya son las 8 de la noche y Norma no ha llegado y claro, no va a llegar. Antonio se sienta cansado dándole la espalda a la vitrina de los alfajores, se toma la cara y limpia con desespero una lágrima atrevida que se le escapa. Luego mira con ansiedad hacia el vagón viejo y entre los rostros encuentra uno muy acongojado, precisamente el rostro que ahora menos quiere mirar. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;_ ¡Viejo por dios! ¿Qué hacés acá?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;_ Nada, esperando. ¿Y usted quién es?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;A Sebastián se le inundan los ojos pero lo disimula llenándose de rabia y de incapacidades. Se sienta en la silla que hay al lado, toma de la mano al viejo y lo mira con firmeza.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;_ Ahora no me vas a venir a decir que no sabés quién soy viejo, vos no te hagás el loco porque sos más cuerdo que yo y que todos mis hermanos juntos, que de vez en cuando se te olviden cosas no quiere decir que estás enfermo ni nada de eso. Ahora sí decíme, ¿qué hacés acá?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;_No te preocupés hijo, y mejor te vas porque Norma no demora en llegar y no te vamos a llevar a La Viruta, la cita es de los dos, vos no cabés ahí, si querés te vas otro día por allá, con una mina bien linda, pero hoy no. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Sebastián no puede evitar que las lágrimas salgan de su rostro, el viejo lo mira enternecido, saca un pañuelo de su bolsillo y le limpia el rostro con mucha ternura. Luego le hace un guiño y mete una de sus manos en los flecos del pelo suave que le cae a Sebastián sobre los hombros. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;_ ¡Papá, por favor! ¿Vos sabés qué día es hoy? Es 14 de mayo del 2008, Norma no va a llegar a la cita porque murió hace más de ocho años, vos lo sabés, yo también la extraño muchísimo papá, pero tenemos que acostumbrarnos a la idea de que ya no está. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Antonio lo mira incrédulo y sonríe. Le da unas palmaditas en la mano y se incorpora. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;_Quién sabe por qué se retrasó, pero no demora, ella nunca me ha incumplido una cita, seguramente se fue al salón de belleza, o estará comprando unos zapatos nuevos para el baile. ¿Será?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Antonio sonríe lleno de ilusiones, de ensueños que probablemente sólo pueden caber en sus recuerdos. Sebastián lo mira deshecho, pero lleno de amor. Se incorpora y limpia unas nuevas lágrimas que han rodado por su rostro, lo mira y le sonríe. Lo abraza y el viejo le sonríe.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;_ ¿Querés un chocolatito caliente con alfajores, mientras llega Norma?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Antonio lo mira dudando y sonríe, un nuevo vagón hace su arribo con unos pocos pasajeros. Los observa meticuloso, mira hacia la vitrina, luego a su hijo, y levanta el dedo índice en señal de advertencia. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;_Tranquilo Antonio, ya sé, apenas llegue Norma me voy para la casa porque ustedes se van para La Viruta a bailar toda la noche. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Antonio sonríe triunfante, abraza también a su hijo y entran en la tienda de los alfajores, el viejo se acerca emocionado a la vitrina, una mujer joven les sonríe y les señala una mesa vacía que tiene un mantel púrpura y unas flores blancas y frescas dentro de un delgado y azul florero de vidrio. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5269654820882782786" src="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SSGTI8ekmkI/AAAAAAAAAFs/CdkyG6JAr7k/s400/FIRMA+CON+BACK.jpg" style="cursor: hand; display: block; height: 77px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 243px;" /&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-220741041853839953?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/220741041853839953/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=220741041853839953' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/220741041853839953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/220741041853839953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/11/la-cita-en-la-viruta.html' title='La cita en La Viruta'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SSB-n9IV0PI/AAAAAAAAAFk/I3Qidw9vyxc/s72-c/antonio1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-3295863940053965980</id><published>2008-10-13T16:34:00.002-05:00</published><updated>2008-10-13T16:47:07.794-05:00</updated><title type='text'>"Como a un replicante de Blade Runner me ha tocado una vida que no es mía"</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SPPAAJpvY5I/AAAAAAAAAEI/2evMjWYtMuA/s1600-h/20080103205045-juan-jose-millas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5256756298895025042" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SPPAAJpvY5I/AAAAAAAAAEI/2evMjWYtMuA/s400/20080103205045-juan-jose-millas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Un día, desde este diario, le propusieron que fuera la sombra de sí mismo. Juan José Millás (Valencia, 1946) cumplió. "No me costó nada seguirme, porque siempre he contemplado mi vida como una ficción", asegura. No sabe bien cómo ni por qué acabó en un hotel. Sentado en la cama, se preguntó por el momento fundacional de su vida. "Y se me apareció una frase: 'Mi padre tenía un taller de aparatos de electromedicina'. Evoqué ese momento de mi niñez y el taller, y salió". Con esa frase arranca El mundo, la novela autobiográfica con la que Millás ha ganado el Premio Planeta de Novela, que aparecerá en las librerías el 7 de noviembre. "Tengo la sensación de haberme hecho con materiales de despiece, con piezas sueltas" "La novela tiene algo de asociación de ideas, de diván", afirma de su obra autobiográficaEl narrador se llama Juan José Millás, y la historia se inicia con ese chaval que poco antes, a los seis años, ha de dejar Valencia junto a su familia para ir a Madrid. Algo se rompió dentro de ese niño en 1952: "La infancia es un territorio indiferenciado si no se produce en ella una herida, como en mi caso: dejamos Valencia, ciudad luminosa con un mar al que íbamos siempre, para aterrizar en un no lugar tras un viaje espantoso en tren de asientos de madera, con frío y sabañones, un suburbio donde en mi calle empezaba la nada". Era la madrileña Canillas, que, por contraposición, "hizo que Valencia se convirtiera en un territorio mítico, metáfora de las demás cosas que siento que están rotas y que conducen a convertirme en escritor". "La escritura", resume, "trata siempre de restaurar lo que se rompió en una época remota". Los recuerdos, con incursiones en la vida adulta -"la novela tiene algo de asociación libre de ideas, de diván"-, se entremezclan con las imágenes de una calle de la que quería escapar. "Era gris, abocada a un descampado, una celda". Y el tiempo no la ha sepultado: "Lo sorprendente es que no he salido de ella porque sigue dentro de mí, la reconozco hasta en ciudades que visito por primera vez". En esa infancia triste, el autor de El desorden de tu nombre tomó conciencia de que podía mirar el mundo de otra manera. "Cambió nuestra situación económica, a peor, lo que alteró el carácter de mis padres... Todo eso constituyó un territorio hostil del que me tenía que defender, y un niño se defiende con la imaginación, su gran herramienta de fuga". Y ahí llegó la mirada de extrañeza sobre lo cotidiano que define el estilo (literario y vital) de Millás. "En esta obra se descubre cómo llegué a conquistar la mirada con la que trabajo y vivo ahora y que de niño reprimía, como una enfermedad". Lleva el escritor una época en la que sus textos han adquirido una profunda carga autobiográfica, como sólo se dio en su primera obra, Cerbero son las sombras. ¿Qué se ha roto ahora en el Millás de 2007? "Juan José Millás lleva muchos años arreglándose las cosas. Tengo la sensación de haberme hecho con materiales de despiece, como los que se hacen una moto comprando piezas sueltas por ahí. Y estoy satisfecho del resultado porque ha sido una construcción personal: la mayoría de personas las hacen". Y reconoce: "Siento, y la escritura de esta novela lo articula, que estaba deshecho y que me faltaban piezas; debo estar cargado de prótesis psicológicas, pero muchos libros y horas de reflexión hacen que esas prótesis funcionen ahora como una lavadora alemana". Salvado el pudor que le impedía dar luz pública al libro -"el miedo me hace huir siempre hacia lo que temo, por eso escogí presentarme al Planeta"-, Millás hace balance: "Es difícil de creer que de aquella calle y aquel pobre niño haya salido esto, y me acuerdo entonces de Blade runner, el filme basado en la obra del fascinante Philip K. Dick, donde a los replicantes les construyen una historia de vida con las fotografías; a veces pienso que, como a ellos, a mí me ha tocado esa historia que en realidad no es mía".

Entrevista hecha por el diario El País, de España.
&lt;a href="http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/millas/home.htm"&gt;http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/millas/home.htm&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-3295863940053965980?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/3295863940053965980/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=3295863940053965980' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3295863940053965980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3295863940053965980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/10/como-un-replicante-de-blade-runner-me.html' title='&quot;Como a un replicante de Blade Runner me ha tocado una vida que no es mía&quot;'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SPPAAJpvY5I/AAAAAAAAAEI/2evMjWYtMuA/s72-c/20080103205045-juan-jose-millas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-1877587327255663396</id><published>2008-10-12T19:01:00.002-05:00</published><updated>2008-10-12T19:06:15.821-05:00</updated><title type='text'>Un Ser de Ficción</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/2F7RP59F0Y4&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/2F7RP59F0Y4&amp;hl=en&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;Y es que sin la ficción no podríamos compensar ni un poco esta enrevesada vida diaria, maestro. Enrique Rentería fue mi profesor de dramaturgia en México y películas como Ciudades Oscuras, sus libros y sus enseñanzas han tenido gran influencia en cada una de mis historias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-1877587327255663396?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/1877587327255663396/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=1877587327255663396' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1877587327255663396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1877587327255663396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/10/un-ser-de-ficcin.html' title='Un Ser de Ficción'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-6852064737045651764</id><published>2008-08-11T21:15:00.005-05:00</published><updated>2008-08-11T21:23:11.417-05:00</updated><title type='text'>Insuperable and Extraordinary</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SKDzOku1a3I/AAAAAAAAADM/5A-FD6YJTCU/s1600-h/500Shadows_Cassavetes.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5233450198708349810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SKDzOku1a3I/AAAAAAAAADM/5A-FD6YJTCU/s400/500Shadows_Cassavetes.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;















&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;"Most people don't know what they want or feel. And for everyone, myself included, Its very difficult to say what you mean when what you mean is painful. The most difficult thing in the world is to reveal yourself, to express what you have to... As an artist, I feel that we must try many things - but above all, we must dare to fail. You must have the courage to be bad - to be willing to risk everything to really express it all."&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;










&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;"I like to feel pain through what really causes pain. I don't want to frighten people by showing them tragedy. I've never seen an exploding helicopter, I've never seen anybody go and blow somebody's head off. So why should I make films about them? But I have seen people destroy themselves in the smallest possible way. I've seen people withdraw. I've seen people hide behind political ideas, behind dope, behind the sexual revolution, behind fascism, behind hypocrisy, and I've myself done all these things. In our films what we are saying is so gentle. It's gentleness. We have problems, terrible problems, but our problems are human problems."&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;

&lt;p&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;/p&gt;






&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5233450341229857586" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SKDzW3qnCzI/AAAAAAAAADU/b5XxemLItjM/s400/Cassavetes.jpg" border="0" /&gt;


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&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;"Life is a series of events to avert being exposed as a fool. But in the effort to do this we make even bigger fools of ourselves. Most of us like to think we know how to handle life, but, actually, we are ignorant emotionally. We have to learn not to be so hard on ourselves. I'm obsessed with the idea that people are human and have fallacies, and that those embarrassing fallacies are better out in the open. That way we don't waste time covering up. I see life as a struggle, and the real romance is in not walking away from it… The point is to struggle to explore avenues of understanding to the greatest extent possible. That is a great mystery of life."&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;John Cassavetes&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://people.bu.edu/rcarney/cassavetes/"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;http://people.bu.edu/rcarney/cassavetes/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-6852064737045651764?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/6852064737045651764/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=6852064737045651764' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6852064737045651764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6852064737045651764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/08/insuperable-and-extraordinary.html' title='Insuperable and Extraordinary'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SKDzOku1a3I/AAAAAAAAADM/5A-FD6YJTCU/s72-c/500Shadows_Cassavetes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-8388591050067078331</id><published>2008-06-18T09:35:00.004-05:00</published><updated>2008-06-18T09:50:52.627-05:00</updated><title type='text'>"Reflexionar sobre nuestra capacidad de amar"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;“No creo que mi cine sea un entretenimiento, se trata de plantear preguntas constantemente, ¿cuánto sientes?, ¿cuánto sabes? ¿Eres consciente de esto?, ¿puedes soportarlo?, ¿qué parte de la vida es la que más nos interesa? En mi cine quiero mostrar cómo la gente se relaciona, cómo buscan amor, ni dinero, ni otra cosa, y los riesgos que corren para lograrlo… Nos han vendido el bienestar como sustituto de la vida, lo que necesitamos es reafirmar nuestras emociones humanas, reflexionar sobre nuestra capacidad de amar…” John Cassavetes &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5213233295313713810" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SFkgD6ppupI/AAAAAAAAADE/ZYosIc-UrkY/s400/agarrandopueblo.jpg" border="0" /&gt;
&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;El jueves 12 de junio le hicieron un homenaje a Carlos José Mayolo, mi profe adorado Ramiro Arbeláez me invitó para que hablara de él, pero tenía un viaje aplazado a Bogotá y era imposible cancelarlo, entonces le dije a Óscar Losada, uno de los más entrañables compinches que tuvo Mayolo en sus últimos años, que leyera estas pocas líneas en mi nombre, las dejo entonces...&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;En los últimos días Cassavetes ha ocupado gran parte de esos momentos maravillosos que permite el trajín diario para reafirmarse, para traer a la mente instantes que quedan indelebles; Cassavetes y sus aseveraciones sobre el amor y la falta de amor, me han hecho recordar a Mayolo, a Carlos José Mayolo. Lo recuerdo transpirando amor, hablando sobre amor y entregando en cada palabra esas emociones humanas contradictorias y enrevesadas que le interesaban tanto al director norteamericano, que inventó sin proponérselo si quiera, el cine independiente al que tanto aspiramos los que queremos ser cineastas, los que ya lo han sido y siguen insistiendo y ese grupo inmenso que enfila la industria que apenas se vislumbra.
Ese cine, esas verdades eran las que buscaba Mayolo, por eso nunca le importó llamar a todo por su nombre, sin tanto enredijo, ni protocolo, sin que le interesara si estaba hablando con el mismísimo Rey Salomón o la reina de Saba, para qué, eso le importaba un bledo, lo que quería realmente era cuestionar, retar, ponerte en el borde, contradecirte y luego reír porque caías en el juego sin entender ni siquiera las reglas. Así es que lo recuerdo, riendo, enseñando, siempre, todo el tiempo, en cada charla, desde el momento en que lo conocí cuando llegó a la Universidad del Valle para que aprendiéramos a dirigir actores, luego cuando moría de la risa porque le interesaba un carajo saltarse el eje o las continuidades, aunque sabía perfectamente cuáles eran, y a mí se me paraba el pelo, sin entender que eso no era lo que importaba, si no las historias, las emociones de los personajes que se convertían para Mayolo en su familia, por eso sus relatos siempre estaban salpicados de sus anécdotas. Mucho después, cuando su lugar de enseñanza era la biblioteca de don Eduardo, cada tarde era aprender, divertirse, escucharle hablar sobre la escuela de cine que quería hacer, sobre los libros que estaba escribiendo, sobre las películas que quería filmar, y en cada tarde de esas salía uno de la casa de Beatriz y de Mayolo con una nueva sabiduría, con manuscritos que luego compartía con mis estudiantes, porque eso era lo que él quería, “qué sirva pa’algo toda esa carreta, no?, eso era lo que me decía; entonces me iba con sus verdades bajo el brazo y aún las cargo, y aún sigo enseñando esos primeros textos que hoy hacen parte de La vida de mi cine y mi televisión. Por fin, referencia de varios estudiantes que han llegado a decirme, profe, ese man era un tenaz, ¿no? Qué cagada no haberlo conocido. Sí, no sabe de lo que se perdió, dice uno y sonríe, porque cada recuerdo de Mayolo trae una carcajada por sus irreverencias, por sus ojos grandes atragantándose de mundos que sólo él sabía mirar y luego nos los mostraba como en angular, con su cara de niño perverso que acaba de hacer maldades y luego se esconde a herniarse de la risa por la cara aterrada de los otros, como lo hacía Hitchcock, como Welles, como Cassavetes, pero con el arrojo y el veneno por el cine que nos dejó inoculados y no podremos nunca sanar, gracias entonces Carlos José Mayolo, por eso y por todo lo otro, desde acá y para tu más allá.
&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-8388591050067078331?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/8388591050067078331/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=8388591050067078331' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/8388591050067078331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/8388591050067078331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/06/reflexionar-sobre-nuestra-capacidad-de.html' title='&quot;Reflexionar sobre nuestra capacidad de amar&quot;'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SFkgD6ppupI/AAAAAAAAADE/ZYosIc-UrkY/s72-c/agarrandopueblo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-8209422657434705340</id><published>2008-06-01T21:29:00.005-05:00</published><updated>2008-06-01T21:39:13.215-05:00</updated><title type='text'>Por un cigarro más</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SENceT39nvI/AAAAAAAAAC8/2xDF9N8rXAY/s1600-h/01.jpg"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207107269971255026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SENceT39nvI/AAAAAAAAAC8/2xDF9N8rXAY/s400/01.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;


&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Ayer dieron la noticia y por eso desde anoche me rondaban en la cabeza algunas palabras enrevesadas acerca de la segregación y el ostracismo, y todos los ismos que no son más que necesidades extremas de figurar y sentar precedentes, por eso se hacen marchas, por eso las campañas excluidoras, por eso los fanatismos que llevan muchas veces a los errores más crasos en la historia. Esta mañana escuchando a Diana Uribe, sin ella querer, obvio porque hablaba sobre las luchas de los negros, el absurdo racismo y la segregación, me regaló esa necesidad de pronunciarme. La causa puede que no tenga nada de justa, la razón podrá ser cula, absurda, tonta, dañina, pero es una causa. Ayer fue finalmente aprobada la ley que prohíbe fumar cigarrillo en los establecimientos públicos y se le dio plazo de seis meses a todos los establecimientos para ubicar un lugar especial y gregario para nosotros, los fumadores empedernidos, a los que ninguna empresa, ni los chicles, ni la fuerza de voluntad, ni un pulmón atestado de nicotina, les sirve porque somos, sin más, viciosos y autodestructivos. Lo más complicado para los fumadores es que no podemos ocultar nuestro vicio, nos acompaña en la mesa de noche, en el baño, después de comer, con el cafecito, con los amigos que cotorrean y fuman igual, cuando escribimos, cuando pensamos, cuando leemos y en fin.
Con los años ha aumentado esta segregación, en el único país donde he estado y al contrario de la guerra espantosa hay un mejor lugar para nosotros es en Cuba, ahí sí se puede fumar en lugares públicos, en lugares con techo y no techo, en los restaurantes, en los bares, en la Bodeguita, en el Florida, en las calles de la Habana vieja, en el aeropuerto donde hay ceniceros grandísimos en toda parte, no sólo porque son el país productor de los mejores habanos, si no porque seguramente les da la gana fumar y ya. Vaya uno a saber, por qué, pero surge inmediatamente la comparación, pero en el país de los sueños, donde se crearon los mayores estereotipos de hombres aventureros con sombrero, mirada “profunda y azul como el firmamento” y el infaltable cigarrillo con la inconfundible banda sonora se fondo, como ya todos lo saben es imposible fumar, pero siguen siendo también grandes productores de tabaco y sus famosos cigarrillos. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207106709771497106" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SENb9s97rpI/AAAAAAAAAC0/BkqF33tKFOI/s400/sincity-001.jpg" border="0" /&gt;
Los fumadores sabemos muy bien el daño que nos hacemos, somos los primeros en levantarnos con la tos seca en las mañanas, no hay necesidad de poner calaveras en las cajetillas, eso es pérdida de tiempo, sabemos también, y nos avergüenza que le hagamos daño a otros por nuestro vicio, a esos “fumadores pasivos”, pero yo me pregunto si ese humo que despide el cigarrillo y el de varios cigarrillos encendidos será igual de dañino a la cantidad de tóxicos que se desprenden de los carros, de fábricas y de lugares tan cercanos a la ciudad y donde además de todo vive gente y no entiendo cómo, si no miremos de lejos a una ciudad como Yumbo. También me pregunto si a los fumadores nos van a poner en el rincón por nuestro vicio imposible de ocultar, por qué no poner en el rincón también a los otros tantos vicios que tiene el común de la gente e igualmente hacen daño a muchos pasivos que lo soportan sin chistar, habría que pensar entonces en el rincón para los alcohólicos, en el lugar para los pederastas que van a los sitios públicos a mirar lascivamente a los niños y luego confiesan sus pecados, habría que buscar también un rincón para segregar a los violadores que perdonan porque son ídolos populares, a los que roban para engrosar sus cuentas, a los que agreden en medio de excesos por licor y droga, a los que matan porque les dan un peso con cincuenta centavos más que en el trabajo de ocho a seis, a los que engañan en nombre de un Dios para exprimir hasta el último peso de sus fanáticos creyentes, y a tantos más que no acabaría.
Nosotros no agredimos a nadie por fumarnos uno o veinte cigarrillos al día, olemos a cigarrillo, tenemos los dientes amarillos de la nicotina y los pulmones negros como la peor alma, nos falta el aire a veces, se nos sube el colesterol, y claro, nos morimos con el tanque de oxígeno al lado. Eso ya los sabemos, cuando se repite tanto algo, siempre hay efectos boomerang y llega el olvido total.
Pienso que pierden mucho el tiempo y el dinero en tanta campaña que podría significar en algún momento la primera cuota para la gente que se queda sin casa después de los castigos de la naturaleza, podría también significar muchos mercados enteros para las familias que no tienen no tienen ni para el desayuno y mucho menos para la comida de varios días. Tal vez de una manera menos agresiva y arrinconadora no sólo entenderíamos, ya lo entendemos, si no que seguramente pondríamos de todo nuestro empeño para hacerlo sólo en nuestra casa, cuando nadie nos mire mal o nos diga nada, pero es que es un vicio, y lo peor un vicio encantador para los que lo tenemos, hay miles de momentos en el día para querer hacerlo y como cualquier exceso placentero es muy difícil dejarlo.
También sé muy bien que con este pronunciamiento no voy a lograr detener una ley, ésta seguramente sí se va a cumplir, no como la cantidad de leyes que se firman en este país y se archivan sin cumplimiento, pero al menos me doy una licencia en nombre de muchos que seguramente también quisieran hacerlo y le recuerdo a los otros palabras que a ratos parecen de total libertinaje, pero aparecen en las escrituras más sagradas, bájenle un poco a todo ese reguero de ismos y traigan a su memoria que sólo el que está libre de culpas puede lanzar la primera piedra.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/group.php?gid=15132228369"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;http://www.facebook.com/group.php?gid=15132228369&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-8209422657434705340?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/8209422657434705340/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=8209422657434705340' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/8209422657434705340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/8209422657434705340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/06/por-un-cigarro-ms.html' title='Por un cigarro más'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SENceT39nvI/AAAAAAAAAC8/2xDF9N8rXAY/s72-c/01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-570002830046616390</id><published>2008-05-02T23:22:00.004-05:00</published><updated>2008-05-02T23:30:36.582-05:00</updated><title type='text'>Amanece</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"&gt;“Mi mente tiene un objetivo, sólo me interesa eso: el amor y la falta de amor”, John Cassavetes.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5196002991588547330" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SBvpMPWAmwI/AAAAAAAAACs/j5E3kNSviB8/s400/ringlete.jpg" border="0" /&gt;
&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;No hay pócimas mágicas, tan solo una terraza en el amanecer. El cielo en tonos malvas anuncia la presencia del nuevo día, pero en segundos las nubes se hacen sombrías. No hay rayos, no hay truenos, sólo niebla sobre las montañas. Los rostros se miran y sus cuerpos se abrazan buscando calor. Cae una llovizna diminuta, pero fría. Ellos regresan al lugar donde hace algunas horas comenzaron a inventarse. No hay pensamientos ocultos cuando se han desbordado en sus verdades. La lluvia se expande sobre los baldosines negros junto a las ráfagas frías que son cómplices de abrazos que necesitan, sin saber aún porqué. Se miran de nuevo y se descubren, en las muchas historias que aún quedan por contar.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-570002830046616390?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/570002830046616390/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=570002830046616390' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/570002830046616390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/570002830046616390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/05/amanece.html' title='Amanece'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SBvpMPWAmwI/AAAAAAAAACs/j5E3kNSviB8/s72-c/ringlete.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-6132062762291452143</id><published>2008-05-02T23:20:00.000-05:00</published><updated>2008-05-02T23:22:18.151-05:00</updated><title type='text'>Vengo Venenoso, Antonio Carmona</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="355"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/mIn84fe1VUg&amp;hl=en"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/mIn84fe1VUg&amp;hl=en" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-6132062762291452143?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/6132062762291452143/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=6132062762291452143' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6132062762291452143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6132062762291452143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/05/vengo-venenoso-antonio-carmona.html' title='Vengo Venenoso, Antonio Carmona'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-1224515678052981831</id><published>2008-04-16T17:07:00.006-05:00</published><updated>2008-04-16T17:23:06.543-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5189968610406185618" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SAZ49BqwOpI/AAAAAAAAACc/2wpVOiUDo7Y/s400/t%C3%ADtulo+copia.jpg" border="0" /&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Va a ser muy difícil superar esta película, va a ser muy difícil que no se abra una brecha en la historia de la ya no tan incipiente industria del cine en Colombia, con un relato tan apabullante y tan perturbador como este.
Será igualmente difícil, olvidar el rostro de los maestros de la Universidad del Valle que con los ojos llenos de asombro aplaudieron a sus alumnos la noche de ayer en los teatros de Chipichape en Cali, cuando se proyectaba la premier del largometraje &lt;em&gt;Perro Come Perro&lt;/em&gt;, maestros como Óscar Campo, Antonio Dorado y Luis Hernández, sonreían orgullosos al admirar el trabajo impecable y poco fácil de eclipsar, de Carlos Moreno, director y guionista, Diego Ramírez, Productor, Juan Carlos Gil, Director de Fotografía y Diego Jiménez, el Camarógrafo de la película. Y cómo no, quién podría dejar de pensar en cada interpretación que sepultará por siempre el espejismo de los críticos que hasta le darían su alma al diablo para tener uno de los tantos segundos de brillo que tienen los actores principales de una película y por eso se atreven a decir que lo que no nos ha permitido despegar es el mal que nos ha hecho la televisión y que los actores no hacen otra cosa que reproducir las estrategias televisivas. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5189969130097228450" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SAZ5bRqwOqI/AAAAAAAAACk/8SVz6g4B6Eg/s400/perro.jpg" border="0" /&gt;
Querían “una actuación cinematográfica”, si es que se puede sustentar una falacia como esa, porque no se actúa para un medio u otro, se interpreta un personaje, se encarna, se transpira, querían algo memorable para tener de qué hablar durante un buen rato, pues aquí las tienen a granel.
“El agrio” Víctor Peñaranda, entraña y entrega pura de Marlon Moreno Solarte, no merece un premio en el Festival de Cine de Guadalajara, los merece todos. Pasará mucho tiempo antes de que, como espectadores, podamos olvidar esa mirada oscura y llena de dolor de Peñaranda, porque&lt;em&gt; la hace y la tiene que pagar&lt;/em&gt;.
Luego causa mucho dolor que ya no podamos volver a ver en estrenos cinematográficos al majestuoso actor Blas Jaramillo, él, que lograba hacer cimbrar hasta las últimas células con su &lt;em&gt;Ricardo III&lt;/em&gt; en Mapa Teatro y que lastimosamente murió hace pocos meses de una pancreatitis; en &lt;em&gt;Perro come Perro,&lt;/em&gt; me atrevo a afirmarlo, puede llegar a ser comparado con lo que sucederá en los espectadores con la aparición del Guasón de Heath Ledger en la nueva película de Batman que será estrenada para el verano. El Sierra de Álvaro Rodríguez que aparece siempre para aliviar las tensiones y darle toda esa cuota de humor negro que desbordamos en cada una de nuestras esquinas ante esta perra vida que circunda las calles desvencijadas y centrales. Y el Benítez de Óscar Borda, que huye de la magia negra, del maleficio por “cargarse” a quien no podía ni debía.
Ellos, en medio de la ambición, el calor, el desorden, en medio de los dólares que se untan de la mierda de perros callejeros y de la sangre humana que reclama venganzas, porque ya lo saben, &lt;em&gt;el que la hace la paga&lt;/em&gt;. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Pero en este caso no, somos nosotros los que tenemos que pagarla, haciendo más cine, como éste, con corazón, con entraña, con entrega, con disciplina, con historias crudas, pero reales, nuestras.
Se necesitaba en esta incipiente industria una historia que impactara, que de la más sencilla localidad se hiciera universal, aquí la tenemos; se exigía calidad técnica tanto en la imagen como en el sonido, aquí también nos podemos más que deleitar y si a eso le sumamos la exquisita banda sonora, ¿quieren más? Lógico, que cumpliera las exigentes cuotas de pantalla, estoy segura de que las va a cumplir, que además se pasee por alfombras rojas internacionales y la adoren la crítica y la gente del común. Revisen con tino el póster promocional y sabrán en cuántos y pocos festivales ya ha estado antes de su estreno nacional que será este 18 de abril.
Ahí está, todo eso que tanto se añoraba, por eso será tan difícil superarla, “a las reglas nos tenemos que someter”, los realizadores de Perro come Perro nos las imponen desde el estreno, el cine como expresión de nuestra dura y despiadada realidad, con personajes e historias auténticos, el cine con todo su esplendor, con súper estrenos y Superlitio en vivo, por si fuera poco, y de seguro se quiere más, pero como lo dicen ellos... los perros... &lt;em&gt;calmáte, no te dejés envenenar, ojo, ten cuidado cuando caminas, porque hay un perro en cada esquina y aquí Perro come Perro, así que, a morder primero, para no dejarse morder.&lt;/em&gt;
&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-1224515678052981831?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/1224515678052981831/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=1224515678052981831' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1224515678052981831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1224515678052981831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/04/va-ser-muy-difcil-superar-esta-pelcula.html' title=''/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/SAZ49BqwOpI/AAAAAAAAACc/2wpVOiUDo7Y/s72-c/t%C3%ADtulo+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-6828476147794412914</id><published>2008-04-04T15:56:00.007-05:00</published><updated>2008-04-04T17:08:16.204-05:00</updated><title type='text'>Sobre la Entrevista de Marlon Moreno Solarte</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185512741969323650" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R_akXWNX5oI/AAAAAAAAACU/oIOyltVwcTA/s400/DSC_2160.JPG" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Marlon Moreno y Carlos Moreno en el rodaje de Perro come Perro. Foto Luis Hernández.&lt;/span&gt;









&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Nunca olvido una anécdota de rodaje que alguna vez me contaron; allá por el año 1968, cuando Miguel Littín estaba rodando El Chacal de Nahueltoro, la gente que pertenecía al equipo de producción se quedó asombrada por la forma en que Nelson Villagra, el actor que encarnaba a José del Carmen Valenzuela, el Chacal que en un ataque de ira y dolor ultimó a sus hijos y a su esposa, por la situación precaria que vivían. Un mes después el hombre es encontrado por las autoridades y es fusilado. En la adaptación de Villagra, el actor decidió no volver ni a afeitarse, ni a bañarse, siempre iba con el mismo atuendo y con el dolor que le producía la atrocidad que José del Carmen había cometido con sus hijos y su esposa. Cuentan que los actores lo apartaban por el olor y el aspecto que fue tomando, pero que también no pestañeaban por la actitud del actor que se comprometió completamente con la historia que Miguel Littín quería contar. &lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Algo muy similar sucede con Marlon Moreno cada vez que emprende la elaboración y creación de cada uno de sus personajes, es tal su ensimismamiento, la seriedad, el compromiso, los trabajos con cada frase y la preparación, que muchas personas que por una u otra razón visitan la locación donde se filma o se graba una escena de su personaje, por lo general malinterpretan todo lo que puede afectarle la vida de esos nombres que él hace brotar del papel, para luego encarnarlos. Ese es el claro caso de Víctor Peñaranda, personaje principal en la película Perro come Perro, de Carlos Moreno, que será estrenada nacionalmente el próximo 18 de abril a nivel nacional. &lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Toda esa pasión fue lo que precisamente lo hizo merecedor del premio como mejor actor en el Festival de cine de Guadalajara y seguramente le dará toda la plataforma para que muy pronto sea llamado por directores de diferentes países, aunque para qué digo que le dará, ya está dada, porque no fue nadie menos ni nadie más que el propio Miguel Littin quien lo llamó para anunciarle que unanimamente los jurados decidieron que nadie más podía ganar el premio como mejor actor. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Tal vez en varios momentos le recordó a Nelson Villagra, tal vez lo que hace Marlon Moreno es traer a la memoria todas esas anécdotas de histriones que en muy pocas ocasiones es sencillo encontrar, por eso también, es que su presencia en la pantalla es desbordante, impecable. Por eso también reproduzco esta entrevista que le hice hace unos días en la sección &lt;em&gt;Agarrando Cine&lt;/em&gt; del programa &lt;em&gt;La Caja de Pandora&lt;/em&gt; en la emisora Javeriana de Cali. Pero por sobretodo, el motivo principal es que Marlon Moreno es mi parcerito del alma y el actor que siempre quisiéramos tener al lado cada vez que contamos una historia.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-6828476147794412914?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/6828476147794412914/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=6828476147794412914' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6828476147794412914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6828476147794412914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/04/sobre-la-entrevista-de-marlon-moreno.html' title='Sobre la Entrevista de Marlon Moreno Solarte'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R_akXWNX5oI/AAAAAAAAACU/oIOyltVwcTA/s72-c/DSC_2160.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-7967299878362898900</id><published>2008-04-04T15:52:00.001-05:00</published><updated>2008-04-04T15:54:41.901-05:00</updated><title type='text'>Entrevista con el Parcerito</title><content type='html'>&lt;embed align="middle" src="http://static.boomp3.com/player.swf?id=" width="200" height="20" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" allowscriptaccess="always"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;a style="FONT-SIZE: 9px; COLOR: #ccc; LETTER-SPACING: -1px; TEXT-DECORATION: none" href="http://boomp3.com/m/76658e828aab/agarrandocine-with-marlon-moreno"&gt;boomp3.com&lt;/a&gt;&lt;embed src="http://counters.gigya.com/wildfire/CIMP/Jmx*PTEyMDczNDI*MTc5MTYmcHQ9MTIwNzM*MjQzMzI5NSZwPTcwNzUxJmQ9Jm49.swf" width="0" height="0" type="application/x-shockwave-flash" flashvars=""&gt;&lt;/embed&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-7967299878362898900?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/7967299878362898900/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=7967299878362898900' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/7967299878362898900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/7967299878362898900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/04/entrevista-con-el-parcerito.html' title='Entrevista con el Parcerito'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-925988224590017163</id><published>2008-03-03T17:26:00.007-05:00</published><updated>2008-03-06T08:11:58.358-05:00</updated><title type='text'>A propósito del 4 de marzo... Pero de 1977</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5173648787502668434" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 405px; CURSOR: hand; HEIGHT: 116px; TEXT-ALIGN: center" height="127" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R8x-KTu6GpI/AAAAAAAAAB8/SDm0Ii5oYYQ/s400/AndresVarios.jpg" width="415" border="0" /&gt;


&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;Si la memoria no me falla corría el año 1977, eran las vacaciones de julio y yo iba a entrar a cuarto de bachillerato. Hasta ese año habían logrado aconductarme en el colegio, mucho tiempo dedicaron tanto la señorita Bethzabé, como la señora Gloria y la incansable Ofelia que intentaron por todos los medios convertirme en una digna representante del más prestigioso colegio de la ciudad de Cali.
Pero los recuerdos que seguramente ellas querían que yo dejara olvidados en las paredes y en las calles cercanas al Liceo Ciudad de Cali, ese año y el siguiente, salieron completamente a flote. Me gocé hasta el borde del delirio mi primaria hasta cuando llegó tercero y mis pobres padres angustiados por no poderme encontrar un verdadero tatequieto se dieron cuenta que don Salvador iba a terminar de malcriarme, recuerdo como si fuera ayer un día en que subí al bus y había una niña en mi puesto que era al lado de don Salvador, casi la mato a pellizcos, el viejo hermoso optó por calmarme, no sin antes reír intentando que yo no me diera cuenta, pero de boba no tenía ni un pelo y no iba a permitir que me desplazaran de quien me consentía, no como padre si no como el peor abuelo alcahueta y hasta la exageración porque nunca pudo tener hijas mujeres. Y cómo es la vida de rara, ahora, hace muy pocos días vine a enterarme que el motivo de estas páginas también estudió en ese colegio en donde se entreveraron varias de las rebeldías que hasta hoy me acompañan.
A mí me sacaron de ese Liceo y me metieron, sin consultar, claro, al otro Liceo, al de las niñas bien de Cali, no hay que dar muchas vueltas para saber cuál era, lógico, el Liceo Benalcázar. Me sentía como el bicho más raro del mundo, nunca se me olvida que me mandaron al último puesto y sola, porque como venía de colegio mixto era algo más que rara y atravesada. No iba a ser nada fácil meterme en la cabeza que la tensión y el ritmo llevaban a la excelencia que siempre se ha perseguido dentro de la visión educativa. Y ahora soy docente, ¡hágame el favor! Planeé muchas cosas para mi vida, pero en la que menos pensé fue en ésa. &lt;/strong&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R8yC75KOgDI/AAAAAAAAACM/SzbcNaG0Qg0/s1600-h/mayolofellini.jpg"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5173654037409464370" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R8yC75KOgDI/AAAAAAAAACM/SzbcNaG0Qg0/s400/mayolofellini.jpg" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Al final de tercero de bachillerato ya pertenecía al panal, pero llegaron los zánganos como en bandada y remontaron los recuerdos, la libertad, muy cercana al desmadre, pero eso era lo que quería vivir. Ya Mario Puzo me había hecho adorar a Sony Corleone, ya no miraba de lejos Le Bilbouquet, si no que se convertía casi en mi oficina de los fines de semana que comenzaban desde el jueves porque había ladies night. Travolta estaba a punto de gritar “Al Pacino” mirándose al espejo y llegaría a la pantalla para que yo tuviera que disfrazarme y entrara a verlo y me enamorara perdidamente de él, a tal punto que en cuarto de bachillerato armamos un grupito de rebeldes y luego nos llamaron el grupo Travolta, la presidenta no era nadie más que esta servidora que no dejó ni un espacio libre en sus paredes y la plagó de afiches y fotos de Travolta, Andy Gibb, John Lennon, y por su puesto: Freddie Mercury, el que le ganó a todos en pasiones y amaneceres y que le debo a Manolo Bellón por su programa de rock Midnight Especial. Aprendimos a bailar primero como en &lt;em&gt;Saturday Night Fever&lt;/em&gt; y luego como en &lt;em&gt;Grease&lt;/em&gt;, hicimos una revista musical que tenía en la primera fila a Margarita Rosa de Francisco que llegó al colegio y alborotó sólo con sus largos crespos y su risa clara, con ella estaban también Adriana Herrán, quien puso la cuota de los únicos papás de pelos largos que llegaban a las reuniones de padres y Matilde Suescún, hija del poeta Nicolás Suescún; todas ellas comenzarían a pedir permisos de tarde en tarde para ensayar con los cineastas que en los pasillos tildaban de locos y drogadictos, mientras yo persistía en llevar la contraria y en encantarme con muy pocas clases, pero inolvidables: teatro, que era deplorable hasta que llegó a dirigir el grupo Cristóbal Errazuris, el único profesor que nos hacía literalmente pagar balcón y suspiros, cuando estaba recién desempacado de Francia donde había estudiado pantomima con Marcel Marceau, Eulalia Carranza que nos hizo descubrir la literatura y recitaba poemas en una y otra clase mirándonos fijo a través de sus lentes gruesísimos y Mary de Patiño que nos dictaba historia del arte. Algún tiempo después llegó Margarita Garrido y nos hizo adorar la historia patria. De resto, contaba las horas y los segundos para volarme a fumar cigarrillos o para ponerme los patines y llegar hasta el Berchmans, cuando estaba en Juanambú, claro. Los viernes eran los días de morral y patines con medias de colores del patio del Liceo, directo al patio de los niños, los primeros novios, los primeros embelesos y los primeros excesos, también. En el 78 o a comienzos del 79 mi padre estaría a cargo de la importación de unos vídeo tapes para beta, claro. Y las pesadísimas panelas invadieron la cuadra y llegó a mis manos, ya ni sé cómo, &lt;em&gt;Expreso de Medianoche&lt;/em&gt; de Alan Parker, una película que había visto insistentemente en cine y apenas la tuve en vídeo pretendí que hasta un niño de menos de doce la viera con mi misma furia, pero furia fue la que le dio a mi madre cuando me encontró mostrándole a varios vecinitos la atrocidad de historia que hoy sigo amando igual porque fue la historia que luego mi hizo entender cuál iba a ser mi embeleco de ahí en adelante. El embeleco, claro, no paró ahí. Se entrevera uno tanto hilando recuerdos que volteo a releer y ya ni sé hasta dónde me pueda llevar lo que iba a ser una introducción. La culpa de todo la tiene Sandro Romero, ya cuento por qué. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5173653466178813986" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="157" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R8yCapKOgCI/AAAAAAAAACE/4zY-b9n_lTc/s400/angelitosempant.jpg" width="318" border="0" /&gt;

&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;Vuelvo entonces al comienzo de la historia, las vacaciones del 77, adolescencia e insoportabilidad pura, mi madre optó por dejarme ir con Martha, mi tía loca, la más joven, la compinche de siempre. El lugar, Timba, en el Valle, porque también hay Timba en el Cauca. Nos enchusparon en un tren y el destino era la finca de unas amigas de mi tía. El tren era todo un acontecimiento y nunca me he caracterizado por poderme quedar quieta durante varias horas, entonces mi tía para calmar las ansiedades me entregó un libro que acababa de leer y le había gustado mucho, no sé si me contó que el autor acababa de morir o no, no sé si ella también era una ferviente seguidora de él, pero el título ya de por sí fue atrayente y recuerdo muy bien la edición y cada página que me fue entregada como uno de los más importantes tesoros que forjarían lo que he sido y soy hasta ahora. El título, claro, &lt;em&gt;Qué viva la Música&lt;/em&gt;, el autor, muy pocos no lo saben: Andrés Caicedo, y sus páginas una a una: enloquecimiento puro. Todos mis amigos eran de Tequendama, casi todos también, inhalaban y fumaban cuanta cosa les pasara por el lado, pero como éramos las niñitas nos protegían y no nos dejaban fumar ni marihuana. Pero en esas páginas no sólo se hablaba de marihuana, sino de Lluvia y Nieve, es más, una página entera. Y dos más adelante, la frase que me cambió la vida en ese momento, la frase que me permitió ir en contra de la tensión y el ritmo y armar la tremebunda en el parquecito donde nos reuníamos las del club de raras del Liceo. Ahí estaba, contundente, desmintiendo que teníamos que llegar a la excelencia, a ser las mejores madres, las mejores mujeres, las inigualables profesionales, y sin más decía: &lt;em&gt;¿Cómo se mete de puta una ex-alumna del Liceo Benalcázar?&lt;/em&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;Yo, nadie más que yo, tenía la súper bomba en mis manos. Desde los primeros días de cuarto de bachillerato dejé atrás la ñoña en la que me habían convertido y volvió la libertad, la irreverencia y Andrés Caicedo con su frase reveladora, con las palabras que leeríamos una y otra vez, totalmente a escondidas porque el libro fue evidentemente prohibido en el colegio, bajo la sombra del árbol que hoy ya ni siquiera existe, pero en ese momento era nuestra casa del árbol, allí donde planeábamos hacerle maldades a la profesora de Comportamiento y salud que odiábamos con ganas porque se había atrevido a separarnos el año pasado y dejó a tres de nuestras compañeras repitiendo. Aquí también se han educado putas decíamos, y reíamos con ganas, porque creíamos tener el mundo entre las manos por haber descubierto a Andrés Caicedo y su novela. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;Después, supe lo de su muerte, después, también, llegaron a mi vida amigos entrañables suyos, esos que se encargaron de la otra educación que hoy celebro con Héctor Lavoe de fondo. Los infaltables: Óscar Campo, Ramiro Arbeláez, Carlos José Mayolo y Luis Ospina, que apareció con &lt;em&gt;Andrés Caicedo: unos pocos buenos amigos&lt;/em&gt; y nos enseñó cómo se narraba en imágenes. Al causante de esta crónica lo conocí tiempo después, pero sobre todo por sus escritos y por la perseverancia en el seguimiento y estudio sobre los escritos de Andrés Caicedo.
Hace unos días, cuando leía y estudiaba juiciosamente &lt;em&gt;La vida de mi cine y mi televisión, &lt;/em&gt;escrita por Mayolo antes de morir y como siempre, minuciosamente cuidada en su edición por Sandro Romero Rey, me encontré por casualidad &lt;em&gt;Andrés Caicedo o la muerte sin sosiego.&lt;/em&gt; Por eso lo culpo de este largo flashback al que me ha remontado, porque es 4 de marzo y Andrés Caicedo está cumpliendo 31 años de haberse quitado la vida con sesenta o más pastas de Seconal, ya ni importa cuántas eran, a nadie le quedarían dudas que en esa ocasión sí no podía fallar.
Leer estas &lt;em&gt;historias no contadas&lt;/em&gt; de Andrés Caicedo me hizo recordar las vacaciones de mis catorce años cuando no tenía muy claro qué quería ser en la vida, pero sí sabía que narrar historias iba a ser parte del zambapalo de descubrimientos que se aproximaba en esos días.
Todo entonces, porque alguien nos amotine los recuerdos con sus insistencias en estos dos creadores que nos cambiaron la mirada, no, mejor, no la torcieron para que pudiéramos mirar un poco más allá que acá.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;Adriana Villamizar Ceballos.
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-925988224590017163?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/925988224590017163/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=925988224590017163' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/925988224590017163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/925988224590017163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/03/propsito-del-4-de-marzo-pero-de-1977.html' title='A propósito del 4 de marzo... Pero de 1977'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R8x-KTu6GpI/AAAAAAAAAB8/SDm0Ii5oYYQ/s72-c/AndresVarios.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-1085732512557323838</id><published>2008-02-02T20:51:00.000-05:00</published><updated>2008-02-02T21:28:56.733-05:00</updated><title type='text'>“Cada placer es un pedazo de inmortalidad ¡O no!”</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R6Ugkoe9cCI/AAAAAAAAABk/MquJ2JnRrNs/s1600-h/mayolo+marco.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5162568361564794914" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 275px; CURSOR: hand; HEIGHT: 355px" height="390" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R6Ugkoe9cCI/AAAAAAAAABk/MquJ2JnRrNs/s400/mayolo+marco.jpg" width="302" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;

 &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R6Ugkoe9cCI/AAAAAAAAABk/MquJ2JnRrNs/s1600-h/mayolo+marco.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R6Ugkoe9cCI/AAAAAAAAABk/MquJ2JnRrNs/s1600-h/mayolo+marco.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R6Ugkoe9cCI/AAAAAAAAABk/MquJ2JnRrNs/s1600-h/mayolo+marco.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Carlos Mayolo, “el Polansly de los trópicos”. 1945-2007 &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Fotos de archivo: Eduardo Carvajal &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Por: Adriana Villamizar Ceballos &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Te cantaré maestro
la carne que no tienes,
para que salgas a escena de nuevo.
Te pondré el vestido con alamares de nácar,
para celebrar tus presencias.
Te cubriré de albahacas y oréganos
para arrasar con los restos de nardos.
Te ahuyentaré de erebos
porque inmune, los pudiste siempre burlar.
Te buscaré en el confín de tus palabras,
para que descanses en el verdegal de sauces.
Te convocaré a maravillosos payadores
para recordar tus permanentes aciertos.
Te cantaré, aunque ahora te lloremos,
para no olvidar este fortuito encuentro
de tus sabidurías otorgadas sin reparo,
con la apenas alba de nuestras ansiedades.


&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5162569379472044082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R6Uhf4e9cDI/AAAAAAAAABs/KZnpNIKah14/s400/PDVD_027.BMP" border="0" /&gt;
Aunque odiaba que le dijeran maestro, es la mejor forma que encuentro para llamarlo ahora. Hoy 3 de febrero se cumple un año de la muerte de Carlos José Mayolo, y aún seguimos sin recobrarnos. Hace unos pocos mese, el 17 de junio, para ser más exactos, aunque no quiso ser padre, conmemoramos ese día esparciendo sus cenizas en una finca a unos pocos kilómetros de Cali, allí donde alguna vez filmó su propia muerte mientras encarnaba al capataz en su película Carne de tu Carne.
Beatriz Caballero llamó uno a uno a sus amigos, ella, quien lo amó profundamente estos últimos diez años y la que fue su más fiel compañera en el momento de mayores soledades salió hacia el jardín de la finca que está en la vía de la carretera al mar, en sus manos traía un pequeño cofre en madera con sus restos; lo abrió ante nuestros ojos y nos dijo: “vengan, tomen un poco y espolvoreen donde les guste más”.
Tomé un manojo y me acerqué a un árbol de donde se desprendía un columpio que en su vaivén miraba hacia las montañas, no pregunté, pero quise imaginar que éste era uno de sus lugares preferidos, y allí esparcí sus cenizas. Tal vez pocos de los que estaban allí imaginaron que el amor de Beatriz colinda con tan pocos límites que hasta puede compartir los últimos restos de su amado con los que siempre quisimos estar a su lado para aprenderle, para reír con él, para que nos contara sus recuerdos, para que nos detallara la película que en ese momento tenía en la mente.

&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R6Ui-4e9cEI/AAAAAAAAAB0/m31pI8cn2GE/s1600-h/PDVD_009.BMP"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5162571011559616578" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R6Ui-4e9cEI/AAAAAAAAAB0/m31pI8cn2GE/s400/PDVD_009.BMP" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
Unos pocos buenos amigos le dijimos adiós nuevamente, un último adiós que comenzó en Bogotá donde murió el sábado 3 de febrero, donde otros, los genios, claro, no estuvieron. Tanto se empeñaron en no comprenderle su exuberancia y el desborde de ideas que llegaban a su mente sin descanso, que no sólo lo lograron, si no que poco a poco, tuvieron la desfachatez de no recordar que en el momento en que toda Latinoamérica hacia un cine político idéntico al que llegaba de Europa, Mayolo y Luis Ospina le daban un vuelco al documental con&lt;em&gt; Oiga vea&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Agarrando Pueblo&lt;/em&gt;; luego inventó palabras como Pornomiseria, acuñó al cine géneros como El Gótico Tropical, creó vampiros, también llenos de trópico, reinventó la narrativa en televisión con las sagas negras y blancas en &lt;em&gt;Azúcar,&lt;/em&gt; revivió leyendas de la Madremonte, el Duende y el Diablo, hizo que la nieve tocara las calles bogotanas en &lt;em&gt;¿Por qué te fuiste Ramírez?,&lt;/em&gt; logró posicionar el horario vetado de los sábados en la noche con historias como &lt;em&gt;Hombres&lt;/em&gt;; y habló, habló sin parar, con todos los descaros, y por si fuera poco, con el más fino humor de historias no narradas, llenas de jolgorios, incestos, sexo y amor. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;

"Odio ser jurado ad honorem. Odio disfrazarme para el Halloween. Odio los condones y odio el cine doblado. Odio un hipo incontrolable. Odio estornudar demasiadas veces y no tener pañuelo. Odio en una piscina no encontrar silla, pues todas están ocupadas. Odio entrar a un baño sin papel higiénico. Odio que se acabe la botella. Odio los domingos por la noche. Odio subir gradas…”
Aparte de sus odios, escritos para la Revista Soho, 2006. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;

El homenaje a Toda una vida en el cine que le hizo el Ministerio de Cultura en el 2006, llegó sobre todo, por el empeño de sus grandes amigos Luis Ospina y Sandro Romero, si ellos no hubieran permanecido incólumes a su lado, tal vez la despedida hubiera sido mucho tiempo atrás. A pesar de todos sus quebrantos Mayolo jamás se detenía, siempre hablaba sobre una idea nueva para filmar películas, para enredar la pita con conjeturas, “porque si no hay conjetura no hay historia”, como él mismo lo decía.
Ojalá también hubiera sido una conjetura la noticia, ojalá Sandro Romero no hubiera contestado el teléfono esa mañana del 3 de febrero cuando al otro lado de la línea esperaba que me dijera que todo era mentira, que Mayolo no estaba muerto, pero no era una conjetura, “es verdad, dijo Sandro Romero”. Ojalá no hubiera tenido que llamar a mucha gente que siempre lo adoró, tantos que se me escapan y no quiero pecar al dejar de nombrarlos, pero ahora es imposible permitirme no recordar a Claudia en Madrid, que lloró desconsolada y todo el fin de semana escuchó sin parar a Pepito López, Fernando, Jaime, Tomás, Olga Lucía, algunos de los que trabajamos a su lado, de los que aprendimos a su lado, y a los que tuve que darles la espantosa noticia, esta vez sí se lo llevó, no aguantó más.
No quería creerlo, yo también lo había visto muerto meses antes, en la semana santa del 2006, cuando tuvo dos infartos y los que estábamos allí creímos que en cualquier momento iba a lograr quitarse esa cantidad de tubos que lo ataban a la vida, pero esta vez llegó sin guadaña, se deslizó suavemente bailando Wawancó como Mayolo la imaginaba, “como el lucero triste que se quedó dormido”, se lo llevó muy rápido y sin mucho dolor. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;

…”Mi obituario es una carcajada que invita al jolgorio de vida, lo infinito está aquí, hay que vivirlo eternamente. Yo me quedo en la cuna donde nací, que quiero que sea mi ataúd. Todos son unos cobardes, los que hablan de la muerte. Morirse es una cobardía, pues es perder la curiosidad. Todo es infinito mientras se baila y se ríe. Mi obituario no hace parte de mi diario, vivo siempre en infinito. No quiero llegar al cero de la muerte”. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Obituario, Revista Soho, 2006. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;

Como otra cosa que odiaba con fuerza era los domingos, escogió la mañana de un sábado para sentarse en el sillón de don Eduardo Caballero Calderón y dejar finalmente que esa amiga a la que había hecho tantos guiños, se lo llevara de la mano a la parranda que él mismo organizó como las tremendas rumbas que celebraba en cada década y que duraban varios días, porque si había algo que adoraba, era vivir juagado de la risa y en fiestas sin fin donde estuvieran sus amigos escuchándole los juegos de palabras, sus lacónicas frases que dejaban sin habla y hacían enrojecer hasta el más avezado.
Nos llevaba mucho por delante, por eso como dice Sandro Romero, no sólo él se las debe todas, nosotros, muchos, se las debemos todas. Si a alguien le encajaba perfecto ese dicho de abuelas sabias cuando hacen recordar que cuando uno llega, ellas ya han ido y vuelto muchas veces, pues era a él; y no se crea que por su edad, por la experiencia de los años, ¡nada! Mayolo apenas tenía 61 años cuando murió, o 62, y eso ya no es lo que importa.
Reviso ahora lo que me escribió como dedicatoria de su libro ¿Mamá qué hago?, y la releo con el mismo asombro que siempre me causaron sus palabras, cómo ese mago del héroe, el erudito narrador, el que siempre tenía la frase adecuada, el libro perfecto para recomendar, la mejor y más hilarante imitación del Indio Fernández; podía escribir, “para Adriana, la sabia en quien siempre confiaré para toda esta vida y la otra”. ¿Sabia?, ya quisiéramos varios tener tan sólo un poco de la gran sabiduría que nos regaló en cada visita y en cada atardecer opalino en la biblioteca de su casa; eso es lo que sí importa ahora, por eso le cantamos al maestro, porque Carlos José Mayolo no llegará nunca al cero de la muerte, seguirá en el infinito bailando y riéndose, en su inmortalidad, en su cine, porque finalmente el cine no es más que eso, arrancarle instantes a la vida para alcanzar la inmortalidad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-1085732512557323838?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/1085732512557323838/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=1085732512557323838' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1085732512557323838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1085732512557323838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/02/cada-placer-es-un-pedazo-de.html' title='“Cada placer es un pedazo de inmortalidad ¡O no!”'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R6Ugkoe9cCI/AAAAAAAAABk/MquJ2JnRrNs/s72-c/mayolo+marco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-3534694273584243189</id><published>2008-01-26T21:15:00.000-05:00</published><updated>2008-01-26T22:10:29.160-05:00</updated><title type='text'>En el Festival Internacional de Cine en la Habana</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R5vq4Ye9b_I/AAAAAAAAABM/gV8yqyowSaE/s1600-h/IMGP0075.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159976052448915442" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R5vq4Ye9b_I/AAAAAAAAABM/gV8yqyowSaE/s400/IMGP0075.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R5vsPYe9cAI/AAAAAAAAABU/kfvVP_iaIPc/s1600-h/IMGP0085.JPG"&gt;&lt;div&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R5vtX4e9cBI/AAAAAAAAABc/xZNU_WPuZT8/s1600-h/IMGP0097.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159978792638050322" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R5vtX4e9cBI/AAAAAAAAABc/xZNU_WPuZT8/s400/IMGP0097.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R5vsPYe9cAI/AAAAAAAAABU/kfvVP_iaIPc/s1600-h/IMGP0085.JPG"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/a&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159977547097534466" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R5vsPYe9cAI/AAAAAAAAABU/kfvVP_iaIPc/s400/IMGP0085.JPG" border="0" /&gt; &lt;div&gt;&lt;a href="http://www.habanafilmfestival.com/"&gt;http://www.habanafilmfestival.com/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;
 &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R5vtX4e9cBI/AAAAAAAAABc/xZNU_WPuZT8/s1600-h/IMGP0097.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;

&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-3534694273584243189?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='enclosure' type='' href='http://www.habanafilmfestival.com' length='0'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/3534694273584243189/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=3534694273584243189' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3534694273584243189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/3534694273584243189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2008/01/en-el-festival-internacional-de-cine-en.html' title='En el Festival Internacional de Cine en la Habana'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/R5vq4Ye9b_I/AAAAAAAAABM/gV8yqyowSaE/s72-c/IMGP0075.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-4548282397826074724</id><published>2007-11-03T21:56:00.000-05:00</published><updated>2007-11-03T22:22:25.126-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Ry06l-JWNTI/AAAAAAAAABE/klV35eFGJzg/s1600-h/Susana+Y+Rodrigo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Ry06l-JWNTI/AAAAAAAAABE/klV35eFGJzg/s400/Susana+Y+Rodrigo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5128819974656636210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-4548282397826074724?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/4548282397826074724/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=4548282397826074724' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/4548282397826074724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/4548282397826074724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/11/blog-post.html' title=''/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Ry06l-JWNTI/AAAAAAAAABE/klV35eFGJzg/s72-c/Susana+Y+Rodrigo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-7202222698378250053</id><published>2007-10-16T08:32:00.001-05:00</published><updated>2007-10-16T08:34:17.454-05:00</updated><title type='text'>Llegó el 1 de octubre y partió a su mundo cinco días después.</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Z9P_i6zZp1U"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Z9P_i6zZp1U" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-7202222698378250053?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/7202222698378250053/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=7202222698378250053' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/7202222698378250053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/7202222698378250053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/10/lleg-el-1-de-octubre-y-parti-su-mundo.html' title='Llegó el 1 de octubre y partió a su mundo cinco días después.'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-6846790882965695232</id><published>2007-10-15T14:33:00.000-05:00</published><updated>2007-10-15T15:10:54.977-05:00</updated><title type='text'>Posquihubo Bernardo... Feliz Cumpleaños Carlos Núñez Cortés</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;object height="350" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/5yxdsdKtRcQ"&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/5yxdsdKtRcQ" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.lesluthiers.org/"&gt;http://www.lesluthiers.org/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-6846790882965695232?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/6846790882965695232/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=6846790882965695232' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6846790882965695232'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6846790882965695232'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/10/posquihubo-bernardo-feliz-cumpleaos.html' title='Posquihubo Bernardo... Feliz Cumpleaños Carlos Núñez Cortés'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-8119371180085933712</id><published>2007-10-05T16:07:00.000-05:00</published><updated>2007-10-05T16:08:35.270-05:00</updated><title type='text'>Autopistas No, Piero.</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/v26QmVCVsWo"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/v26QmVCVsWo" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-8119371180085933712?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/8119371180085933712/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=8119371180085933712' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/8119371180085933712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/8119371180085933712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/10/autopistas-no-piero.html' title='Autopistas No, Piero.'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-5607269253258410101</id><published>2007-09-26T15:14:00.000-05:00</published><updated>2007-09-26T15:23:01.631-05:00</updated><title type='text'>"En Manos de Ustedes Está Crear Una Identidad..."</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;object height="350" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ul814UcZO-s"&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/ul814UcZO-s" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Carlos José Mayolo, Cali, Sep 10 de 1945-Bogotá, Feb 3 de 2007.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-5607269253258410101?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/5607269253258410101/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=5607269253258410101' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/5607269253258410101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/5607269253258410101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/09/en-manos-de-ustedes-est-crear-una.html' title='&quot;En Manos de Ustedes Está Crear Una Identidad...&quot;'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-4270344583943953202</id><published>2007-08-29T14:44:00.000-05:00</published><updated>2007-08-29T14:46:59.192-05:00</updated><title type='text'>¿Diálogos? ¡Humanos!</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hoznosti dialogu (Jan Svankmajer, 1982)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;


&lt;object height="350" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/O_QOjLnVEC8"&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/O_QOjLnVEC8" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-4270344583943953202?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/4270344583943953202/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=4270344583943953202' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/4270344583943953202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/4270344583943953202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/08/dilogos-humanos.html' title='¿Diálogos? ¡Humanos!'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-4152795896651056362</id><published>2007-08-12T12:03:00.001-05:00</published><updated>2007-08-12T12:03:46.723-05:00</updated><title type='text'>Deseo, Pedro Guerra.</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/NiUq3B1V5DA"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param 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rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/08/deseo-pedro-guerra.html' title='Deseo, Pedro Guerra.'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-7425387630746934886</id><published>2007-08-12T11:55:00.000-05:00</published><updated>2007-08-12T12:02:28.869-05:00</updated><title type='text'>Mariposa, Silvio Rodríguez</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/_D13MseKAvY"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/_D13MseKAvY" 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href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/08/mariposa-silvio-rodrguez.html' title='Mariposa, Silvio Rodríguez'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-199348288783563104</id><published>2007-08-12T11:24:00.000-05:00</published><updated>2007-08-12T11:53:33.195-05:00</updated><title type='text'>Aviéntame, Café Tacuba</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/qVXdkZpXWtg"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/qVXdkZpXWtg" type="application/x-shockwave-flash" 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Tacuba'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-1875716734063250097</id><published>2007-07-31T11:15:00.000-05:00</published><updated>2007-08-12T12:10:33.484-05:00</updated><title type='text'>Fusión, Jorge Drexler</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/nN5mx6-U7HE"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/nN5mx6-U7HE" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-1875716734063250097?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/1875716734063250097/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=1875716734063250097' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1875716734063250097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/1875716734063250097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/07/soledad-jorge-drexler.html' title='Fusión, Jorge Drexler'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-9000684606308085093</id><published>2007-06-21T11:03:00.000-05:00</published><updated>2007-06-21T11:07:04.032-05:00</updated><title type='text'>"MIRAR OTRO MAR"</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Rnqh6id_lxI/AAAAAAAAAA8/VAuf4H4RFHU/s1600-h/flamear.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5078549556870747922" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Rnqh6id_lxI/AAAAAAAAAA8/VAuf4H4RFHU/s400/flamear.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Rnqhsyd_lwI/AAAAAAAAAA0/bVAYrjyzGqg/s1600-h/flamear.jpg"&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Hay personas que se recuerdan con inmensas gratitudes porque en el momento certero te hacen &lt;em&gt;Mirar otro mar&lt;/em&gt;. Tenía, no sé, dieciséis, o un poco más cuando le conocí. Recién despertaba y transpiraba sueños y sensibilidades. De poesía me habían hablado tres maestros cuyas frases han quedados indelebles hasta hoy, casi treinta años después; pero como se lo dije hace unos días, José Zuleta fue el culpable de gran parte de mis lecturas, de mis nortes, de mis historias, y de entreverarme en esos días con Aurelio Arturo y León de Greiff.
Qué maravilla es poder hablar de poesía, leer cada línea hilvanada con esa deliciosa sensualidad con la que están escritos los poemas que ahora leo de este amigo con el que me reencontré tantos años después.
Cuando yo apenas lograba juntar unas frases sueltas e imploraba narrar historias, él ya era un poeta, pero como él lo dice, hasta hace muy poco lo aceptó. Se lo debía a muchos y a él mismo, necesitábamos sus frases para sumergirnos de otra manera, con las revelaciones del poeta que puede pasar largo rato quitándole la cáscara a un mango y solamente decir: &lt;em&gt;¿quiere? Está delicioso, es como desnudar la piel de la tarde;&lt;/em&gt; como si nada lo dijo, como si fuera la frase de todos los días y yo me desvanecí en los recuerdos de hace tantos años que se agolpaban en esa mañana de nuestro mágico reencuentro.&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-9000684606308085093?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/9000684606308085093/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=9000684606308085093' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/9000684606308085093'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/9000684606308085093'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/06/mirar-otro-mar.html' title='&quot;MIRAR OTRO MAR&quot;'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/Rnqh6id_lxI/AAAAAAAAAA8/VAuf4H4RFHU/s72-c/flamear.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-5632429485164136989</id><published>2007-06-13T11:24:00.000-05:00</published><updated>2007-08-01T17:26:07.766-05:00</updated><title type='text'>"Don y Castigo"</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/RnAa_id_lvI/AAAAAAAAAAs/eLaiBNosjgg/s1600-h/lugarescomunes.jpg"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5075586458933237490" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/RnAa_id_lvI/AAAAAAAAAAs/eLaiBNosjgg/s320/lugarescomunes.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“La lucidez es un don y es un castigo. Está todo en la palabra: Lúcido viene de Lucifer, el Arcángel rebelde, el Demonio… Pero también se llama Lucifer el Lucero del Alba, la primera estrella, la más brillante, la última en apagarse… Lúcido viene de Lucifer y de Lucifer viene Lux, de Ferous, que quiere decir ‘el que tiene luz, el que genera luz que permite la visión interior’… El bien y el mal, todo junto. La lucidez es dolor, y el único placer que uno puede conocer, lo único que se parecerá remotamente a la alegría, será el placer de ser consciente de la propia lucidez… "El silencio de la compresión del mero estar. En esto se van los años. En esto se fue la bella alegría animal", Pizarnik, genial…
&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;
…No importa el amor de los otros, ni el amor que uno siente por ellos. Si uno no sigue, todo sigue sin uno y sigue igual. Todo pasa, la ausencia pasa. Se conoce a la muerte antes de morir: es un final antiguo, rutinario y común. Es un final deseado que se espera sin temor, porque uno lo ha vivido muchas veces. Todo da igual”.
&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;
Hay películas a las que uno comienza a apodar como &lt;em&gt;las malditas&lt;/em&gt;, porque por una y otra razón, que ya parece lugar común, siempre se presenta alguna circunstancia que te la hace perder. Entonces, a fuerza de tanto esperar verlas, toca buscarlas donde sea, comprarlas y disfrutarlas muy despacio, ojalá una tarde de domingo para evitar el hastío del último día de la semana, así se termine derramado en llantos y suspiros como sucede con &lt;em&gt;Lugares Comunes,&lt;/em&gt; la película de Adolfo Aristaráin, realizada en 2002, la atrasada era yo, pero no es lo que importa ahora, eso es lo maravilloso de los blogs, si lo acertado es la actualidad, pues qué bueno, pero si lo que interesa realmente es hablar de lo que golpea el alma, pues, mejor.

Inmediatamente terminaron los créditos llamé a mi parcero Marlon Moreno, “de razón me habías dicho que tenía que verla, es demasiado”, le dije, y le agradecí por conocerme tanto. Y es que sacando a un lado que es claro que si el personaje principal es escritor y profesor de narrativa, pues lo más lugar común es que uno se identifique de inmediato con Fernando Robles, interpretado por Federico Luppi; luego, que fume clandestinamente toda la película, que se reafirme en cada escena con sus palabras y sus creencias tenaces, pues es casi imposible no afectarse con esta historia.

Desde la primera escena se imagina el final, pero eso tampoco afecta; retornamos a la premisa de siempre, como me dijo un amigo mío el otro día, “podemos dar todas las vueltas posibles, podemos contar historias de una, dos, o tres horas, lo clave es que terminemos diciendo que el amor excede todo”. Tal vez es en esa enunciación donde se encuentra el motivo de esta historia, el motivo del nombre odiado y acuñado por tantos escritores y que desemboca en ese otro &lt;em&gt;Lugar Común&lt;/em&gt;, que es todo lo que surge alrededor de un relato que habla de un gran amor, de la complicidad, de la lealtad y de esos seres incólumes que nos regalan tanto, a 24 cuadros por segundo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-5632429485164136989?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/5632429485164136989/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=5632429485164136989' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/5632429485164136989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/5632429485164136989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/06/don-y-castigo.html' title='&quot;Don y Castigo&quot;'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/RnAa_id_lvI/AAAAAAAAAAs/eLaiBNosjgg/s72-c/lugarescomunes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-9050523420728361505</id><published>2007-06-05T12:08:00.000-05:00</published><updated>2007-06-05T12:14:02.334-05:00</updated><title type='text'>Satanás, la película.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/RmWY-yd_luI/AAAAAAAAAAk/6PKQj5ZaenU/s1600-h/satanÃ¡s.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072628759769618146" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/RmWY-yd_luI/AAAAAAAAAAk/6PKQj5ZaenU/s320/satan%C3%A1s.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;Espeluznante, sórdida, aterradora, pero tan real como las calles donde la lluvia no cesa y el odio se instala primero como una simple gripe y luego como el más apocalíptico de los virus. Es un thriller psicológico excelso para nuestra ya no tan incipiente filmografía. Qué bueno para Andrés Baiz, un caleño muy joven y de esos cerebros fugados que regresó para pisar con pie derecho y con su ópera prima. Qué bien además para Tucán Producciones y Rodrigo Guerrero que sigue fielmente los principios del Mono Osorio, ese productor que nos dejó casi huérfanos al irse a rodar su último largo.

Hace algunos años hice una fila larga para que Mario Mendoza me diera su autógrafo en la portada de su novela Satanás premiada por Seix Barral en 2002, allí me escribió algo que sigue andando en mi cabeza todavía hoy cinco años después: “en este libro puse todos los personajes que encarnaron, para mí, la presencia del mal”; ahora traigo a cuento estas frases porque si ya Mario Mendoza nos había hecho revolcar las entrañas con la reconstrucción de los hechos brutalmente protagonizados por Campo Elías Delgado el 5 de diciembre de 1986, hoy la película de Andrés Baiz nos pone a temblar desde la escena de apertura hasta la escena del desenlace.

Aquí sí vale entonces la frase ya manida y harto utilizada: una imagen, vale más que mil palabras. No importa que no lo hayan contado, que Mario Mendoza haya escrito una muy buena novela sobre la presencia del mal y que de vez en cuando nos narren historias sobre los sobrevivientes de la masacre de Pozzeto, lo que realmente impresiona ahora es el estupor, la angustia y el dolor que causan una escena tras otra en esta mirada de los hechos. Siempre se dice que nunca una adaptación supera las páginas de una gran novela, pues aquí no aplica; y no porque la supere, si no porque es una nueva manera de ver de los hechos, una narrativa fílmica clara y en verdad impecable, comprometida, irreverente, tanto, como el personaje de Marcela Valencia que lastimosamente no aparece en los créditos iniciales y hace una de sus mejores interpretaciones.

Y la lista empieza sin poder terminar rápidamente. Blas Jaramillo como el padre Ernesto, sin palabras, el actor que hace algún tiempo me dejó con la boca abierta y los “pelos parados” con su interpretación de Ricardo III, en cada uno de los personajes que encarna es tan asombroso que deja sin habla. Y qué decir de Damián Alcázar, el mexicano que se confunde con cualquier transeúnte del altiplano y encarna a Eliseo, el mayor mal en la historia, en nuestra historia.

Hay que verla, no sólo por el deseo morboso de reconstruir los hechos y saber dónde cayeron las víctimas de un hombre cegado por la violencia, el desarraigo y la amargura, hay que mirarla despacio para pensar en la raíz de nuestro mal, ese que sale a flote cuando la gente ríe a carcajadas en el momento en que el padre Ernesto golpea con fuerza a un indigente que se le atraviesa con asedio para pedirle algo de comer, o cuando la maravillosa Teresa Gutiérrez que interpreta a la madre, le exige a su hijo Eliseo que no le vaya a pegar como seguramente ha intentado hacerlo sin nunca lograrlo, hasta que se llena de fuerzas y la ataca certeramente antes de ultimar a más de 22 personas que representaban para él, Campo Elías o Eliseo, tal vez otro Travis, tal vez Jekill, o Cho Seung-Hui, tal vez cualquiera que convierte todo su odio en muerte y desolación. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.satanaslapelicula.com/"&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;www.satanaslapelicula.com/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-9050523420728361505?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/9050523420728361505/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=9050523420728361505' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/9050523420728361505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/9050523420728361505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/06/satans-la-pelcula.html' title='Satanás, la película.'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/RmWY-yd_luI/AAAAAAAAAAk/6PKQj5ZaenU/s72-c/satan%C3%A1s.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-2510058684264146642</id><published>2007-05-23T08:07:00.000-05:00</published><updated>2007-05-23T08:09:24.058-05:00</updated><title type='text'>Otra vez cambio de casa</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/BmqIP-qniJQ"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" 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rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/05/otra-vez-cambio-de-casa.html' title='Otra vez cambio de casa'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-1248959173473047475</id><published>2007-04-17T08:27:00.000-05:00</published><updated>2007-04-17T08:29:32.763-05:00</updated><title type='text'>!!!Balance!!!</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ZJWT3p7uM6Y"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/ZJWT3p7uM6Y" 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title='!!!Balance!!!'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-6717625872108170965</id><published>2007-03-12T11:01:00.000-05:00</published><updated>2007-03-12T11:43:30.023-05:00</updated><title type='text'>"Cine, cine, cine...</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/RfWBhDBI2mI/AAAAAAAAAAM/z6sEuHNmaBg/s1600-h/cartagenablog.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5041077762656885346" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/RfWBhDBI2mI/AAAAAAAAAAM/z6sEuHNmaBg/s320/cartagenablog.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;"Cine, cine, cine, más cine por favor, que todo en la vida es cine y los sueños, cine son...", felicidad total, la canción de Aute retumbó deliciosamente en mi cabeza la semana que acaba de pasar. Cartagena, divina, muchos años sin verla, sus callecitas empedradas, los mariscos con arroz, al ajillo, con de todo, qué delicia, las nostalgias de la Habana, el cine, muchos actores, directores y productores que exponen y presentan películas y proyectos de historias por filmar.&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5041079094096747138" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/RfWCujBI2oI/AAAAAAAAAAc/GMK7SiCPoB0/s320/DSC06249.JPG" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt; Como Andrés Caicedo, hay que hacer un diario de cada película que se ve, pero en este momento sería imposible no nombrar algunas que han quedado en el alma: &lt;em&gt;Fuga&lt;/em&gt;, Ópera prima de Pablo Larraín, simplemente: sublime, me dejó sin respiración y con las lágrimas a punto de brotar, la más sencilla, pero con la más bella historia: &lt;em&gt;Una estrella y dos cafés&lt;/em&gt;, de Alberto Lecchi, &lt;em&gt;El Benny&lt;/em&gt;, de Jorge Luis Sánchez, una hermosa biografía del músico al que bien llamaron &lt;em&gt;El Bárbaro del ritmo&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Madeinusa&lt;/em&gt;, de Claudia Llosa, atrevida, asombrosa, sobre todo su actriz principal, qué se podría decir del maestro Lars Von Trier, la segunda parte de Dogville, a la que ha llamado Manderlay, magistral, como siempre; Incautos, de Miguel Bardem, una certera y divertidísima historia, para vernos, horrorizarnos por boludos e incautos; y &lt;em&gt;Bluff&lt;/em&gt;, de Felipe Martínez, un buen homenaje al género con un juego incluido, ¿un Thriller fársico? ¿absurdo? En fin, buena historia, Mallarino, a sus anchas, al igual que Luis Eduardo Arango, buenos gags en boca de Carolina Gómez, tal vez me equivoque, pero creo que no, será una de las películas colombianas con mejor taquilla, es más, a la salida del estreno varios directores aseguraban que tendría entre 700 mil o más espectadores, ojalá. Ahí van &lt;em&gt;Bluff&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Soñar no cuesta nada&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Al final del espectro &lt;/em&gt;para una muestra del Festival de Cannes, pues hurra por el cine, ya sea colombiano, argentino, mexicano, chileno, danés, de donde sea, pero CINE, más cine por favor...&lt;/strong&gt;



&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;


&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;


&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-6717625872108170965?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/6717625872108170965/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=6717625872108170965' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6717625872108170965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/6717625872108170965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/03/cine-cine-cine.html' title='&quot;Cine, cine, cine...'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_tqhrV1Ktd6Y/RfWBhDBI2mI/AAAAAAAAAAM/z6sEuHNmaBg/s72-c/cartagenablog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-2555401016822480253</id><published>2007-03-12T08:05:00.000-05:00</published><updated>2007-03-12T08:06:39.767-05:00</updated><title type='text'>Perro Come Perro</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/d1nY2dqOdsw"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/d1nY2dqOdsw" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-2555401016822480253?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/2555401016822480253/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=2555401016822480253' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/2555401016822480253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/2555401016822480253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/03/perro-come-perro.html' title='Perro Come Perro'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-117250492691319929</id><published>2007-02-26T10:31:00.000-05:00</published><updated>2007-02-26T10:48:46.926-05:00</updated><title type='text'>¡Qué tremendo parche!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/96419/ssspielberglucascoppola.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/130069/ssspielberglucascoppola.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;strong&gt;Casi que no, alcancé a sufrir y todo cuando nuevamente le dieron el Óscar a Thelma Schoonmaker y pedía por la presencia de su mentor y gran maestro, el maestro de todos, qué tremendo parche el que le entregó el Óscar a Martin Scorsese, y lo más simpático, aún seguía dudando si en verdad finalmente la academia iba a reconocer que él es el cineasta más importante de su generación; qué bueno por su montajista maravillosa y qué bien por el guionista. Fue una entrega con homenajes hermosos, el de las películas en otra lengua que fue editado por Giusseppe Tornattore, el director de esa hermosísima película llamada &lt;em&gt;Cinema Paradiso.&lt;/em&gt; El otro homenaje que ya estaba a punto de convertirse en infaltable, el de Ennio Morricone, el gran músico de filmes como Érase una Vez en América. También fue muy emocionante ver a Santaolalla, lástima no tener ahí mismo a Guillermo Arriaga por su guión de Babel. Las cuotas de quién sabe quién, no faltaron, la cantante de Dream Girls no es más que un contentillo, ahí estaban las dos actrices de Babel. Noche de muchos nombres latinos que sonaron y ganaron que fue lo mejor, bien por Guillermo del Toro, bien por Cuarón y mucho más por González Iñárritu aunque se haya llevado pocas estatuillas para casa.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-117250492691319929?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/117250492691319929/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=117250492691319929' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/117250492691319929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/117250492691319929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/02/qu-tremendo-parche.html' title='¡Qué tremendo parche!'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-117249951064499387</id><published>2007-02-26T09:04:00.001-05:00</published><updated>2007-02-26T09:18:30.666-05:00</updated><title type='text'>De Andrés, y hasta ahora desconocido</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En el periódico El Espectador sacaron ayer este maravilloso hallazgo, lo comparto con ustedes, regalo especial para Liliana de Kinephilos que es la argentina más ferviente admiradora de Andrés Caicedo y su obra, aquí va entonces este texto lleno de mucho dolor y de días finales, que además será publicado este sábado 3 de marzo, un día antes de conmemorarse los treinta años de su muerte.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
"Presentamos apartes de dos de los últimos textos de Caicedo
Andrés Caicedo: ‘El cuento de mi vida’

&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;El próximo 4 de marzo se cumplirán 30 años del suicidio del escritor Andrés Caicedo, autor de Que viva la música. Varias veces había dicho que era un desperdicio vivir más de 25 años.
Andrés Caicedo*

Sábado, 24 de febrero de 2007
Antes, mucho antes de que me prendara de mujer alguna, mi corazón ya había sido ganado por la violencia. Dicen que mi madre se puso fea cuando me tenía adentro, de tanta pata y manotazo que le di. Y al nacer la dejé como con cuarenta kilos de menos. Fui un niño gordo, cabezón, travieso como él solo (...). A los 12 años me regalaron un rifle de copas y me la pasaba tirándoles a los ventanales de los vecinos hasta que éstos pusieron la queja y mis padres me decomisaron el rifle. Yo, claro, quedé muy descontento con esta medida y ahorré durante dos veranos para comprarme mi rifle de copas, uno más grande, más serio y potente. En quinto de primaria ya todos me decían “el loco” y yo hacía todo lo posible para cimentar esta fama: un día llamé como a 50 taxis a la casa de Germán Azcárate, y observé, divertidísimo, todo el barullo desde mi balcón. El papá de Germán salió protestando que ellos no habían llamado a ningún carro, pero no le creyeron y había algunos que querían cobrarle la carrera. Yo me reí hasta que los ojos se me aguaron, y ahora siento lo mismo que sentía cuando pequeño: un sol inmenso que se pone, dentro de mí, en el horizonte, y que era presagio de grandes aventuras en contra de mis semejantes y hoy es signo de cagadas por venir, como no hay nada más que hacer en esta vida pues entonces conformémonos con las travesuras que pueda realizar, las acciones neutras, las acciones que producen sufrimientos en los otros, las malas vidas, la sequedad de los corazones, la luz del sol, el reverberar la apatía de ahora que escribo automáticamente pues no puedo avanzar en este relato (...).
(...) El primer recuerdo que tengo acontece en La Cumbre, un pueblo del Valle del Cauca que hoy es fantasma y en el que veraneé como diez años. Tendría yo cuatro o cinco, no lo sé. Iba encarrilado cogido de la mano con mi mamá y de pronto apareció, caminando por el mismo riel, un joven de unos quince o diez y seis años que, después sabría, se llamaba Wady Nader. Como yo no desocupé el riel, Nader se tuvo que bajar pero presto estaba a patearme por la espalda cuando mi mamá intervino. “Si querés que éste sea el último día de tu vida —le dijo, muy decidida—, tocálo”. El muchacho retrocedió, espantado.
Yo había sido un niño muy deseado. Mi mamá había quedado embarazada ocho veces, pero sólo había logrado tener tres niñas y había perdido un hijo hombre, Juan Carlos, que hoy andaría por los treinta años. Mi papá deseaba otro hijo hombre. Yo creo que en ellos el coito nunca estuvo separado de la idea del embarazo. Así que nací yo, rodeado de gustos y de favores, en un hogar de ilustres apellidos pero económicamente de clase media. Dicen que pesé diez libras y era horrible, de chiquito. Lo que recuerdo de esa época tan temprana era que sólo me gustaba andar cogido de las faldas de mi mamá y hacerme debajo de los árboles de guayaba para imaginarme perdido en los bosques. Y que organizaba peleas de vaqueros imaginarias con contendores de aire, y yo gesticulaba, daba puños, gritaba para mis adentros, amenazaba, actuaba en bien de la justicia (...).
(...) A eso de los 7 años me dejaron en el Colegio Pío XII, un pésimo establecimiento de franciscanos. Cuando, haciendo fila, me despedí de mis padres, un alumno me empujó insultándome, y allí caí en cuenta de la agresividad que me tocaría enfrentar de kínder hasta sexto; todo lo contrario de la dulzura y la superprotección que había conocido en mi casa (...). Para llegar a mi afición literaria (cosa que se produjo a eso de segundo de bachillerato) yo había pasado por una desmedida euforia por el fútbol: era muy bueno en el puesto de arquero, y sufría mucho cuando por razones externas (enemistad con el capitán por ejemplo) me relevaban de esa posición. Yo era un fanático del Deportivo Cali, y salía ronco de los partidos. Recuerdo una vez que el Cali le ganó al América y los aficionados de este equipo aporrearon al árbitro y tiraron mucha piedra a la salida y yo me arranqué una camisetica del Deportivo Cali para que no me fueran a hacer nada, y llegué a mi casa lleno de pánico y medio desnudo. Por esa época yo estaba bajo el régimen del terror de un tal Omar Valencia, fuerte y revejido; el hombrecito se ensañó en mí, me humillaba delante de todos en la clase y yo, ante mi incapacidad de responderle físicamente, empecé a concebir planes descabellados para matarlo por la espalda. Esa penosa situación duró como tres años: sólo terminó cuando yo lo dejé de ver. Y hoy me lo encuentro, más viejo y más pequeño, sucio y mal vestido (su papá era famoso por sus millones y su tacañería), habiendo hecho nada en su vida, triste, apocado, alcohólico.
Cuando estaba en segundo de bachillerato pasé por una crisis de estar diciendo mentiras y de aparentar que mi familia era más rica de lo que realmente era. Lo que pasó fue que me introduje en la llamada “gallada del Club Campestre”: los Cabal, los Urdinola, los Racines, gente de la más rica de todo Cali. Y yo, claro, no podía mantener el mismo tren de vida que ellos, invitando peladas a almorzar, haciendo fiestas todos los sábados, montando en taxi, viajando a Miami todos los años. Y era cosa natural que claro, me descubrieran en mis mentiras, motivo por el cual me fui volviendo prevenido y temeroso y un tanto paranoico con las muchachas, y ya en tercero de bachillerato comencé a recurrir a las prostitutas (...).
(...) Comencé a escribir a los trece años: poemas de amor y cuentos breves, de una sola situación. Cuando mi primer cuento ambicioso, La piel del otro héroe, fue publicado en el magazine dominical del diario Occidente de Cali, cobré ímpetu y me llené de ambiciones; pronto me vi recompensado por publicaciones en el periódico El Espectador (...).
(...) Después vendría mi viaje a USA, a Los Ángeles, para intentar vender dos guiones de horror: cuando me di cuenta todo el problema de lenguaje que había de por medio desistí y me dediqué únicamente a ver cine, mientras me durara la plata. Vivía yo al frente del teatro New Vagabond, que daba programas especiales de 8 ó 16 películas, es decir todo el día; o sea que yo me levantaba a las ocho de la mañana, cruzaba la calle desayunado ya, y me entraba al teatro, a mi cita con la oscuridad, para salir a eso de las once o doce de la noche o ya de mañana; y fue allí cuando probé por primera vez las anfetaminas.
A Colombia regresé un tanto desilusionado (Hollywood no existía) después de casi un año de pasar trabajos, de mantener un recuerdo de mi tierra magnificado por la distancia. Vine con la idea expresa de editar una revista, y a los cuatro meses ya teníamos en circulación nuestra Ojo al Cine (11), que fue un éxito de venta y de crítica. Mientras tanto, yo había publicado crítica de cine en Occidente, El Espectador, El País y recién cuando se fundó el diario El Pueblo. Y también en la revista Hablemos de Cine, lo que había sido uno de mis sueños dorados. Así fui haciéndome a un reconocimiento nacional como entendido en cine, pero aún tenía problemas con la droga, sobre todo con las pepas, pues yo comencé a tomar Valium 10 cuando hacía viajes por tierra de Cali a Bogotá. No tenía mujer, ni me interesaba. Tomaba mucha cerveza y me la pasaba contento en Cali, mucho más después de que me hice muy amigo de Clarisol y Guillermo Lemos, dos niños super precoces y super perversos y fui dando la imagen del niño que no ha crecido o se niega a crecer: ellos me hicieron probar los hongos y el Daprisal, y yo estaba contento con mi pose silvestre porque así desconcertaba a los intelectuales de profesión, a los que he detestado siempre y bastante es el mal, con pullas indirectas, que me han hecho. Pero como todo el mundo deseaba y admiraba a Clarisol, no se podían meter conmigo, pensaban “ése va a acabar mal”, pero no decían nada. Pero terminé mal, la pura verdad. Con Clarisol hicimos un pacto: “Tú aparentas mi edad y yo la tuya”, y así pasábamos el tiempo, cada uno desconcertando a su manera. Pero llegó Patricia y todo se acabó.
Con Clarisol había conocido una especie de vida salvaje. El amor salvaje de Patricia me trajo a una más cercana realidad, aunque también peligrosa. Yo la conocía a ella desde hacía dos años, pero no le había parado bolas, desinteresado como estaba por toda mujer hecha y derecha. Pero mentiras; Patricia resultó ser una niña malcriada, exigente y desconfiada. Ella me sedujo y me atrapó. Su amor fue como un viaje sin regreso por la selva más tenaz de todas, la del Chocó; fue como pasar hambre y darse después un festín y emborracharse con cerveza helada. Yo creo que ambos éramos unos niños al conocernos y juntamos nuestras malas crianzas y hacíamos el amor de una forma perfecta. Por varios meses yo fui su segundo hombre, hasta que las circunstancias me llevaron a ser el único, el primero. Ay no, todo esto está mal escrito. Su matrimonio iba ya muy mal cuando nos conocimos, y por pura coincidencia feminista yo me dejé seducir, porque era testigo de lo mal que la trataba su marido. Además él, Carlos Mayolo, había arruinado por su mal genio un filme que realizamos en 1971: Angelita y Miguel Angel, en 16 mms. y con guión mío. Pero no creo que haya sido venganza; hice a medias el amor con ella y me gustó muchísimo y estuvo; quedé enamorado como nunca en mi vida. De allí, nuestra relación fue siempre incompleta, y su marido, como dice el proverbio, fue el último en saberlo; nos pilló in fraganti en el último Festival de Cine en Cartagena. Pero con él ya todo estaba dañado, y la cosa no fue muy grave. En el intervalo yo trabajé durísimo con el grupo de teatro de la U. del Valle en mi obra El mar, sobre el desorden, sobre el trabajo acumulado y sobre la relación difícil con los objetos (incapacidad manual), además de ser, a la vez, un comentario crítico (no sé cómo me las arreglé para lograrlo) a dos novelas magníficas: Moby Dick de Melville y Arthur Gordon Pym de Poe. Con perdón de todo el mundo, esa fue mi (fatua) obra maestra. No duró más que tres días en cartelera, ya que el protagonista celebró tan duro el éxito del estreno que hasta hoy sigue borracho.
Mi relación con Patricia ha estado sujeta (ya no) a un grado tal de inestabilidad que yo tuve que recurrir el triple a Valium 10. Primero que todo ella se demoró mucho en dejar de amar a Carlos, y a mí me tocó presenciar una escena de súplica y de amor en vano tal, que me pegó uno de los mayores sustos de mi vida. Y lo que lo acaba a uno no es la droga sino los sustos. Después de eso yo me porté muy duro con ella, repitiéndole que ya no había caso, que ya no la quería, y eso y la separación con su esposo la condujeron a una especie de locura por los hombres; hizo el amor con el más grande y el más chiquito de los cineclubistas de Bogotá, pero siempre venía hacia mí. Y yo estaba bastante golpeado, a medias destruido, ya que “el más grande” era uno de mis mejores amigos, y yo nunca le perdoné lo que hizo con Patricia. La verdad fue que ella me utilizó como muleta, me expuse como escudo de su inestabilidad, y yo tenía que estarla cuidando, impidiendo toda clase de rumba, convencido, como dice la canción, que las rumbas no son buenas, que hacen daño y que dan penas. Además ese ambiente ya estaba para mí completamente pasado de moda. Hará unos tres años yo fui un muchacho super rumbero, tanto que escribí una novela sobre todo eso. Pero me aburrió el snobismo y la vulgaridad de la rumba, y fue precisamente en mitad de una rumba que yo intenté suicidarme por primera vez, cortándome las venas después de tomar 25 blues, como le decimos nosotros al Valium de 10 mgs. Me despertó el mismo ruido de mi sangre goteando sobre el piso de madera, y minutos después cicatrizaría. Pero como no me hicieron lavado de estómago estuve todo pepo como 15 días. Después, quedé muy propenso al llanto, por todo lloraba como un niño, y hablaba imitando a Patricia. Estaba, creo yo, a un paso de la locura. La segunda vez que me intenté suicidar está rodeada de circunstancias más allá de mi memoria. Según parece me tomé 125 pepas y discutí mucho con ella. A los varios cinco o seis días me vine a despertar en “Cuidados Intensivos” creyendo, por la calefacción, que estaba en Cali.
Me llegaba el recuerdo de Patricia como el de un ángel guardián y experimentaba ráfagas de felicidad indefinida e inconclusa. Ahora, pasado ya un mes de estar en esta clínica, tengo planes urgentes para el futuro inmediato; sacar un número 5 de Ojo al Cine que sea mejor que los anteriores, gestionar la publicación de mi novela Que viva la música con las dos editoriales que me la han comprado y arreglar la publicación de un libro de cuentos con Eduardo Agudelo, el dueño de la editorial que me saca la revista; asimismo, comenzar dándole forma al libro que tengo planeado sobre los Rolling Stones, entroncándolo con el relativo fracaso de mi generación. Yo siempre estuve muy influenciado por la música de los Stones y por su postura lumpesca ante la vida, aunque estuvieran disfrutando del puesto Nº 1 en la industria (que a hoy está en plena decadencia artística) del rock 'n roll. Ya creo haber salido de ese estado de confusión en el que no recordaba los sueños, en el que perdía un bolígrafo todos los días y no terminaba ningún trabajo ni la lectura de ningún libro y para todos era una intolerancia que me estaba haciendo enemigos de todos los que eran amigos míos. Quiero escribir un ensayo que, ante la decadencia del cine mundial ligado a la super-perfección técnica, se llame Por un cine imperfecto, parafraseando un artículo del cubano Julio García Espinoza, y análisis de los filmes que más admiro: Persona de Ingmar Bergman, Psicosis de Alfred Hitchcock y Lilith de Robert Rossen. Así es. Ha podido ser mejor, pero qué le vamos a hacer.
*Este texto, ‘Remontando el río’, fue escrito por Andrés Caicedo durante su permanencia en la Clínica Santo Tomás de Bogotá en junio de 1976, donde estuvo 39 días sometido a un tratamiento de desintoxicación, después de su primer intento de suicidio.
*Versión editada de los textos, que aparecerán completos en www.elespectador.com.
El adiós
De nuevo te llamo Patricita, mi amor único, mi vida entera, mi redención y mi agonía: Con el horror y la expectativa de que ésta sea la última carta correspondiente al último día de vivienda juntos, después de que a lo largo de dos años hemos intercambiado, modificado por el gozo o por el sufrimiento nuestras vidas, después de que he llegado a un grado de dependencia de tu cuerpo, de tu alma, que difícilmente podría haber llegado a imaginar en años mas tempranos de mi existencia (...), Yo te necesito, yo te lo he repetido mil veces, no soy nada sin tus besos, no me dejes solo, no me dejes solo, vienen a mi mente miles de canciones cursis pero ninguna alcanza a expresar mis ansias, mis sentimientos. O déjame, está bien, pero concédeme la tranquilidad de no volver a pensar en ti jamás. Te adoro, te idolatro, si no puedo vivir sin ti llevaré, supongo, una especie de anti-vida, de vida en reverso, de negativo de la felicidad, una vida con luz negra. Pero brilla el sol, tú puedes estar cerca. Ahora salgo a buscarte. Amor mío".
Cali, marzo 4, 1977 (El día de su suicidio)





&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-117249951064499387?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/117249951064499387/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=117249951064499387' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/117249951064499387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/117249951064499387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/02/de-andrs-y-hasta-ahora-desconocido.html' title='De Andrés, y hasta ahora desconocido'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-117226004367265395</id><published>2007-02-23T14:46:00.000-05:00</published><updated>2007-02-23T14:47:23.686-05:00</updated><title type='text'>Premio a Toda una Vida en el Cine</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/uPl9JSU9b0M"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/uPl9JSU9b0M" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-117226004367265395?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/117226004367265395/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=117226004367265395' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/117226004367265395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/117226004367265395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/02/premio-toda-una-vida-en-el-cine.html' title='Premio a Toda una Vida en el Cine'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-117085712055034896</id><published>2007-02-07T08:47:00.000-05:00</published><updated>2007-02-07T09:05:20.570-05:00</updated><title type='text'>De Carlos Mayolo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Reproduzco tal como salió en la revista &lt;em&gt;Soho&lt;/em&gt; hace algunos meses, sólo Carlos Mayolo habría escrito un obituario de esta forma, se sigue entonces riendo de todo y de todos porque no existirá ni homenaje, ni premio póstumo, ni jolgolorio que logre llenar el vacío que nos ha dejado este gran maestro del cine y de la vida.&lt;/div&gt;
&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Obituario&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/carlos%20jos??.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/507952/carlos%20jos%3F%3F.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;strong&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;FOTOGRAFÍA: ALEJANDRA QUINTERO © 2006
"Un panegírico o un obituario sobre uno es no poder visitar la lápida de uno mismo. Es al obtuso una invitación a la vida gastada y al más allá de la muerte, la vida todavía la tengo. Es beber la ambrosía a cada instante, es un reloj que, como el corazón, tiene fuerza para la curiosidad mientras respira.  Mi obituario no puede ser después de muerto. La vida es lo que nos mata. Un obituario es como una fórmula matemática donde la inocencia es igual entre la vida y la eternidad. La inocencia me abandona, a veces se vuelve curiosidad y termina en suerte que es la dicha, el júbilo y el entusiasmo que ya no necesita de la libertad.  He desterrado la muerte de mi inocencia. Espero vivir al infinito, no necesito morirme, la vida me enseñó que venía del infinito hacia el cero de la muerte. Para qué morirse si sabemos que venimos del infinito. La vida es la nostalgia del principio ignoto. La vida es una suma de júbilos que nos hace olvidar de lo finito. Nadie se quiere morir, por eso, yo no puedo escribir sobre lo desconocido que es mi muerte. La vida me enseñó la revelación y así habló sobre mí, vivo, solo confío en lo que me gusta y me hace feliz. Quiero evitar la muerte porque es un mal ejemplo para la eternidad. Yo no puedo escribir mi obituario porque no creo que he de pasar a la otra vida, pues estoy respirando y bailando.  Hago epitafio aquí en esta cuna que no cansa ni mi curiosidad, ni mi inocencia. He abolido los muertos. No creo que mi finito de la vida se sume con lo infinito de lo ignoto. Mi obituario es una carcajada que invita al jolgorio de vida, lo infinito está aquí, hay que vivirlo eternamente. Yo me quedo en la cuna donde nací, que quiero que sea mi ataúd  Todos son unos cobardes, los que hablan de la muerte. Morirse es una cobardía, pues es perder la curiosidad. Todo es infinito mientras se baila y se ríe. Mi obituario no hace parte de mi diario, vivo siempre en infinito. No quiero llegar al cero de la muerte".&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-117085712055034896?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/117085712055034896/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=117085712055034896' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/117085712055034896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/117085712055034896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/02/de-carlos-mayolo.html' title='De Carlos Mayolo'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-117054730236104151</id><published>2007-02-03T18:37:00.000-05:00</published><updated>2007-03-16T10:26:30.704-05:00</updated><title type='text'>Llegó la más maldita de todas</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/343571/PDVD_026.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/813711/PDVD_026.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/302729/PDVD_012.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/943650/PDVD_012.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;













&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Llegó la más maldita de todas, esta mañana, hoy, tres de febrero de 2007. Llegó, ojalá sin la guadaña si no con el wawancó, como él la quería. Se nos ha ido el maestro, el niño malo, el que nos enseñó todo y mucho más.
Que no haya paz en tu tumba Carlos José Mayolo, que la rumba no te deje dormir, que encuentres lista la cámara con una película interminable para filmar todas las historias que querías contar, que el alcohol, la droga y los desmadres no se terminen allá donde vas a estar.
Que Andrés te esté esperando para seguir rodando, y que con él estén Fellini, Welles, Hitchcock, Buster Keaton y Harold Lloyd, que los alborotés a todos, que se aterren y se avergüencen hasta enrojecer por tus locuras, que te regañen llenándote de besos, que te consientan y acaricien horas y más horas, que te hagan fiestas y bailes todos los días hasta el amanecer, que las comilonas no te dejen parar del sofá cómodo donde podás mirar cada tarde el cielo en tonos malvas y rojizos.
Que te encuentre yo también cuando me llegue con guadaña o con wawancó, la maldita bruja, ésa,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; peor que las ciegas y desnudas del Macbeth de Polansky, esa que te llevó hoy sin dejar que te hiciéramos una fiesta de despedida a la que sólo vos podrías invitar.&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Adriana Villamizar &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-117054730236104151?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/117054730236104151/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=117054730236104151' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/117054730236104151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/117054730236104151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/02/lleg-la-ms-maldita-de-todas.html' title='Llegó la más maldita de todas'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-116895728594379362</id><published>2007-01-16T08:31:00.000-05:00</published><updated>2007-01-16T09:33:43.560-05:00</updated><title type='text'>"Paciencia y Modestia"</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/220348/mscorsese_img.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="142" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/151213/mscorsese_img.jpg" width="134" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Anoche, por fin, yo le he dicho y no me canso de decirlo, Martin Scorsese es el mejor. Ayer tomó el globo de oro en sus manos y parecía como si aún no pudiera creerlo, ¿será que después de tantas y tantas nominaciones Scorsese se llevará también el Óscar? No es cuestión solamente de &lt;em&gt;Los infiltrados,&lt;/em&gt; se ha pasado la vida dando muestras de su sabiduría, de su amor por el cine, de su capacidad para convertir a jóvenes promesas en asombrosos actores, caso claro: Leonardo DiCaprio y también se ha dado el lujo de evidenciar radiografías de las ciudades modernas por las que transita diestramente desde que las llamó &lt;em&gt;Malas Calles&lt;/em&gt;. Felicidad entonces por el triunfo de Scorsese, que como la justicia cojea y se retarda mucho, pero dicen que llega.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/119035/fernandogsem.jpg" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Pero hay también que hacer un alto, con camiseta y bandera de Colombia envuelta en el cuerpo. Fernando Gaitán, libretista de &lt;em&gt;Café con aroma de mujer&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Betty la fea&lt;/em&gt; y ahora &lt;em&gt;Hasta que la plata nos separe&lt;/em&gt;, no estaba en la mesa de ninguno de los asistentes a la premiación de los Golden Globe, pero ganó, y con él brilló Colombia. La versión producida por la actriz mexicana el Salma Hayek obtuvo dos estatuillas, una para la actriz América Ferrera y otra para la serie; simple raíz cuadrada, el que más ganó fue Fernando Gaitán con su creación, con la más fea de todas, pero eso sí, la más inteligente. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/726332/fernandogsem.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;strong&gt;Y gana porque lo más importante es que uno de los fenómenos que ha decantado la exportación de la telenovela colombiana es que los latinos residentes en Estados Unidos que vituperaban de su idioma y de sus raíces, ahora quieren hablar de nuevo en español y se identifican con sus ancestros.&lt;/strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/78964/bettytheugly_big.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/133671/bettytheugly_big.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt; Orgullo, claro, mucho orgullo. Y más porque tuve el privilegio de trabajar junto a Fernando Gaitán cuando comenzó su tesón, cuando a punta de "paciencia y modestia", como él mismo lo dice, defendió a capa y espada una historia por la que se apostó muy poco en un comienzo, porque según varios sabios nadie iba a creer ese cuento rebuscado de una recolectora de café pobre, pobre, pobre, que se enamorara del dueño de la hacienda cafetera y luego se convierte en la más exitosa gerente de la mayor empresa exportadora de café de latinoamérica, ¿les suena un tanto conocido?&lt;/strong&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/78964/bettytheugly_big.jpg"&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/78964/bettytheugly_big.jpg"&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/78964/bettytheugly_big.jpg"&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;


&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/78964/bettytheugly_big.jpg"&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/347244/departedpre2.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/78964/bettytheugly_big.jpg"&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-116895728594379362?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/116895728594379362/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=116895728594379362' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116895728594379362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116895728594379362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/01/paciencia-y-modestia.html' title='&quot;Paciencia y Modestia&quot;'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-116889100920808758</id><published>2007-01-15T14:36:00.000-05:00</published><updated>2007-02-27T16:10:57.646-05:00</updated><title type='text'>Tan cerca como el 2027</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/941003/dtop1_2_1280x1024.jpg" border="0" /&gt;Con nuestra querida amiga e incansable cinéfila Liliana Sáez, &lt;a href="http://kinephilos.blogspot.com///"&gt;http://kinephilos.blogspot.com///&lt;/a&gt;quedamos en charlar apenas viera &lt;em&gt;Los hijos del hombre&lt;/em&gt;, ahora estoy tratando de escribir entradas un poco más cortas, es uno de los intentos del nuevo año, por acá entonces podría comenzar la charla...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo bueno de los arribos es que la emoción sea igual o mayor a la que se tiene cuando comienza la espera, por eso no podía posponer el derroche de estremecimientos que me causó &lt;em&gt;Children of men&lt;/em&gt;, del mexicano Alfonso Cuarón. Qué bien, de nuevo, por los latinos que se imponen en el cine; a Cuarón lo acompaña reiteradamente el director de fotografía Emmanuel Lubezki, quien también hace un maravilloso trabajo y como si fuera poco, en este momento realiza la cinematografía del documental de los Rolling Stones que está dirigiendo el más grande, para qué nos decimos mentiras: Martin Scorsese.
El director de &lt;em&gt;Y tu mamá también&lt;/em&gt; sorprende, con esta historia sórdida de un 2027 muy cercano, certero, aterrador. La esperanza: una negra indocumentada y prostituta que tiene en su vientre al único bebé que se ha podido procrear en medio de las pestes, la contaminación y la guerra. Y así como puede sonar espeluznante, es totalmente conmovedora. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay, sobre todo una escena que hacer derramar lágrimas a borbotones, por eso guionistas como mi profe chileno Julio César Rojas, la llaman &lt;em&gt;escena de máxima perturbación&lt;/em&gt;, la que corresponde a esta película es llena de emociones, gritos de libertad y por encima un inmenso respeto a la vida en medio del odio.
Los personajes, impecables, sobre todo los de Clive Owen y el sibarita de Michael Caine; llaman mucho la atención varios elementos de la "ciencia ficción", sí, entre comillas porque no distan para nada de una posible y eventual realidad. El David, de Miguel Ángel con una prótesis, el original del Guernica en un comedor, crudísimas imágenes de indocumentados, pero ninguno de ellos habla en español; varios guiños que hace el joven director mexicano que se ha ganado un alto lugar en las ligas mayores del cine. No es más, mírenla, disfrútenla aunque sea tan estremecedora y penumbrosa.

&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/127012/dtop3_2_1280x1024.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/29405/dtop3_2_1280x1024.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-116889100920808758?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/116889100920808758/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=116889100920808758' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116889100920808758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116889100920808758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/01/tan-cerca-como-el-2027.html' title='Tan cerca como el 2027'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-116862273290085626</id><published>2007-01-12T11:44:00.000-05:00</published><updated>2007-01-12T12:25:32.933-05:00</updated><title type='text'>Hallazgos sin compartir</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/907823/guillermo_arriaga.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/912119/guillermo_arriaga.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;strong&gt;Y bueno, comenzó el año hace muchos días y no había ni tocado el blog, no por la desidia que se acumula en los finales y comienzos, el silencio de alguna manera se encajonó con dos palabras: incapacidad y convalecencia, qué horribles son. Un poco más de un mes en el que estaban prohibidas las caminatas largas, las escaleras, la bicicleta y la natación. Pensé que sería terrible porque nunca había permitido que hasta la más dura de las gripas me tumbara a la cama, siempre me he hecho la boluda con cualquier malestar, pero ésta era obligada, institucionalizada además quirúrgicamente. ¡Y ahora qué voy a hacer si no puedo andar de un lado para otro el día entero! Me iba enloqueciendo de sólo pensar que estaría 30 o más días “en reposo”, pero ahora los agradezco con toda el alma, por varios hallazgos, por reencuentros y maravillosas coincidencias. Leí, bastante, no todo lo que pretendía, pero leí varios libros que tenía por ahí arrumados sin poder tocar. Disfruté otro tanto de pelis que también había dejado a un lado por ene cosas, mis alumnos, las clases y demás. También llegaron a casa unos títulos nuevos, que como dicen los españoles, me pusieron a flipar. Lo mejor… terminé la primera versión de un guión de largo que comencé a mitad de año y rondaba en mi cabeza sin poderme sentar en paz con el fin de terminar, y sí, esa primera versión ya hasta tiene fecha y número en derechos de autor. Si olvido esto, me acribillan, los amigos llegaron de visita y fue hermosa su compañía, la complicidad, el cotorreo, las flores y las frutas, las demostraciones de amor, al fin y al cabo. Entonces no puedo dejar a un lado y sin nombrar, sin compartir, esos agradables encuentros. Cine: una película fantástica, brutal, dos asombrosos personajes que no dejan respirar bien, está catalogada como un thriller psicológico y evidentemente lo es, sin dudarlo hay que mirarla y volver a saborear el “dulce duro” y amargo que nos entrega David Slade, con su &lt;em&gt;Hard Candy&lt;/em&gt;, &lt;/strong&gt;&lt;a href="http://hardcandymovie.com/"&gt;&lt;strong&gt;http://hardcandymovie.com/&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt; De veras, es tan buena que sigue rondando en mis recuerdos y hace más de un mes la vi.Otra, o mejor otras que incluyen a un maravilloso dúo: Alejandro González Iñárritu y Guillermo Arriaga. Confieso que de manera pirata llegó a mis manos &lt;em&gt;Babel&lt;/em&gt;, pero la tentación de verla antes del estreno pudo más que el eterno respeto que siento y sentiré por los narradores de historias. &lt;em&gt;Babel &lt;/em&gt;perfecciona la propuesta narrativa de estos dos creadores, trípticos alrededor de un hecho, por lo general, el más absurdo, aquello que hemos escuchado tanto, estar en el momento y en el lugar equivocados nos puede cambiar el rumbo total de la vida, el sino, las estrellas que iluminan una flecha u otra, la mujer mexicana que cuida a los hijos de Brad Pitt lo dice con mucho dolor, algo así, no soy mala mi niño, el problema es que cometí un error muy grande; como el error de la escopeta en los niños en Marruecos, o como el sino que se desmiembra en el momento del choque de &lt;em&gt;Amores Perros&lt;/em&gt;, y el otro choque en &lt;em&gt;21 gramos&lt;/em&gt;, o los disparos que matan a Melquíades Estrada en la película de Tommy Lee Jones, con la inconfundible narrativa de Guillermo Arriaga.Qué bueno es poder nombrar con tanto orgullo a latinos que alcanzan cada vez peldaños más altos. Se perfecciona Arriaga en su estructura que recuerda a &lt;em&gt;Rashomón&lt;/em&gt; y a&lt;em&gt; Pulp Fiction,&lt;/em&gt; pero la reevalúa; se perfecciona también González Iñárritu y suena mucho en el Óscar, nos da paso a los otros, ¿y por qué no?, pensamos. Tal vez no sea descabellado, hay proyectos e historias que se hicieron el año pasado y su factura no tiene nada que envidiar, al contrario, muchísimo para mostrar. Antes de la operación pude estar algunos días en el rodaje de &lt;em&gt;Perro come Perro&lt;/em&gt;, de Carlos Moreno, de esa película se hablará y bastante, un guión como pocos, la historia es tan brutal, tan verdad, que no deja parpadear. También pude ver apartes de un primer corte de &lt;em&gt;Otros&lt;/em&gt;, de Óscar Campo, cada plano es tan perfecto que produce un éxtasis similar a las imágenes de &lt;em&gt;2046&lt;/em&gt;. Pero de esas películas aún no se puede hablar, por eso retomo a los mexicanos, hoy estrenan la de Cuarón, los trailer invitan a momentos demasiado sórdidos y demasiado cercanos aunque se presenten como ciencia ficción. Y seguramente dentro de muy poco Arriaga nos presentará la versión en cine de su novela &lt;em&gt;El búfalo de la noche,&lt;/em&gt; de amores extremos, de soledades en una de las ciudades más grande del mundo, caminé de nuevo por el D.F. mientras leía esta novela. Guillermo Arriaga vendrá al Hay Festival, toca casi perseguirlo ahora que estará en Cartagena, hablar con él para que nos cuente sobre sus experiencias porque ya es premio de guión en Cannes y seguramente con Babel acariciará la gran estatuilla dorada. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/279756/WW8302_4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;No quiero extenderme y ya lo estoy haciendo, claro, hubo bastante tiempo y mucho por hacer, por escuchar, como el dulce Jorge Drexler con su Eco, su Deseo y la Fusión, y más por ver, otra que no puedo dejar de nombrar, mi hermana llegó con un encargo que le había hecho, la última película de Wim Wenders, con Sam Shepard y Jessica Lange; el más papacito de los dramaturgos y su esposa, la divina y súper actriz. Tiene toda la atmósfera que recuerda París Texas, infaltable, hay que verla y volverla a ver: &lt;em&gt;Don’t come Knocking&lt;/em&gt;. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/412783/106444980_c91eae4a75.jpg"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/320/125853/106444980_c91eae4a75.jpg" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Y para no alargarme, los últimos días, cuando “levantaron el castigo” y me dieron de alta, salí corriendo para la dichosa Bogotá, cómo es de rico caminar cuando las calles están casi despobladas, con la luna llena del 1 de enero y los cielos de azul enorme que me recibieron en la avenida Jiménez que no me canso de caminar y volver a caminar, con el viento frío que se desprende desde Monserrate. Cómo te quiero ciudad loca, lluviosa, gris y helada, cómo te sigo extrañando, aún no entiendo cómo fui capaz de abandonar tus calles después de tantos años de tu confabularme con tus aires… No más, la nostalgia de nuevo. La próxima será mucho más corta y con nuevas brisas.

&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/187401/106444980_c91eae4a75.jpg"&gt;&lt;/a&gt;
&lt;strong&gt;

&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/859/3230/1600/907823/guillermo_arriaga.jpg"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;

&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;






&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-116862273290085626?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/116862273290085626/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=116862273290085626' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116862273290085626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116862273290085626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2007/01/hallazgos-sin-compartir.html' title='Hallazgos sin compartir'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-116569941075237530</id><published>2006-12-09T16:06:00.000-05:00</published><updated>2007-08-01T17:22:36.618-05:00</updated><title type='text'>Para no olvidar</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Abrazo &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;
Bobos &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
Convivencia &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
Delincuencia &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
Enfermedad &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
Fat-free &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
Guerra
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Homenaje
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Intimidad
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lujo
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Memoria
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nuevos ricos
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ortografía
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Peste
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Rencor
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sentir
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Timidez
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Veneno
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Whisky
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Zapatos &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;

Me apropio de sus &lt;em&gt;Palabras Sueltas&lt;/em&gt; para no permitirme el olvido. Si tuviera que definir con una sola frase, inmediatamente sentiría el inmenso y cálido &lt;em&gt;abrazo&lt;/em&gt; que brinda Héctor Abad Faciolince con su nuevo libro &lt;em&gt;El olvido que seremos.&lt;/em&gt; Pero ese abrazo pleno de ternura en cada palabra, llena también de mucho dolor, desazón y lágrimas; porque de su más pura&lt;em&gt; intimidad&lt;/em&gt; se devela la espeluznante radiografía de la &lt;em&gt;enfermedad&lt;/em&gt; que se nos ha inoculado con demasiadas V en el diccionario: violencia, virulenta, viperina, &lt;em&gt;veneno&lt;/em&gt;… y si continúo no podría detenerme.
Comencé a leer a Héctor Abad Faciolince hace algunos años porque imaginé que era el hijo de Héctor Abad Gómez, su magnicidio causó un impacto en casa porque mis padres, los dos ligados a la salud en varios aspectos, rechazaron por completo lo que sucedió y también, lamentablemente, vislumbraron lo que se desencadenaría en Colombia a finales de los noventas. Aunque ya ni para qué se nombran décadas porque parece como si no tuviéramos cómo cuantificar ni clasificar tanta &lt;em&gt;guerra &lt;/em&gt;que nos circunda como si fuera nuestra eterna &lt;em&gt;peste&lt;/em&gt;.
La curiosidad y luego la fascinación por Rodrigo y Susana, sus &lt;em&gt;amantes furtivos&lt;/em&gt;, me llevó a leer con avidez a Abad Faciolince y a esperar con ansiedad sus nuevos títulos. Con esta &lt;em&gt;memoria&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;homenaje&lt;/em&gt; a su padre donde le declara un amor inenarrable, se reafirma, qué digo, se consagra como el gran escritor, tiene mucha razón la amiga de la que habló en la entrevista que hace pocos días le hizo Álvaro García en el programa Primera Línea; Héctor Abad se convirtió en escritor para escribir este libro que acaba de publicar, porque nos evidencia tantas faltas de &lt;em&gt;ortografía&lt;/em&gt; que cometemos y nos dan ese “mal aliento de la escritura”, causado por manuscritos ahora invadidos por lenguajes de &lt;em&gt;nuevos ricos&lt;/em&gt; que son capaces hasta de buscar en “el súper” un corazón &lt;em&gt;fat-free&lt;/em&gt; libre de grasas, de carbohidratos, de mugre, y claro, de amor.
Abad nos hace &lt;em&gt;sentir&lt;/em&gt; en sus &lt;em&gt;zapatos&lt;/em&gt; para luego caer en cuenta que nos damos el &lt;em&gt;lujo&lt;/em&gt; de vivir en malsana convivencia con este país de &lt;em&gt;bobos&lt;/em&gt; donde a diario el perfecto abono de la tierra es el &lt;em&gt;rencor&lt;/em&gt; y la &lt;em&gt;delincuencia,&lt;/em&gt; que parecen ya los sinónimos perfectos para nombrar el lugar en el que nacimos.
No se quede entonces sentado cómodamente en el &lt;em&gt;olvido&lt;/em&gt;, asista de la mano de su hijo a esa conferencia que impartió Héctor Abad Gómez y que llamó “Epidemiología de la violencia”, con palabras y hechos de amor y ternura que lo llevaron a ese brutal silenciamiento por parte de quienes lo creyeron peligroso para conservar este absurdo continuismo de nuestros crímenes que se adhieren como sanguijuelas en la piel.
Aproveche que es momento de regalos y de dejar a un lado la &lt;em&gt;timidez&lt;/em&gt; para tomarse un &lt;em&gt;whisky&lt;/em&gt; con su padre, o con alguien que tenga esa figura para usted, dígale sin miedos que lo ama y si no es capaz de pronunciarlo, regálele este libro para que él piense que su cariño se acerca un poco a este inmenso acto de amor del escritor colombiano Héctor Abad Faciolince. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-116569941075237530?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/116569941075237530/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=116569941075237530' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116569941075237530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116569941075237530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/12/para-no-olvidar.html' title='Para no olvidar'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-116438196103895412</id><published>2006-11-24T10:06:00.000-05:00</published><updated>2006-11-24T10:26:01.053-05:00</updated><title type='text'>Mercury, 24 de Noviembre</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/y9H2JUPB2nE"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/y9H2JUPB2nE" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-116438196103895412?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/116438196103895412/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=116438196103895412' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116438196103895412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116438196103895412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/11/mercury-24-de-noviembre.html' title='Mercury, 24 de Noviembre'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-116406381704648926</id><published>2006-11-20T17:56:00.000-05:00</published><updated>2006-11-21T08:02:01.236-05:00</updated><title type='text'>Los Infiltrados</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/departedpre2.jpg"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/departedpre2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/x1pPHu2K6HCG6r59ztntabT6Djn2iOR4v860CclC53M-Z35GoCcRUjRDPfzGHZoL6h0u7tjqiah9OA0UbeP1qOTitIJapRv5dS_Aiiw-xuppoQysryldopM3w.jpg"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/x1pPHu2K6HCG6r59ztntabT6Djn2iOR4v860CclC53M-Z35GoCcRUjRDPfzGHZoL6h0u7tjqiah9OA0UbeP1qOTitIJapRv5dS_Aiiw-xuppoQysryldopM3w.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ccccff;"&gt;&lt;strong&gt;Nadie lo iguala, definitivamente. Cuando uno sale de ver una película de Scorsese dice, ésta fue, es la mejor. Pero siempre nos vuelve a robar las mismas frases en cada uno de sus estrenos. The Departed es Martín Scorsese en toda su extensión y mucho más. Si nos tiene acostumbrados a maravillosas bandas sonoras, ésta es insuperable. Si nos asombra con la dirección de actores como DiCaprio, en esta película nos deja con la boca abierta por su interpretación. Y qué se podría decir de cada escena de Jack Nicholson, quien además de hacernos carcajear con cada absurdo elemento que utiliza para crear su personaje, nos recuerda el horror que pudo causar el personaje que representó en The Shining, con el gran maestro del cine Stanley Kubrick.
La historia es narrada por uno de los personajes, a eso también nos ha acostumbrado el director newyorkino, pero son los guiños que termina haciéndonos a los enfermizos seguidores de su cine, de su autoría inconfundible en cada uno de los planos en los que claramente se nota la diversión, el tomarse la vida y lo que se hace con toda la calma y la inmensa sabiduría que es imposible pasar por alto. ¿Hasta cuándo tendremos que esperar que los grandes jurados de la academia le den el lugar y el tributo merecido a Martín Scorsese? Este año seguramente será igualmente nominado en no sé cuántas categorías y nos quedaremos esperando como siempre que la estatuilla quede en sus manos. Pero no importa si nos dejan con la rabia de cada año, lo claro es que muy pocos pueden estar a su altura, muy pocos, a pesar de la brutalidad y lo sórdidas que puedan ser sus historias, tienen esa capacidad soberbia para contarlas.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;
&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-116406381704648926?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/116406381704648926/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=116406381704648926' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116406381704648926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116406381704648926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/11/los-infiltrados.html' title='Los Infiltrados'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-116316856398899188</id><published>2006-11-10T09:11:00.000-05:00</published><updated>2007-01-19T08:00:47.233-05:00</updated><title type='text'>Más Pedacitos de Vida</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Y más alientos, nuevos alientos… Me gusta cuando me ataca el llanto en medio del recorrido del bus que me lleva a la universidad, como esta mañana cuando un bebé movía sus piecitos gordos y arrugados. Y entonces recordé que en quince días me operaran por vez primera y a partir del día siguiente cualquier posibilidad de concebir quedará en el olvido, ese dolor que reafirma las decisiones que tomé hace muchos años con ahínco, esa tristeza, también me gusta así duela. Me encanta hablar de la melancolía de Betty Blue, de los amores que a pesar de su inmensidad no pueden ser, y me gusta preguntarme todo el tiempo por qué. Me gusta cuando estoy llena de nostalgias y en la pantalla del celular aparece el nombre de uno de mis alumnos de Bogotá que un año después siguen llamando a decirme que les hago mucha falta y que les cambié la vida, en esos momentos entiendo por qué tomé las decisiones apresuradas e irreversibles que me trajeron de nuevo a casa después de más de quince años. Me gusta cuando otro de esos alumnos me trae algo, lo que sea en color morado, porque saben que me priva y que todas sus variaciones cromáticas hacen parte ya de mi misma. Me encanta ser profesora, aunque extraño mucho estar en grabando o filmando y mis persistentes trasnochadas frente al Avid enredando la pita de una y otra historia en la que realicé el montaje. Pero es que cómo se puede olvidar el rostro de un muchacho cuando descubre que él también puede contar historias y verlas en la pantalla, eso es imposible de no mirar. Cuando te dicen: “profe, decíme si esta frase no es la putería, me la inventé yo”, a mí se aguan los ojos y eso me fascina. Me gusta llorar como decía Oliverio Girondo, “A lágrima viva…Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca. Llorar de amor, de hastío, de alegría…Llorar improvisando, de memoria”… Me gusta cuando canto a todo pulmón y bailo sin que nadie note mi presencia, cuando escucho &lt;em&gt;El Romance de Curro, el Palmo&lt;/em&gt; y salen una a una las lágrimas y no puedo contenerlas, cuando la pantalla dice Fin y se me hincha el corazón de felicidad porque el cine existe y hago parte de él y sé hacerlo, cuando acabo una novela aunque sea tan triste como &lt;em&gt;En medio de ninguna parte&lt;/em&gt; de J.M. Coetze; cuando acabo un cuento, se lo leo a alguien y me dice: qué hacés y por qué no has publicado nada, y yo le digo que ya ni busco explicaciones, o que tal vez sean excusas, vamos a ver cuándo será el cuando. Me encanta cuando escribo un guión y lo imagino en la pantalla con mis amigos, con los que he caminado tantas cuadras, padecido y soñado porque ni las historias, ni la imagen se improvisan aunque para tantos sea un negocio más. Me gusta que Marlon Moreno me abrace y me diga que me quiere, que soy su parce, me gusta cuando hablamos de las historias que vamos a hacer juntos, y me fascina cuando me toma de la mano en un centro comercial atestado de niñas bonitas, que comienzan a escudriñarme porque no se acuerdan si soy actriz o qué y se preguntan qué hace semejante actor y semejante papacito abrazado conmigo, parroquiana x. Y entonces, claro, me pavoneo con todo. Me gusta, aunque también me pone muy nerviosa, cuando me doy cuenta de los errores en una peli o en la tele, sufro pensando en si me hubiera pasado a mí, pero me encanta recordar que sé, que el respeto está ahí, como el primer día, y que valen las pena tantos sacrificios. Me gusta cuando llega un mail de alguien que creías que te había olvidado, me gusta cuando te dicen que te aman aunque te hayas ido. Me gusta esperar, como ahora, que estrenen la última película de Scorsese, me gusta soñar que el próximo año cuando él haga el documental de los Rolling yo estaré cerca y tal vez por fin pueda verlos, Mick con todas sus arrugas salta en frente de mis ojos y me grita Satisfation y yo muero en primer plano por su boca exagerada. ¿Y por qué no? Esa pregunta me encanta, creo que a diario me la hago. Me encanta ir a rodajes de amigos y que me de envidia por no haber hecho parte de ese equipo, me repito que ya llegará el día aunque quién sabe cuándo, me encantan mis recuerdos de los viajes que he hecho, de los que voy a hacer. Adoro un buen amigo con el que no necesitas hablar mucho para saber qué quiere y qué está pensando, y también por qué no, reconocer a los enemigos, a los que no te quieren y te harán daño tarde o temprano, por eso me gusta escabullirme cuando los descubro al acecho, entonces los miro de frente y les digo: “sabes qué, me vales huevo, quedáte con tu rabia y mordéte”. Me fascinan los metros subterráneos de las inmensas ciudades como New York y como México, aunque sueñe que el Mío y el Transmi son buenos remedos. Me fascina cuando mi sobrino me pasa la sal para que le eche en la nalga y se la muerda porque está convencido que me la voy a devorar a pedacitos. Me fascinan las pecas en la nariz y el tono dulce de mi otro sobrino cuando canta villancicos. Me gustaría aprender a bailar tango tarareando a Calamaro en medio de humos y whisky barato en el bar de Madrid donde a ratos él se emborracha o en el Café Tortoni de Buenos Aires, que me espera aunque no lo conozca. Me encanta saber de memoria e imitar el acento enredado de Cortázar cuando lee el capítulo siete de Rayuela, me mata cuando Fito dice “la puta que los remil parió”, me encanta saberme también de memoria la banda sonora de Pulp Fiction y la de Natural born Killers, los diálogos de Reservoir Dogs, Gary Oldman cuando dice I´m disappointed. Me encanta leer sobre asesinos seriales, me fascinan los actores que me asombran y me atemorizan con esos personajes como Kevin Spacey, como De Niro, Vincent Cassel, como Marlon ahora que es Victor Peñaranda, como mi Gloria Calle que sigue enredando a varios, pero a mí principalmente. Me gusta soñar que el próximo año cuando vaya a Buenos Aires me encuentre en una esquina con Charly García y le cuente que el personaje principal de mi novela quiere ser como él, novela que sigo sin terminar y que me propongo ponerle fin ahora que estaré un mes fuera de circulación por la incapacidad que voy a tener, primera que acepto aunque ya me imagino el desespero que me dará desde la primera semana. Por eso están listos los dos guiones que no he terminado, los que voy a filmar, la madre si no. Me gusta imaginar que muy pronto estaré colgando los afiches de las películas que me gustan en mi casa nueva que se ha demorado eternidades en salir de obra negra y blanca, me gusta cuando me llaman mis pocos buenos amigos del distrito federal y me dicen qué onda, “tonces qué mi reina, a qué hora sales al pan”. Me gusta cuando recuerdo las paredes con graffitis de los más grandes y las sillas enchonchadoras en la Escuela de cine de San Antonio de los Baños, me gusta recordar al barman del que me hice amiga en la Zorra y el Cuervo en la Habana. Me encanta armar el seudónimo perfecto para los concursos de cuento y de guión, con los apellidos y nombres de mis escritores amados, de Abad Faciolince, de Bolaño, de Thomas Mann, de Gamboa y Chaparro Madiedo, que también padeció el canto de las ranas y el olor a mango en la escuela de cine fundada por Gabo. Me gusta pensar que voy a volver a la escuela para filmar una película allí, para charlar un rato con Machalsky y con Julio Rojas, para nadar en las madrugadas con las ranas acechando en el borde de la piscina… Seguro que vuelvo. Y por último, o mejor, por ahora, me gusta que mis alumnos hagan este ejercicio para que no se les olvide qué es lo que quieren y lo defiendan por encima de todo, me gusta que Andrea lleve varios me gusta en su chip de chocolate, me gusta cuando llegan a la oficina y me dicen: “profe, ya terminé el ejercicio de la empelotada” y se lo vengo a leer a usted, pero a nadie más”. Me gusta cuando ríen por el cuento de “la mirada de flashback”, sólo ellos me entienden, sólo yo puedo payasear tanto con la sola idea de encantarlos…
&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;



&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-116316856398899188?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/116316856398899188/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=116316856398899188' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116316856398899188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116316856398899188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/11/ms-pedacitos-de-vida.html' title='Más Pedacitos de Vida'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-116169615629851032</id><published>2006-10-24T08:15:00.000-05:00</published><updated>2006-10-24T08:22:36.316-05:00</updated><title type='text'>Si nos hubieran mentido...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 425px; CURSOR: hand; HEIGHT: 284px; TEXT-ALIGN: center" height="222" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/marilyn%20copy.1.jpg" width="336" border="0" /&gt;Lo intenté, juro que lo intenté. Ahora lo recuerdo todo, ahora lo sé, Norma Jean es Marilyn, Marilyn soy yo. Setenta y tres, setenta y tres años después. ¿Quién borró casi cuarenta años de mi memoria?, ¿quién me encerró en este lugar? ¿Dónde estás Gladys? Me has dejado sola como esa mañana que me está martillando los recuerdos. No me dejes mami, no te vayas mami. ¡No llores!, me dijo. Te compré una muñeca, pero no es tan bella como tu. Ven con papá, ven te acuno para que duermas en tu sofá de terciopelo azul, mi muñequita. ¿Por qué te fuiste Gladys?Seis de agosto de 1962, adiós. Todos han muerto, hasta Joe, mi Joe y cada una de sus rosas rojas en mi tumba. ¿Por qué siento la vida acercándose, cuando todo lo que quiero es morir? ¿Por qué tengo que seguir viviendo para sentir que por sólo pedirles amor, ellos murieron. ¿Yo los maté? Lo sé, hice hasta lo imposible para llamar la atención, pero  juro que en verdad quise ser una mujer como cualquier otra; como mis vecinas, como una de esas mujercitas que se quedaban toda la tarde en el parque mirando a sus hijos jugar y parecía como si no les preocupara nada. Seguramente alguna vez se miraron al espejo queriendo ser como yo. Soñaron  con arrancarme a pedazos mi vida, ¡mi vida!, ¿alguna vez tuve vida? Ponte el disfraz. ¿Cuál? ¿El de la actriz que iba a clases con Lee?, ¿el que me regaló mamá?, ¿el que fabricó John, el de Joseph, el de Billy? ¿Cuál me quedaba mejor Norman? No te llamé porque no pensaba morir, tú lo dijiste: La muerte ya estaba detrás de mi cuando compraron mi angustia por unos pocos centavos. Ellas, ellas siempre pensaron en mí como en una enemiga, una puta, la p-u-t-a enemiga. Nunca imaginaron que lo hubiera cambiado todo por ser Rose, Betty, Louise, una común y corriente, tener hijos, esperarlo en casa, en mi casa. Pero finalmente nunca tuve nada. Quería ser su muñeca. ¿De quién?, de uno de ellos, al menos uno que hubiera logrado mirarme como su mujer y no como una máquina de producir orgasmos en hombres y mujeres, la máquina de follar.  Cuando Bukowsky escribió ese cuento, debió pensar que mi cara era la perfecta para su maldita muñeca. Quise tener amigos, amigas, pero no, para todos era una amenaza; la más bella amenaza. ¿Por qué no funcionó mi Jimmy, ¿me querías en la jaulita de cristal?;  Joe, mi amado Joe, mi bateador Yankee; Arthur, inteligente Arthur, dramaturgo Arthur, yo la bella y tú, el más grande dueño de la palabra; Frankie, mi gran voz, tampoco estás ya; John y Robert; esa historia de Cenicienta que ni yo misma me creí. ¿Por qué no funcionó? También hice lo inimaginable para vivir totalmente anónima, pero no lo logré. De todas maneras, hace mucho tiempo no soy lo que yo misma diseñé. Ben, ¿por qué te fuiste tan rápido? Me fabricaron: "eres la muñeca irrompible, intocable, perfecta y de porcelana pura". Querían agarrar mi mejor tajada, como si me pudieran trozar, así como rasgaron mis vestidos, me resquebrajaron el alma. ¿Y ahora cómo recojo estos pedazos? ¿Quién le va a creer a esta mujer que fue el maniquí rubio de labios rojos, con piel de vainilla y leche fresca? ¿Cuerpo?: encorvado y fofo, manos regordetas que tiemblan enfermas, piernas cansadas que ya no me pueden sostener sin ayuda y ¿mi rostro?, se quedó buscando los recuerdos que ellos me prestaron y luego me robaron. Me desaparecieron. ¿Quién me desapareció? La vida sigue acercándose, cuando todo lo que quiero es morir. Marilyn murió, pero Norma sigue aquí, ahora sí somos iguales Gladys, las dos estamos encerradas, atadas. Joe ya no vendrá a derrumbar este lugar ladrillo a ladrillo. Dame tus anfetas mamá, porque no encuentro mis tranquilizantes. Bórralo todo nuevamente, no quiero recordar. No quiero ser Norma Jean, no quiero ser Marilyn. ¡No quiero ser! ¿Por qué no me quedé estacionada en mi tranquilo olvido? Seis de agosto de 1962, seis de agosto de 1999, adiós, goodbye, adiós. ¿De qué me sirven estos retazos de vida prestada? Ya quiero descansar. Nunca existió libro de ningún color. Era mentira, como toda yo; yo: la mentira. Ahora sí lo voy a lograr. No quiero que la vida se me acerque, cuando todo lo que quiero es morir. 1999.
&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-116169615629851032?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/116169615629851032/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=116169615629851032' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116169615629851032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/116169615629851032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/10/si-nos-hubieran-mentido.html' title='Si nos hubieran mentido...'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115913024959340175</id><published>2006-09-24T15:18:00.000-05:00</published><updated>2006-09-26T15:29:28.683-05:00</updated><title type='text'>Cobro De Sangre</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;Hace mucho rato no sentía deseos tan inmensos de memorizar las frases de un libro, por eso a continuación lo copio, para llevarlo siempre en la mente, también para hacerlo igual de próximo a quien se acerque a estas páginas “colgadas” en la red.
Las palabras certeras y asombrosamente cercanas a una y otra bitácora de travesías, pertenecen a &lt;em&gt;Cobro de Sangre&lt;/em&gt;, novela escrita por Mario Mendoza en 1994. Si encontrar la libertad en los libros es la meta de personajes como el viejo Ezequiel, Bahamón y el propio Samuel Sotomayor, la alcanzan para nosotros los lectores aunque ellos terminen consumiéndose en sus deprimentes encierros. Qué buena historia es Cobro de Sangre, su recorrido por la infamia de este país que se intenta con tanto ahínco olvidar es muy afín a las últimas frases de Oro Nazi en Argentina, un extraordinario documental que hace pocos días pude ver, no las recuerdo exactas pero alcancé a anotar algunas pocas, “tal vez la memoria de una sociedad sea una gran cantidad de imágenes superpuestas hasta que olvidamos la original”.
Entonces, para que no olvidemos, me atrevo a literalmente copiar al bogotano y también extraordinario escritor Mario Mendoza:

“Y su columna vertebral se estremeció en una corriente de júbilo y se dijo que todo en la vida estaba bien y era bienvenido, la amargura, el deterioro físico y la muerte, el sexo y la amistad, la desdicha y el desamor, las frases con las que le decimos adiós a alguien que hemos amado con locura, el olvido, el sol, las olas chocando contra nuestros cuerpos, la risa y el llanto, las palabras murmuradas entre las sábanas, las caminatas solitarias a altas horas de la noche por ciudades frías y fantasmales, la traición de quienes creíamos que jamás nos harían daño, los bajos sentimientos de aquellos que nos acompañaron buena parte del camino, las manifestaciones de amor y de pasión, los insultos y los elogios, la ira y la frustración, el deseo, la carne, el instinto, los vicios, la ternura, la caridad, los ojos de quienes nos han amado y los de quienes nos han detestado, la música, el aire, la envidia de aquellos que han querido destruirnos, la maledicencia de quienes sólo buscaron nuestra ruina, las noches de insomnio que parecen interminables y las de lujuria que parecen breves instantes de placer perdidos en la oscuridad de nuestras habitaciones o de habitaciones ajenas, las preguntas de quienes no entendieron por qué nos alejábamos de ellos, los regalos olvidados en rincones polvorientos, las cartas de nostalgia que nos escribieron quienes nos extrañaban y las cartas insultantes de quienes terminaron odiándonos con furor, la desesperación, la angustia, la impotencia, la infinita tristeza, el abandono, la crueldad, la mentira, la ignominia, las heridas que nos infligieron cuando éramos niños y no podíamos defendernos, las despedidas definitivas en cuartos habitados por enfermedades terminales, esos abrazos que les dimos a aquellos que estaban prontos a morir y que sabíamos que jamás volveríamos a ver (con cuánta dulzura dimos esos abrazos), el mareo y la depresión que parecen insoportables cuando acompañamos a esos seres queridos a la tumba, su recuerdo que nos persigue permanentemente y en cualquier lugar, las pésimas decisiones que vimos tomar a nuestros amigos en medio de crisis que también nos dolían a nosotros, la infinidad de veces que fuimos insultados, mancillados, vilipendiados, incomprendidos, calumniados, todo, todo, todo, todo era bienvenido, por la sencilla razón de que todo eso nos había sido dado para transmutarlo, para modificarlo en una sorpresa mayúscula, en una exaltación suprema que sólo hasta ahora Samuel entendía: la conciencia de estar vivo, la inmensa dicha de existir, de ser una brizna de materia revoloteando por el universo antes de perderse en los desconocidos laberintos de la eternidad”.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.literaturas.com/mariomendoza.htm"&gt;http://www.literaturas.com/mariomendoza.htm&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115913024959340175?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115913024959340175/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115913024959340175' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115913024959340175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115913024959340175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/09/cobro-de-sangre.html' title='Cobro De Sangre'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115835560582522250</id><published>2006-09-15T16:11:00.000-05:00</published><updated>2006-09-15T16:29:35.603-05:00</updated><title type='text'>Nuevo adiós: Nueva Melancolía</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/g1_u5137_Fallaci1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/g1_u5137_Fallaci1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;"Confío en que seas un hombre como siempre lo he soñado, dulce con los débiles, feroz con los prepotentes, generoso con quien te quiere, despiadado con quien te manda." &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;"Nunca dos desconocidos que compartieron el mismo cuerpo fueron &lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/quadroFallaci-thumb.jpg"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 229px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" height="230" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/quadroFallaci-thumb.jpg" width="220" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;recíprocamente tan desconocidos ni estuvieron tan lejos el uno del otro." &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Oriana Fallaci&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Ya es tan cotidiano que se convierte en uno de los primeros argumentos universales, de ahí parten miles de historias, pero cuando está en frente, duele como la primera vez, por eso te pasas intentando un buen rato de la vida aprender cómo poder aceptar que alguien deje de existir, pero tal vez nunca lo logres, el remezón es muy fuerte cuando ese alguien es quien precisamente de forma directa o no, ha dejado una huella en tu existencia. Ella nunca imaginó toda su influencia en mí, pero ahí ha estado siempre presente. Es más, ha sido tan fuerte que hace poco cuando la prensa se volcó a acusarla ni siquiera me tomé la molestia de mirar los periódicos porque quería conservar &lt;span style="color:#ffffff;"&gt;intactas su imagen y sus letras.
Ayer murió la escritora e inigualable periodista Oriana Fallaci y en verdad qué nostalgia tan grande la que revuelca cuando muere un ser&lt;/span&gt; que marcó de alguna forma la existencia, los sueños, los propósitos. Por culpa de la historiadora Margarita Garrido, que para mi gran fortuna ha sido la gran maestra en muchísimos aspectos de mi formación profesional, tuve por primera vez en mis manos el libro &lt;em&gt;Entrevista con la historia&lt;/em&gt; y al leerlo quedé completamente convencida que quería ser como Oriana Fallaci. Después fue imposible dejar de leer la gran mayoría de sus obras. Ahora entonces, ¡valga la pena por algo!, recordarán sus agudas frases, sus inteligentes aseveraciones y preguntas; y valdrá la pena entonces que lleguen reediciones de uno y otro de sus grandes textos para que podamos recordar a Oriana Fallaci por su aguerrida tinta que hoy se enluta y nos entristece por completo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Oriana_Fallaci"&gt;http://es.wikipedia.org/wiki/Oriana_Fallaci&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115835560582522250?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115835560582522250/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115835560582522250' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115835560582522250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115835560582522250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/09/nuevo-adis-nueva-melancola.html' title='Nuevo adiós: Nueva Melancolía'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115688272649623626</id><published>2006-08-29T15:17:00.000-05:00</published><updated>2006-08-29T15:18:46.510-05:00</updated><title type='text'>Freddie Mercury, Love Of Our Life</title><content type='html'>&lt;embed  width="448" height="365" src="http://www.ifilm.com/efp" quality="high" bgcolor="000000" name="efp" align="middle" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" flashvars="flvbaseclip=2767427&amp;playlisttype=favorites&amp;playlistid=azulquitapenas"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115688272649623626?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115688272649623626/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115688272649623626' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115688272649623626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115688272649623626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/08/freddie-mercury-love-of-our-life.html' title='Freddie Mercury, Love Of Our Life'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115644992654232484</id><published>2006-08-24T14:47:00.000-05:00</published><updated>2007-08-01T17:17:02.055-05:00</updated><title type='text'>¡Y qué son veinticinco años!</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/viernes%20com??n.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="194" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/viernes%20com%3F%3Fn.jpg" width="332" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt; &lt;strong&gt;Viernes Común. Jorge Botero Luján&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;
&lt;/span&gt;
&lt;span style="color:#ffffff;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/el%20negocio%202%20jorge%20botero%20luj??n.jpg"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/el%20negocio%202%20jorge%20botero%20luj%3F%3Fn.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;
















&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jorge Botero Luján
El negocio&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;A Orly, que me lo contó…

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-Nunca voy a poder olvidar el terror en su rostro.
-¿Qué decís, Martín?
-Nada hermano, aquí pensando muy duro. Más bien sígame contando lo de sus grabaciones. ¿Usted sí hizo lo que quería, no? Siempre payaseando, no hacía más, tan bacano. Se la pasaba cantando, es que yo me acuerdo que siempre fue el centro de atracción. Y mire, lo logró.
Falta, falta mucho, le dije. ¿Qué era lo que había pasado con Ortega en estos veinticinco años? En su rosotro había tanto dolor, y cómo no iba a estar allí, era más que el máximo dolor, más que miles de culpas que no encontraban jamás la calma.
Veinticinco años después de graduarnos del colegio, nos habíamos citado. Primera regla: nada de mujeres, mucho, pero mucho trago y juerga hasta el amanecer, celulares apagados y desayuno en donde siempre, la 42 con “transmi”, porque ya “la Caracas” había quedado en el olvido, como tantas cosas de nuestras historias.
Ocho en punto y sin falta en el salón alquilado por el gordo Zabaleta, ahora el súper abogado y representante a la cámara, quién iba a creerlo, el gordo era el más idiota de todos, lo llevábamos a toda parte como si fuera el comodín. Me acuerdo una noche que nos fuimos de putas y lo dejamos cuidando los carros afuera, cuando salimos, casi seis horas después, estaba lívido y tieso, pobrecito el marica, tiritaba del frío, pero firme, preparándose ya para prestar el servicio militar que un año después lo retornó a casa con medallas y honores.
La reunión y el desparpajo avanzaban y con ellos la desfachatez para contar secretos bien guardados desde hace muchos años. Algunos ya estaban barrigones, tenían dos o tres hijos y la mayoría ya íbamos en el segundo o tercer matrimonio.
¡Quién se lo iba a imaginar!, me volvió a decir Martín Ortega. -Cada vez que lo veo en cine o en televisión, me da un orgullo el berraco, de verdad, no le miento. A todo el que esté cerca le digo que estudiamos juntos, que lo conozco desde que era un peladito.
-¿Y usted qué Martín? ¿Estudió odontología, no? Eso era lo que usted decía que iba a ser.
Martín balbuceó algo inentendible, sólo muchas horas después le pude comprender.
-Desde hace veinticinco años sueño con ese rostro de horror.
-¿Entonces qué?, dijo el gordo, ¿me imagino que les gustó el salón, o no? Ni se les vaya a ocurrir decir nada, y eso que no les pude traer a las niñas de La Piscina para una funcioncita, pero si quieren nos vamos para allá, la mesa está servida pa’lo que quieran generación 80.
-Ni pu’el putas, gritó Abello, el cirujano que ahora se ufanaba porque sus mejores clientas eran modelos y actrices. -No viejas, dijimos y es no viejas, además que voy a andar entecándome con esas perras, si todos los días tengo las qué mamacitas.
-Uy, cuidado que habló el de mejor familia, le dijo el gordo dándole una palmada ni la verraca en el hombro. -Diga la verdad Abello, de seguro Eduardo ya pasó por sus manos.
-Pues aún no ha tenido el placer. Repliqué yo, sin dejarlo respirar. Además cuándo y cómo, si el Abello por ética no le hace ni la consulta a los meros machos.
Todos soltamos la carcajada, menos Martín que ya comenzaba a preocuparme. Sus ojos parecían dos bolsas a punto de estallar a borbotones.
-¿Qué es lo que no podés olvidar hace veinticinco años, Ortega?
-¿Se acuerda de la rumba de grado?
-¿Y cómo se me va a olvidar? Su papá le regaló un Zastava verde último modelo y esa noche todo el mundo lo jodió para que le prestara el carro, hasta yo me di la vueltica. ¡Qué borrachera tan tenaz la que nos pegamos!
-Sí, demasiado licor, no he debido nunca salir Martín, nunca.
-No, peda la que me pegué yo, dijo Bernal mirando el celular. Tenía hasta el momento diez llamadas perdidas de su tercera mujer. -Ahí perdonarán la interrupción pero es que como dice Lucía, mi hija…
-¿La que tiene 20 añitos?, le preguntó Jorge Carrasco, que ahora es profesor en una prestigiosa universidad y se la pasa queriendo encontrar el amor de su vida en sus alumnas veintitantos años menores que él.
Bernal borró su sonrisa en dos segundos. -¡Ni se le ocurra Marica, a mi niña ni se la presento, qué tal! Volvió a sonarle el celular. Qué mujercita tan intensa esta que me conseguí, ahora cuando llegue seguro que le ha echado candado a la puerta, me tocó buscar donde dormir.
-Hágase el pendejo Bernal, que yo el otro día lo vi en qué rumbota con la vieja esa, la amigovia que tiene hace como quince años, ¿cómo es que se llama? ¿Tatiana?
Bernal se quedó callado, pensando seguramente en el amor que siempre ha tenido a centímetros de su mano, y quién sabe por qué lo ha dejado en los mismos términos.
El gordo le echó mano a Ricardo Bernal, pero seguramente por proteger a Tatiana que ha sido su amiga desde que eran niños y para los dos el tema tiene carácter de intocable.
-El calor es mejor calmarlo con ésta dieciocho años amigos míos, dijo el gordo Zabaleta, mientras colocó en la mesa el whisky que fue pasando de boca en boca sin temor a ningún tipo de formalismos.
El licor hizo que Martín dejara escapar unas cuantas lágrimas, intentó disimularlo y cuando iba a preguntarle de nuevo, alguno interrumpió.
-Ahora, sí, llegó la hora de la verdad huevones.
Para ser más exactos, era nada menos y nada más que Fabián Rosero. Le decíamos el sapo, porque siempre estaba listo en primera fila. Su confesión nos dejó locos, pero jamás nada, como lo de Martín.
Nadie se imaginaba que Rosero con esa cara de idiota regalado y chupamedias, resultara siendo el primer promotor del negocio que montaron con los exámenes finales de sexto.
-¿En serio? ¿Fuiste vos? No jodás, no te creo.
Seguía siendo tan flaquito, feo y bajito como antes. Por eso fue que el Gordo Arizabaleta se aprovechó, y entre los dos montaron el negocio, según las nuevas cuentas, el propio Rosero le propuso al gordo todo. Arizabaleta cayó al piso porque no se aguantó la risa, nos contó cuando el solapado de Rosero se metió debajo de la reja del cuarto donde hacían los esténciles de las pruebas. ¡Ah, negocio el que se montaron el este par! Martín sonrío, tal vez acordándose que él también había caído redondito, fue del que más se aprovechó el gordo. ¡Claro, como Martín era el de más billete del salón!
-¿Entonces? ¿Cómo así que tenés un consultorio pequeño en el Restrepo y cobrás cagados tres mil pesos por calza? Pero seguro montaste el súper consultorio en el norte donde sí cobrás de verdad. No, ¿para qué?, me dijo. Si vivo ahí a la vuelta. Claro, en el apartamentazo, mínimo tenés hasta tu edificio propio, no digás huevonadas.
-No hombre, vivo en arriendo, es pequeñito el sitio en donde vivo. Con lo que gano no alcanza para más.
Los de la generación 80 se callaron, sin darle crédito a Martín Ortega.
-¿De qué hablas pajudo?, le dijo Arizabaleta. Si tú papá hasta hace un mes estaba en la corte suprema y tenía uno de los mejores sueldos, ahora vos, hijo único, heredero, niñito consentido de papá y mamá, ¿te las vas a venir a dar de abogado de los pobres? ¡A otro güevón con eso!
Todos miramos a Martín, esperábamos explicaciones. Pero tal vez, ninguno se imaginó siquiera la clase de historia que nos iba a contar.
El silencio inundó el salón mientras el rostro de Martín se dejaba ahora sí invadir por las lágrimas que se lo estaban carcomiendo desde que llegamos al salón. Y habló, habló sin parar hasta dejarnos a todos en el asombro completo.
-Esa noche que nos graduamos tomé de todo, ya cuando estaba mamado de que todos quisieran darle vuelticas a la cuadra en mi carro, me volé sin decirle a nadie. Abrí las ventanas y no me importó que comenzara a llover y a mojarse el carro. La lluvia caía sobre mi rostro y yo saboreaba las gotas como si estuviera todavía bebiendo licor. Cerré los ojos, en la autopista, ¡qué imbécil!, sólo a mí, claro, totalmente borracho, se me podía ocurrir hacer algo así. Los abrí de nuevo por el tremendo golpe que cimbró en mis oídos dejándome sordo y mudo al mismo tiempo. Las manos de ese hombre se agarraron al parabrisas y su rostro, ese que no he podido olvidar hace veinticinco años, se quedo ahí, como prendido del vidrio, luego desgarró ese grito de dolor que me ha despertado casi todas las madrugadas en este tiempo. No sé si lo maté o no lo maté, hijueputa. Su cuerpo salió rodando hacia le pavimento y yo lo único que pude hacer fue salir embalado hacia la carretera, fui a dar a Girardot sin ni siquiera pensarlo.
A partir de ese momento me encerré a cumplir mi sueño de ser odontólogo. Muchas veces los vi a ustedes en la calle, pero me escondí, siempre pensé que apenas me vieran se me iba a notar de una toda esta mierda que tengo dentro. La semana pasada, hasta tuve el momento para esconderme, pero preferí que el gordo me alcanzara en plena plaza de El Rosario. Ni sé, seguramente porque ya no me aguantaba más este taco asqueroso que tenía en el cuerpo y en el alma, ¡maldita sea! No sabía si venir o no, no sabía cómo contarles esto que no me deja ni caminar en paz, pero lo tenía que hacer; tal vez, ahora cuando llegue al cuchitril donde vivo, pueda por fin gozarme la vista a un parque muy bacano que hay al frente, tal vez, al menos, pueda volver a dormir, como nunca lo pude hacer desde aquella noche hace veinticinco años, cuando finalmente logré escapármeles sin saber que nunca más alcanzaría la tal libertad con la que tanto soñábamos.


&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115644992654232484?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115644992654232484/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115644992654232484' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115644992654232484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115644992654232484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/08/y-qu-son-veinticinco-aos.html' title='¡Y qué son veinticinco años!'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115531775989426433</id><published>2006-08-11T12:26:00.000-05:00</published><updated>2006-08-11T12:35:59.896-05:00</updated><title type='text'>Marlon Moreno Solarte como el teniente Solórzano en Soñar no cuesta nada, de Rodrigo Triana.</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/marlon%20y%20vesga.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/marlon%20y%20vesga.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/marlon%20y%20manuel%20jos??.1.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/marlon%20y%20manuel%20jos%3F%3F.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/afichesonar.0.gif"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/afichesonar.0.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115531775989426433?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115531775989426433/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115531775989426433' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115531775989426433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115531775989426433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/08/marlon-moreno-solarte-como-el-teniente.html' title='Marlon Moreno Solarte como el teniente Solórzano en Soñar no cuesta nada, de Rodrigo Triana.'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115531714682238796</id><published>2006-08-11T12:15:00.000-05:00</published><updated>2006-08-11T15:16:16.803-05:00</updated><title type='text'>Soñar puede costar muchos encierros</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#999999;"&gt;No es porque Marlon Moreno Solarte sea mi amigo, mi parcero del alma y la persona que más falta me hace desde que regresé a Cali después de vivir durante más de quince años en Bogotá, si no que sin temor a caer en máximas exaltaciones por su mesura y su inteligencia al encarnar cada uno de sus personajes, que es lo que siempre ha caracterizado su histrionismo, el Teniente Solórzano en &lt;em&gt;Soñar no cuesta nada&lt;/em&gt; es eso, la templanza, la elegancia, es más, siento al igual que otros que me quedaron debiendo historia del teniente, quise verlo con igual cautela, de civil y millonario del alba al atardecer. Esperemos entonces la segunda parte que ya se murmura se filmará en muy poco tiempo, porque si hay tela para rato de dónde cortar es de la tan mentada y millonaria guaca de las FARC.
Ayer 10 de agosto de 2006 se hizo el preestreno en Cali del segundo largometraje de Rodrigo Triana, Soñar no cuesta nada, la producción es de Clara María Ochoa y el guión de Jörg Hiller basado en el gran tesoro de las FARC encontrado por un grupo de soldados a los que, vaya coincidencia, ayer se les leyó su sentencia, claro, a los que no escaparon y siguen disfrutando de lo que dejaron “un tanto abandonado” el Mono Jojoy y sus secuaces.
Lo mejor de la historia es que es muy divertida, hay más de un par de frases que se quedarán en la memoria cinematográfica de los colombianos durante mucho tiempo, es que así ya lo han dicho en uno y otro lugar, somos especialistas en reírnos a carcajadas de nuestros males; seguramente porque es mejor &lt;em&gt;llorar improvisando y de memoria, a lágrima viva&lt;/em&gt;, como decía Oliverio Girondo, que al otro día recordar y tener melancolías por lo que nos pasa, porque siempre el más ingenuo termina siendo el más pecador, como el personaje de Diego Cadavid.
En general hay una muy buena dirección de actores en &lt;em&gt;Soñar no cuesta nada&lt;/em&gt;, sin excepción, muy buenos todos los soldados, Juan Manuel Vesga, muy bien en su personaje, ¡qué inocencia tan cómplice la que logra con el espectador!, como cinéfilos entramos en el cuento y cuando vamos a juzgar no nos dejan, finalmente por qué, ¿acaso los que ahora los sentencian se metieron en los calzones mugrientos y malolientes de estos hombres a verdadero pan y agua durante tantos días, y todo para recibir la gran noticia de que para rematar su misión era encontrar a tres gringos? Mejor dicho, dejémoslo en punto suspensivos.
De una de esas tantas distancias y de muchas lunas atrás desempolvé una nostalgia de mi país, fue Ilona y su hermosa canción la que me hizo buscar archivo por archivo, porque sí, nos divertimos mucho con &lt;em&gt;Soñar no cuesta nada&lt;/em&gt;, pero después viene el sinsabor de todo lo que siempre nos hace falta por hacer y de todo lo que nos duele las historias sorprendentes de este país...
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#999999;"&gt;Nombre de mujer
concebida por hombre,
frontera cadenciosa
poblada de cafetos,
¡como dueles!,
!cómo te desangras!
¿Cómo permites que deje
tantas voces atrapadas en distancias?
Tus dos mares confabulados para que el sur comience,
se desmiembran en cadáveres.
¿A quién más piensas borrar de tus verdes cordilleras?
¿No te cansas de ver tantas bocas enmudecidas?
Las manchas escarlatas
se apoderaron de tu insignia
tus rostros se pintaron
con hastíos empolvados de nostalgias.
Te has puesto la máscara del oro
aunque hace ya tanto tiempo dejó de existir.
No me saques de un tajo el alma,
porque se quedó allá escondida,
jugueteando con el olor de los cañaduzales
que se enamora de las tardes opaladas.
¡No te me mueras!
¡no te me despedaces!,
ahora que estoy tan lejos
y ni siquiera puedo tocarte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;color:#999999;"&gt;Más información sobre &lt;em&gt;Soñar no cuesta nada&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://cafeguaguau.com/?p=180"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;http://cafeguaguau.com/?p=180&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;color:#999999;"&gt;&lt;a href="http://www.MARLONMORENOSOLARTE.blogspot.com"&gt;www.MARLONMORENOSOLARTE.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115531714682238796?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115531714682238796/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115531714682238796' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115531714682238796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115531714682238796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/08/soar-puede-costar-muchos-encierros.html' title='Soñar puede costar muchos encierros'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115428442279318698</id><published>2006-07-30T13:20:00.000-05:00</published><updated>2007-08-01T17:10:10.375-05:00</updated><title type='text'>Los Delirios de Adrián</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/losdeliriosdeadrian.8.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/losdeliriosdeadrian.8.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/cartograf.8.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/cartograf.8.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/retrato.8.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/retrato.8.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;“Así como todo demonio es un ángel que ha caído, todo ángel es un demonio que ha subido.”
&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;Alejandro Jodorowsky&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="font-size:130%;color:#999999;"&gt;
Mi amigo mexicano Raúl Esquivel me ha enviado un encargo que le hice desde el momento en que supe que mi inolvidable maestro de dramaturgia &lt;a href="http://escritores.cinemexicano.unam.mx/biografias/R/RENTERIA_villasenor_enrique/biografia.html"&gt;Enrique Rentería Villaseñor&lt;/a&gt; había publicado su primera novela Cartografía de Animales Celestes. No pudo conseguirme ésta, pero seguramente se dio a la tarea de desentrañar de la Gandhi o de El Sótano el siguiente título: Los delirios de Adrián.
Y la espera se convirtió en maravillosa caja de sorpresas. No puedo hablar entonces de Cartografía… Pero sería imposible no mencionar unas cuantas anotaciones sobre Adrián y sus delirios. Las sorpresas no son por la escritura agradable y trepidante que envuelve sin permitir descansos en la lectura, no. Era de suponerse que un dramaturgo, cineasta, guionista y poeta con la fuerza de Enrique Rentería, revelara igualmente sus agudezas en la narrativa literaria.
Adrián es un personaje con el que siempre nos hacemos cómplices, así no lo debamos hacer, aunque Gabriela, su hermana, tenga que emprender este viaje que recuerda un Road Movie creado por Peckimpah y Tarantino en espléndido conciliábulo; así nos parezca que Marilia a ratos se asemeje a una Medusa y en otros a una dulce mujer que por amor ha caído en la más desaforada de las pasiones.
Cada dura frase de Adrián se hace indeleble, cada una de sus iras se convierten también en iras del lector cuando habla por ejemplo de &lt;em&gt;las siete maravillas del mundo virtual,&lt;/em&gt; y cuando se enardece al entender &lt;em&gt;que hasta el pensamiento es amateur en nuestra época&lt;/em&gt;.
Adrián tiene sus razones para sus cóleras porque &lt;em&gt;el tiempo no regresa lo perdido, sólo te entrega algo distinto que se contempla con la ilusión de encontrar ahí algo que ya no es&lt;/em&gt;. Luego, cómo no unirse a él en su jugarreta detectivesca para lograr que Gabriela entienda hasta dónde puede llegar su amor por ella.
Es muy grato enrevesarte una tarde sin aceptar interrupciones de ningún tipo para escoltar la aventura de Adrián Alconedo, vale entonces, por la espera, por la sorpresas y por esta buena pieza literaria.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115428442279318698?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115428442279318698/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115428442279318698' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115428442279318698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115428442279318698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/07/los-delirios-de-adrin_30.html' title='Los Delirios de Adrián'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115334367405658142</id><published>2006-07-19T16:08:00.000-05:00</published><updated>2006-07-19T16:14:34.080-05:00</updated><title type='text'>Otra Expedición de Cronopios</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;Se podría apodar como un pastiche, o una forma de parafrasear a quien ha decantado en tantos momentos estos deseos de narrar, o simplemente como un pequeño homenaje de los tantos que ya se han hecho en su memoria, pero por aquí más o menos va... &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;A Raúl, y como es lógico, &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A Julio Florencio Cortázar.&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;OTRA EXPEDICIÓN DE CRONOPIOS &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;Yo tenía un cronopioamante y aunque él no quería darse cuenta, yo también era cronopio, o cronopia, ¿me podría decir Julio Florencio cómo se dice? Pero es que estaba tan obsesionado con la filosofía cronopiosa, que ya tenía el manual escrito y lo más grave era que un editor fama estaba convencidísimo de que se lo iba a publicar. Yo cruzaba los dedos para que mi cronopioamante no se fuera a convertir de la noche a la mañana en un fama. Después me tranquilizaba porque era imposible; ya estaba a un punto milimétrico de volverme igual de obsesiva. Bueno, el caso es que yo también creía que los ramos de rosas eran la cura de los insomnios, y cuando me ponía a hacerle coro al enormísimo cronopio me quedaba toda arrebatada, justo ahí, me ponía a hacerle coro enfrente de los ciclistas para que me atropellaran, pero qué me iba a importar si Louis estaba cantando y yo lo acompañaba con mi tralalá. Y así vivía yo sin llevar la cuenta de los días, hasta que le dio a mi cronopioamante por inventarse una expedición. —¿Pero de cuándo acá te dio por imaginarte un viaje tan raro? Eso más bien parece una expedición de famas, aunque nunca lo podrían encontrar. No, ya sé, tal vez las esperanzas que se quedan ahí ancladas como estatuas, ésas si deben de saber qué es eso que tú llamas, ¿cómo es? —“El lado oscuro de la pelvis”, cronopiamante. —No me digas así delante de tanta fama, que uno nunca sabe en qué hueco raro lo pueden ir encanando, allí donde seguro nunca se desbordan las cintas rosadas de las pastas de dientes. No, cronopio, más bien vámonos a jugar al cíclope y nos llenamos las bocas de flores y de peces. —No. Cronopiamante, tú en lo único que tienes que pensar ahora es en esas seis palabras. —Pero cronopio, después de esa película tan linda y de ese cronopio tan bello, donde lo que se ponían a buscar era el lado oscuro, pero del corazón, ¿para qué te vas a poner a encontrar el lado oscuro de la pelvis, si la pelvis es más oscura que el lado oscuro? —¿? —¿Cómo que no entiendes? Y entonces me puse a explicarle a mi cronopioamante algo que ni yo entendía, esto era peor que la vez que un amigo cronopio entró en crisis y creyó que la guía telefónica estaba llena de música y el piano lleno de azúcar, pero yo con tal de jugar al cíclope con mi cronopioamante, pues alguna cosa tenía que inventarle. Le dije que ahora sí iba a contar los días y que en menos de ocho, podría descifrar qué era el tal lado oscuro, ése. Seguramente iba a terminar dándome cuenta de que todo era un puro invento, para hacerme creer que yo era una cronopia que se había dejado influenciar mucho por los famas. Por eso me fui a la casa de una esperanza donde había muchos libros famosos de las famas, pero nada, estaba segura de que esto era un engaño típico de un fama desocupado, rico, y claro, poco poético. Salí de la casa de la esperanza con más oscuridad de la que ya traía: en ningún libro famoso, de ninguna fama, hablaban sobre el tal lado oscuro, ése, que ya comenzaba a darme rabia y peor, me tenía contando los días como si fuera una infeliz fama que todo lo programa y lo pone en verso, como si no hubiera dicha más extraordinaria que la de bailar con una flor y luego acostarse debajo de ella con toda la paz. Hasta ira reconcentrada me dio. Opté por hacerme la olvidadiza y no volverle a recordar a mi cronopioamante su desfachatada aventura. Pero mi cronopio insistió a tal punto que hasta se olvidó de que éramos amantes y ya no pensaba más que en su descubrimiento del lado oscuro de la pelvis. —¿Ya tienes la bandera lista? —No, no hay necesidad de bandera. Allí hay mucho cronopio que se enloqueció con las famas que se lo inventaron, ese es el por qué, que quiero descubrir. —¿Y si te enloqueces tú también? Allá no puedes llevar tus emparedados de expedición. —¿No vas a ir conmigo? —No, aquí te espero, si es que regresas. Lloré mucho con la partida de mi cronopioamante que se iba a buscar, ése, el tal lado oscuro, se lo repetí varias veces, le dije que no era más que un intríngulis raro de las famas para quitarnos lo cronopios que éramos; que los lados oscuros no hay necesidad de buscarlos porque siempre el lado claro tiene un grande, pero muy grande lado oscuro. Llegué hasta a asegurarle que por castigo iba a andar entre tinieblas, o peor, que él terminaría por convertirse en el más tinieblo de los tinieblos. Y no lo pude convencer. De todas maneras, antes de que partiera, me fui por la caja de tizas y le pinté una golondrina sobre la espalda y lo llené de besos en el rostro y en los bordes de su boca, para que no me olvidara entre tanta fama, y entre tanto cronopio afamado. Ignoré la costumbre fea que había adquirido de contar los días. Descubrí, mucho tiempo después, que el invento raro de El lado oscuro de la pelvis, claro, no podía ser de nadie más que de Leo Maslíah, ¡bendito Leo!, gran cronopio que nos ha regalado risas interminables con cada una de esas frases. No sé cuánto tiempo pasó, pero el que había sido mi cronopioamante tocó a la puerta de la casa que alguna vez habíamos convertido en nuestro lugar de encuentros clandestinos. Lo miré sin saber si de verdad era él, su rostro se parecía mucho al de los famas, pero cuando le revisé su espalda, allí tenía todavía unos pocos restos de la golondrina que yo le dibujé tantos años atrás. Viajó mucho mi cronopio amado y como a todos los cronopios en plan de aventuras, le había ido muy mal; pero como todos los cronopios, creía que cada país que visitó era hermosísimo. “Al menos su esencia de cronopio sigue intacta, aunque por fuera ya no sea el mismo”, pensé yo. Entonces lo recosté sobre mi cama de cronopia libidinosa, una influencia de las famas que no me avergonzaba para nada, le pedí que me contara sobre su larga expedición, puse en el estéreo el compacto del enormísimo para que se nos borrara el tiempo por completo. Después traje la caja de las tizas y me dispuse a recuperar los pequeños rastros de la golondrina; y la dibujé entonces de nuevo sobre su piel, para contarle las historias que por tanto tiempo nos habíamos dejado de amar. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115334367405658142?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115334367405658142/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115334367405658142' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115334367405658142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115334367405658142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/07/otra-expedicin-de-cronopios.html' title='Otra Expedición de Cronopios'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115290888671042173</id><published>2006-07-14T15:11:00.000-05:00</published><updated>2006-08-20T18:18:31.523-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/_41829674_060630bielinsky300b.0.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/_41829674_060630bielinsky300b.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Fabián Bielinsky&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/10933_1.0.jpg"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/10933_1.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella&lt;/strong&gt;


&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Grandes pérdidas para el cine&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ccccff;"&gt;Aún no salíamos de la tristeza por la muerte del cineasta argentino Fabián Bielinsky cuando en el periódico aparece la noticia del suicidio del talentoso uruguayo Juan Pablo Rebella, Al cine latinoamericano le harán mucha falta estos dos realizadores cinematográficos que nos dejaron asombrados con sus narrativas. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;&lt;span style="color:#ccccff;"&gt;Tanto 25 Watts, como la encantadora y melancólica Whisky de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll. Y luego cómo no reseñar el magnífico suspense que Bielinsky manejó en Nueve Reinas, que recuerda al inventor de la intriga en el cine, obvio, no puede ser nadie más que Alfred Hitchcock. Hasta hace poco llegó El aura, protagonizada también por el excelente actor Ricardo Darín, quien nos enreda con su pasado indescifrable y los ataques de epilepsia que le dan todo tipo de licencias ante el espectador. El luto nos llega entonces con la despedida de estos dos realizadores de los que ya no podremos ver nuevos e inteligentes títulos cinematográficos
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115290888671042173?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115290888671042173/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115290888671042173' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115290888671042173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115290888671042173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/07/fabin-bielinsky-pablo-stoll-y-juan.html' title=''/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115289762624565438</id><published>2006-07-14T12:03:00.000-05:00</published><updated>2006-07-14T12:20:26.253-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:georgia;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;A Harvey &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;26/07/1968-18/12/1991&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family:georgia;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;Anoche soñé
Con la melancolía
Que me deja tu ausencia,
Con tu rostro lejano
Que ya no podré ver

No me acostumbro
No quiero creerlo
Pero es que ya no estás

Quisiera que estuvieras
De nuevo a mi lado
Escucharte de nuevo,
Perderme en tu risa,
Devolverte aquellas horas
Que tal vez no pude darte,
Tan sólo mirarte, acariciarte.

No me acostumbro
No quiero creerlo, 
Pero es que ya no estás.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;

&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/_7K5FjRBKag"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/_7K5FjRBKag" type="application/x-shockwave-flash" width="600" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115289762624565438?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115289762624565438/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115289762624565438' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115289762624565438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115289762624565438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/07/harvey-26071968-18121991-anoche-so-con.html' title=''/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115256195891869423</id><published>2006-07-10T14:53:00.000-05:00</published><updated>2007-08-01T17:00:15.234-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/morado.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 264px; CURSOR: hand; HEIGHT: 370px" height="348" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/morado.jpg" width="247" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/pjulios.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/pjulios.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;



&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;ENCARGO &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;
&lt;/span&gt;No me des tregua, no me perdones nunca. Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;¡No me dejes dormir, no me des paz! &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;Entonces ganaré mi reino, naceré lentamente. No me pierdas como una música fácil, &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;no seas caricia ni guante; tállame como un sílex, desespérame. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;Ven a mí con tu cólera seca de fósforos y escamas. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;Grita. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;No me importa ignorarte en pleno día, &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;saber que juegas cara al sol y al hombre. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;Compártelo. Yo te pido la cruel ceremonia del tajo, lo que nadie te pide: las espinas hasta el hueso. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;Arráncame esta cara infame, &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;

&lt;span style="color:#999999;"&gt;POEMA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;strong&gt;Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz, voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y cintas que dormían en la lluvia. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;No quiero que tengas una forma, que seas precisamente lo que viene detrás de tu mano, &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;porque el agua, considera el agua, y los leones cuando se disuelven en el azúcar de la fábula, &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;y los gestos, esa arquitectura de la nada, encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo, &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese pelo lacio, esa sonrisa. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo, busco esa línea que hace temblar a un hombre en una galería de museo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;Además te quiero, y hace tiempo y frío.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;Julio Cortázar.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115256195891869423?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115256195891869423/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115256195891869423' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115256195891869423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115256195891869423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/07/encargo-no-me-des-tregua-no-me.html' title=''/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115220584475338871</id><published>2006-07-06T12:10:00.000-05:00</published><updated>2006-07-06T12:10:44.763-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Ga3AoMrVatI"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Ga3AoMrVatI" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115220584475338871?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115220584475338871/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115220584475338871' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115220584475338871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115220584475338871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/07/blog-post_06.html' title=''/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115197057221381465</id><published>2006-07-03T18:31:00.000-05:00</published><updated>2007-08-01T16:57:10.475-05:00</updated><title type='text'>No un poeta, El poeta</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/roberto.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 363px; CURSOR: hand; HEIGHT: 256px; TEXT-ALIGN: center" height="226" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/roberto.jpg" width="340" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#9999ff;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;SÁBADO DE GLORIA &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;

Un grillo del tamaño de la noche
extiende en mis pupilas su canto

Es el grito de una hoja
que contemplo asombrado

(Voy tras la huella de mi paso)

Su sombra del tamaño del día
Del tamaño del parque en el que canto
Es la fuente que me habla

(Sigo la vertical en donde caigo)
¿Soy el grillo o el canto? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;&lt;p&gt;

SOLIPSISMO DEL DESEO &lt;/p&gt;&lt;p&gt;

Suposición

Tal vez la muerte
Sepa nuestro nombre
Pero yo me lo guardo
En la conciencia

&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Destello

&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Abro tu piel y encuentro
Mis palabras vestidas con tu cuerpo

&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Fulgor

Tu mirada juega desnuda entre mis poros

&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Naturaleza

&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Desciendo por tu carne
Toco el fondo

Un suspiro de ansia
Abre las letanías de la noche

&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cantar de la memoria. México, Conaculta-Plaza y Valdés, 1989, pp. 13, 34 &lt;/p&gt;&lt;p&gt;

DOLOR &lt;/p&gt;&lt;p&gt;

Las horas de la noche con su vaivén de ruidos,
murmullos de objetos que se arrastran,
el chirrido creciente de una bestia
que habita el patio. Y que no he visto


Los ruidos amortiguados de otros seres
El viento —cuando hay viento— que lame las paredes
con el papel secante de su lengua de dardo;
La agonía y el dolor y los quejidos


El ronroneo tenaz de las bombas de agua
El resoplido de los frenos en la mañana precoz
Nada de gatos hace mucho tiempo


Aviones y helicópteros que rompen
No el silencio


porque no hay silencio
en todas estas horas
de la noche que se arrastra
con su vaivén de ruidos en ascenso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;
&lt;span style="font-family:verdana;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#9999ff;"&gt;&lt;strong&gt;Roberto Vallarino, poeta de lo inenarrable&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;p align="justify"&gt;
&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;El 2000 estaba llegando a su fin y el mundo, a pesar de cincuenta y un mil predicciones no se había acabado, me pregunté hasta qué año iría la última frase del canto en los cumpleaños y qué nuevas fechorías inventarían a partir del siguiente año en cuanto a numerología y el sorteo de nimiedades que fantaseamos para caminar con paso firme, eso que no había logrado desde agosto de 1998 cuando llegué a tierras mexicanas y me encontré “de plano” con varias arenas movedizas que ya hoy, no entiendo muy bien cómo logré esquivar. A veces me sentía en el mismo vagón, con ese boleto equivocado de donde no puede huir Bates, el personaje de Woody Allen en Recuerdos. Miraba igual hacia el otro vagón en donde viajaban la desmesura, los excesos, el placer, la vida, que finalmente seguía mirando desde el otro compartimiento, como una fantasía que quería personificar y no sólo poner en escena para los otros. Pero no todo fue un desastre, hubo gente y lugares maravillosos, cómo voy a olvidar Xilitla, ese escondite creado por Sir Edward James donde parece haber un convenio entre Escher y Alicia en el país de las maravillas; allí donde las escaleras se detienen en el cielo y lo único que puede aturdir es el sonido maravilloso de una cascada cristalina. Tantos lugares que quedan sin nombrar y tal vez muchas personas que no es posible dejar atrás, mi adorable doctora Marta Montoya, Esquivel y su familia, Michel Solano, Elena Paz Garro y los recuerdos de sus padres, Guillermo Vega y Jacobo con sus cartas; y los maestros Emilio Huerta, Héctor Anaya, Enmanuel Carballo, Enrique Rentería, Eduardo Cassar, Aurora del Villar, Hugo Gutiérrez Vega, David Martín del Campo, Tomás Pérez Turrent, Alejandro Céssar Rendón, Óscar de la Borbolla, Gabriela Inclán y, como en los créditos de las películas, el invitado de honor: Roberto Vallarino, quien llegó al final de mi estancia en México para que a pesar todo se instalara mi amor por esa ciudad que te anuncian como la más patidifusa y grande del mundo. Así es, aunque suene al pavoroso lugar común, las buenas fiestas se ponen mejores al final, por eso, cuando sólo contaba los días para seguir tal vez evadiendo melancolías y regresar a casa porque me quedaban escasos dos meses para finalmente poder encender la chimenea de mi casa en el edificio la Concordia de Bogotá, una de las historias más enrevesadas me llevó al encuentro maravilloso: Roberto Vallarino, el Poeta, con mayúsculas en cada una de sus letras, el que podía esculpir lo que otros apodaban inenarrable.Me escabullía de una mujer de cuyo nombre lamentablemente suelo acordarme bastante, pero es que sería imposible olvidarla. Algunos años atrás se había quedado ciega por una enfermedad genética y quería culpar a los otros por su dolor, pero en mí encontró el blanco perfecto para expulsar sus males y yo, ingenua y ubicada en exacta posición de víctima me alisté en primera fila para que ella saldara sus deudas con el universo. Con ahínco se dedicó, entre otras, a no permitirme dirigirle la palabra, a que no me acercara mucho a ella porque inmediatamente me haría expulsar de su país alegando que yo intentaba, simplemente, matarla. Qué iluso se puede ser en un momento así, como si estuviera escuchando el más terrorífico de los cuentos de espanto creí cada coma y cada punto seguido, a tanto llegué que un día me reconocí presa del pánico en un espejo situado en la estación de San Ángel; corría sin mirar atrás porque un ciego se me había acercado a pedirme dinero. Imploré por un no más y llegó muy pronto. Alguien que había conocido por mi adorable maestro Héctor Anaya, quien me dio la oportunidad de aprender de su mano en el programa de radio Abrapalabra, llamó para decirme que un escritor mexicano muy importante estaba necesitando una asistente. “Claro, yo puedo sin ningún problema”, le dije. “Hay sólo una cuestión que no sé si te importe, no es una persona fácil y menos ahora, Roberto necesita alguien en este momento porque se está quedando ciego”. De repente sentí que si existía Dios, se estaba comunicando directamente conmigo. “Claro, ¿a dónde tengo que ir y cuándo?, le dije sin dudarlo ni por un segundo. Lo sentía, o lo sabía, no era ninguna simple coincidencia, la vida me ponía en eximia bandeja un momento para reivindicarme y encontrar las respuestas al acoso tan inescrutable que mi compañera de estudios de la Escuela de Escritores había emprendido sin más motivos que por dos hechos que se manifestaban fácilmente: ser colombiana y de repeso, tener un promedio más alto que el de ella. Las lecciones no son tan simples. También, por la magia que envolvía la coincidencia, presentí que la iluminación que traería el poeta a mi vida y a mis sueños no iba a ser poca, pero jamás imaginé que a unos pasos de terminar mis estudios para que oficialmente pudiera ocupar la banca de los narradores, estaba a punto de encontrar al más excelso escritor. El sólo tramo entre la estación de Coyoacán y llegar a su casa ya era completamente asombroso, su hogar, igual, sobrio, de paredes gruesas y cálido por los tonos ocres de las paredes. “Otra Adriana más, qué estigma”. Comenzaron entonces las otras casualidades, no sólo ahora en su casa había tres Adrianas, su esposa, su hija y yo, si no que ya en varias ocasiones se había encontrado con mujeres que llevaban el nombre del emperador amante de Antinoo. Sonreí con sus primeras frases, aunque en su caminar había grandes dolores. Pero las carcajadas no se hicieron esperar cuando le conté la anécdota que me había llevado a él a ojo cerrado y terquedad ciega. Si alguna vez se sueña con encontrar a un escritor que pueda recordar al Borges que todos ambicionamos ser, allí estaba Roberto Vallarino con toda su sabiduría y sin necesidad de apoltronarse a impartir cátedras y aseveraciones. Qué inteligencia en cada uno de sus testimonios, y yo, simple colombiana en territorio azteca, estaba para escucharlo, para teclear en el computador sus poemas iluminados, sus recuerdos, las columnas semanales y una bitácora de este último viaje que había emprendido desde el momento en que la diabetes le cobró cuentas pendientes, por eso las sombras cubrían ahora gran parte de su visibilidad. En esos dos cortos meses traté, no sé si quedó en intento o no, de ser su cómplice, le escuché sus travesías como al sabio que llega de la gran faena y se sienta frente al fuego para contar historias, hasta ese momento me ufanaba de saber leer, pero no, fue él quien realmente me enseñó a entonar cada línea de sus poesías indescriptibles, qué se puede decir de las frases que te llenan los ojos de lágrimas por el asombro, porque así las palabras se hubieran escuchado desde tiempos lejanos, en ese momento parecían recién descubiertas. Donde estés ahora Roberto, en ese cielo indescifrable o en el más allá de los mortales, desde mi más profundo acá, agradezco cada mañana en tu casa, cada segundo de enseñanza, conocer a maestros como Alí Chumacero, con quien me invitaste a compartir una tarde en esa clausura que te habías impuesto, cada autor que descubrí a tu lado en los recónditos pasillos de las bibliotecas de tu casa, tus viajes, los recuerdos sobre las glorias que poco te dejaron disfrutar, tu sonrisa estruendosa y cada frase que hacía temblar a los que nunca fueron capaces de hacerte dueño del pedestal que nunca podrá tener un nombre diferente al tuyo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;Adriana Villamizar Ceballos, 2006.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30167840-115197057221381465?l=azulquitapenas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/feeds/115197057221381465/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30167840&amp;postID=115197057221381465' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115197057221381465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30167840/posts/default/115197057221381465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulquitapenas.blogspot.com/2006/07/sbado-de-gloria-un-grillo-del-tamao-de.html' title='No un poeta, El poeta'/><author><name>Adriana Villamizar Ceballos</name><uri>https://profiles.google.com/114759972242990591472</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-Zh6JMNJt26U/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAeg/H-jKKLivxTk/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30167840.post-115160997697529435</id><published>2006-06-29T14:37:00.003-05:00</published><updated>2009-09-25T20:11:32.602-05:00</updated><title type='text'>El Hombre del Gabán.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/broken%20dreams.8.jpg" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="" border="0" height="264" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/broken%20dreams.8.jpg" style="float: left; height: 264px; margin: 0px 10px 10px 0px; width: 384px;" width="384" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;
&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/1600/humo.8.jpg" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="" border="0" height="348" src="http://photos1.blogger.com/blogger/859/3230/320/humo.8.jpg" style="float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" width="270" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;
&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
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&lt;br /&gt;
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&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: small;"&gt;El hombre con algo más de cuarenta y tantos entró al salón. Llevaba un gabán negro que le cubría el cuerpo hasta un poco más allá de las rodillas. Avanzó sin parsimonias y descendió las escaleras del pequeño auditorio. No miró hacia los lados, seguramente para que nadie notara que sentía temor, a pesar de que no era la primera ni la última vez que lo iba a hacer; pero, sí era su primer día con ellos. Sonrío frente a los rostros ávidos. ¿La verdad? Sí. Había un tanto de prepotencia desde sus primeras frases, ¿o era su escudo? Y de todas maneras los desarmó desde su mirada, fuerte, retadora. Por eso, también, seguramente, por evitar de alguna forma los rostros con tantos asombros que lo esperaban por demasiados anuncios, expectativas; y ahora sueños de convertirse algún día en escritores, como él, caminar a su lado sin dejar de mirarlo como al maestro, pero con la seguridad de tener cerca al cómplice de tantos empeños. Al menos conversar con él sobre sus historias, los personajes, o las tantas ficciones que se hilvanaban en la mente de ellos o en la mente de él. Coincidir era lo único que les importaba a los que esa tarde lo esperaron con miles de impaciencias. Pero lo que ella sintió, aunque coincidía con varios de sus sueños, fue muy distinto. Se embelesó con sus ojos que no tenían nada de extraños ni de claros, tampoco eran hermosos, y mucho menos de miradas profundas e impactantes. Es más, hasta tenía ojeras más cansadas que otras y demasiado entorpecidas por su nariz prominente. Pero jamás pudo borrar de sus recuerdos ese primer día cuando lo miró a sus ojos tan insistentemente que por eso pudo derrotar las distancias tan fácilmente. Se engolosinó de tal manera con cada uno de sus perfiles, que el maestro comenzó a caminar de un lado a otro evidenciando sus rubores. Y a ella entonces le gustó más. Parecía danzar con su larga gabardina, y cuando ella más lo anhelaba, se convirtió de pronto en uno de los personajes de las historias policíacas que él recordaba con tan indeleble precisión. Por eso, y sólo para ella, se personificó en una extraña mezcla que tal vez podría simplemente llamarse Marlowe o Spade, a ella lo único que le importaba realmente era que los minutos que aún quedaban dejaran de avanzar, para que él en ningún momento dejara de contárselo casi al oído. Las historias ya las había escuchado, pero hoy, en su voz, eran totalmente nuevas. Le sonrió, se dio cuenta que ella existía, y a partir de ese momento los demás desaparecieron de sus fronteras. Él la había mirado, a ella. Entre todos los rostros ansiosos del salón repleto: ella. Y ahora, la perdición, se dijo a sí misma. Se lo dijo esa tarde, se lo repitió otras más, y nunca pudo olvidar sus propias frases, aunque igualmente, nunca, pudieron ser. Es él, pensó. Y no uno más, Él, con mayúscula. Tal vez lo dijo cuando aquel hombre avanzó de nuevo hacia las escaleras, ahora sonriendo ampliamente, desprovisto de miedos, euforias y suficiencias, sólo con la promesa de la semana siguiente, en otro atardecer de ese febrero friolento. ¿Qué dijiste?, le preguntó la compañera que tenía a su lado. Todavía completamente embelesada lo repitió. Que es él, dijo en voz baja y temblorosa. ¿Te enloqueciste? Preguntó aquella hermosa mujer que despertaba más que mil suspiros en cada pasillo de la escuela. Y sí, se enloqueció desde ese día. Luego llegaron absurdas, maravillosas coincidencias. Ella no salía aún de su asombro cuando días después él la llamó, se habrá equivocado, pensaba ella. No puedo ser yo a la que señala. Cuando ya estaba a unos pasos de él, ¿qué?, ¿qué le preguntó? Tampoco lo olvidaría nunca, varias personas le habían hablado de ella. Se habían empeñado varios en juntarlos, en encontrar dulces casualidades. Cómo iba a imaginar que el efecto sería del todo, contrario. Por qué, mil veces por qué, le tocaba precisamente a ella. De todas maneras llegó la primera, la única vez en verdad. Él llamó para invitarla a salir. ¿Una cita? Hace cuánto no tenía una cita y quien la llamaba a su casa era precisamente él. Como en las escenas trilladas y tantas veces realizadas de una historia cualquiera, pasó en frente del espejo por más de cuatro horas y con más de cincuenta versiones de lo que llevaría puesto para el momento en que llegara a recogerla a la puerta de la escuela, finalmente y como siempre sucedía en las escenas repetidas, se quedó con lo primero que se midió. La ansiedad se aposentó en cada poro de la piel de su rostro y fue muy fácil notarlo para aquella compañera a la que ella creía su amiga de al lado. Vendrá por mí a la escuela, vamos al cine, le contó. ¿Qué? ¿Cómo hiciste? Y ella le contó cada detalle con ingenuidad. El derroche de felicidad duró tan poco como aquella noche. Le bastó con el recuerdo de su cercanía en el café a donde fueron antes del cine. Al oído, esta vez, sí, le hizo sonreír y sonrojar con sus comentarios certeros y mordaces al cuestionar la calidad de la historia en 35 mm a la que decidieron entrar. Lo único que importaba era tenerlo tan cerca, aunque fue ese día y no más. Lo que sigue no es necesario recordarlo, pero hiere allí, donde tiene que herir. Por eso es mejor llegar a la parte final, que lógico, no puede tener ningún happy end en la pantalla. La vuelta de tuerca también es lógica. La compañera de al lado sabía muy bien dónde dejar los últimos dos suspiros que quería hacer despertar, por eso hoy es quien sigue escuchando en susurros, o quién sabe cómo, esas maravillosas historias que sólo él sabe contar. Hoy, muchos ratos después, se han vuelto a encontrar y aunque los pocos momentos en los que hablaron fueron tan atropellados y enrevesados como sus historias, ella no ha olvidado las palabras de siempre, y cuando lo vuelve a ver, las repite. Es él. Ahora no se han vuelto a ver, cuando han estado a punto de encontrarse, algo no lo permite, aunque los dos lo quieren. Eso sí es sencillo afirmarlo, pero tal vez son otras las sentencias y quién sabe, cuando lleguen más años, otros tantos, más cansados, de tanto equivocar ese él que tanto busca, ella finalmente comprenda que aquel maestro que la embelesó con cada historia que le contó, ese que podría tal vez ser un personaje y llamarse Marlowe o Spade, tampoco será, aunque tanto lo quiere, su él. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: small;"&gt;Adriana Villamizar Ceballos. 2006&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
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